Había resistido a la tentación mejor que un rey. –Y no podía creerlo.- En cualquier otro momento de mi vida me la hubiese cogido sobre el escritorio sin ningún tipo de problema ni pudor, pero esta vez no. Ahora no.
No sabía lo que me pasaba con Paula, no entendía qué era. Mi lista de opciones era muy variada:
a- Una calentura.
b- Amor.
c- Necesidad.
d- Ganas de tener una mujer en mi vida.
e- Era mi amiga.
f- Era mi amante.
g- Etcéteras.
Suspiré y dejé caer mi cabeza hacia atrás hasta reposarla sobre el respaldo de mi sillón.
No sabía lo que era, pero sí sabía que no lo echaría a perder. (Al menos hasta tenerlo claro).
Mañana era su cumpleaños y quería sorprenderla, sabía que ningún cumpleaños en su vida fue precisamente feliz asique al menos intentaría sacarle una sonrisa.
Sí, porque me importaba su estado anímico más que el mío.
Salí del trabajo y le dije a ella que estaba algo retrasado para poder ir al centro y comprar todo lo que necesitaba.
Regalo. –Un vestido.-
Un conjunto de lencería para estrenar aquella noche.
Chocolates.
Caramelos de menta y chocolate.
Helado de menta granizada y chocolate con almendras.
Empanadas capresse de la casa de comida que le gustan.
Esposas de cotillón. –Quería que esta noche sea especial.-
Llegué a casa y dejé todo dentro de mi mochila, aún era temprano. –A excepción de la comida y el helado, claro está.-
- Hola, hola… -Dije acercándome a ella y la besé.-
- Hola. –Sonrió.- ¿Cómo estás? ¿Cómo fue tu día?
- Cansador, muy. ¿El tuyo?
- Igual.
- Necesito mimos… -Dije y me senté a su lado.-
- Vení para acá… -Apoyó mi cabeza en su pecho y cerré mis ojos.-
- No me da más la cabeza.
- Ay, pobrecito él. –Dijo y besó mi frente para comenzar a jugar con mi pelo.-
En sus brazos me sentía en paz y no podía negarlo. Era una paz que ni siquiera me acordaba que existía.
Cerca de las diez de la noche…
- Traje empanadas para cenar… Cuando quieras, las calentamos y cenamos.
- Me muero de hambre.
- Entonces cenemos.
- Pero hay que levantarse.
-Reí.- Tenes razón… Primero dejame llenarte un poco de besos.-
Me levanté, ya que seguía en la misma posición.- y besé su boca, para luego esparcirme con besos en toda su cara y su cuello.
- Amo tu olor. –Susurré en su oído y ella sonrió.-
Calentamos la comida y cenamos en el balcón, era una noche hermosa.
- Pepe…
- ¿Qué?
- ¿Mañana trabajas todo el día?
- No tengo ni idea. ¿Por? –Pregunté haciéndome el boludo.-
- No, por nada. Mañana curso pocas horas.
- Aprovecha y tomate el día para vos.
- Sí, supongo. –Y se quedó callada.-
-
Cenamos y lavé los platos, faltaba una hora y quería dormirme ahora. Pedro estaba mirando la tele en el living y yo me quedé en la cocina, haciendo fuerza para no llorar.
- Pau… ¿Por qué tardas tanto?
- Por nada, ya voy.
- Apurate.
- Sí, sí. Ya voy. –Tragué las lágrimas y respiré hondo para encontrarme con él. Me senté a su lado y miramos un rato la tele.-
23:58 hs: Su mano comenzó a jugar con mi pelo y cerré mis ojos, no quería ver cuando las agujas marcarán las doce.
De un momento al otro, Pedro paró y lo odié. (Aún así no abrí mis ojos.)
- Feliz cumpleaños señorita. –Dijo y yo abrí mis ojos, tenía una bolsa en su mano y yo sonreí como una nena.-
- ¿Cómo sabías? –Porque mi fecha de cumpleaños no figuraba pública en mi Facebook.-
- Te pispié el documento. Dale, agarra…
- Gracias. –Agarré la bolsa y la abrí, era un vestido hermoso.-
- ¿Te gusta?
- Me encanta Pepe… Gracias. –Lo besé.- De verdad, gracias. –Volví a besarlo.-
- Nada que agradecer. –Me tomó por las mejillas y me besó.-
- ¿Por eso la comida, no?
-Sonrió.- Sí… Y hay más.
- ¿Qué hay?
- De a poco chiquita, de a poco.
- ¿De a poco qué?
- Las sorpresas. –Hizo una pausa.- Por lo pronto, esperame acá.
Se fue y a los pocos segundos volvió con dos cuartos de helado, sonreí.
Al rato, los potes de helado estaban completamente vacíos y sus labios no se despegaban de los míos. Quise quitar su remera, pero no me dejó.
- Para un toque.
- ¿Qué pasa?
- Esperame dos segundos. –Se fue.-
- ¡Dale Pedro!
- Ya va. –Volvió con otra bolsa.- Anda al baño, te espero acá. –Sonreí y corrí al baño.-
Abrí la bolsa y me volví loca de tan solo verlo. Me lo puse lo más rápido que pude y volví a su lado.
- ¿Me cumple la fantasía policía?
- ¿Vos sos mi detenido?
- Mmm… Eso ya lo vamos a ver. –Dijo y me arrebató, tomó mis manos y las dejó detrás de mi cuerpo, sin soltarlas me besó y me empujó hacia la habitación, hizo que cayera en la cama y quitó de su pantalón unas esposas. Sonreí llena de deseo.- Vos sos mi detenida. –Cerré mis ojos y dejé que haga conmigo lo que quiera. Me puso las esposas.-
-
- ¿Y? ¿Cumplí tu fantasía? –Preguntó y mordió mi labio.-
- La sobre pasaste. –Sonrió.- ¿Vos? ¿La pasaste bien?
- Fue la mejor noche de mi vida, atame más seguido así haces todo vos.
- ¿Te gusta quedarte quietita y que yo te haga de todo?
- Me fascina.
- Algún día podríamos invertir roles igualmente.
- Mmm… Cuando quieras.
- La oficial Chaves lo mete en el calabozo cuando quiera.
- Sos tremenda. –Me abalancé sobre ella y la besé.-
-
Y al final, el 16 de marzo no terminó siendo tan abominable como siempre lo había sido.
amé este capitulo!!!!
ResponderEliminarmuy buen capitulo!!! @sofilorenzi
ResponderEliminarMe encanto=)
ResponderEliminarSabia que Pedro nos iba a sorprender! Que bueno que logró que Pau empiece su cumple de otra forma. Seguiran las sorpresas??
ResponderEliminarFalta que PP asuma lo que Pau significa para el y estamos jaja...
Aaaaay lo que ame este capitulo plz, son herrrrrrrrrrrrmosos♥
ResponderEliminarBuenisimo el cap!! Me encanto
ResponderEliminarBien x pp!!! Se pasó! ! Sólo falta que se anime a definir su situación. .. mimiroxb
ResponderEliminarAcabo de leer el capitulo amiga porque fue un dia lleno de emociones. Me encantooooo ♥ Que bueno pueda disfrutar un cumple :)
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