viernes, 21 de agosto de 2015

Epílogo.







----------------------------------------------

Wow… No puedo creer que acabo de publicar el final. Hola a todos y pido perdón de ante mano porque sé que voy a extenderme por aquí abajo.

Renacer fue mi vuelta, y no a las tablas, jajajaja! Pero sí por acá y a publicar, como toda vuelta tuvo sus momentos buenos y sus momentos malos… Empecé amando la historia, en otro momento la odié…

SÉ que caí otra vez en lo mismo, en lo de siempre… Y por eso creo que no fue solo que en su momento odié la historia, sino que también me enojé conmigo por escribir siempre lo mismo y, siendo sincera, escribiría esto mucho más enojada si no hubiese podido escribir lo que escribí durante este último tiempo, con lo cual logré "desencasillarme" de este estilo de historias, que no es que no me gusten, pero me doy cuenta de que siempre termino en lo mismo y eso me cansa a mí y los cansa a ustedes.

Asique bueno… Me genera una sensación bastante ambivalente estar terminando esta novela y publicado por última vez acá, pero todo tiene un final…

Intenté hacer un epílogo distinto, espero que les haya gustado… Por lo menos para que la novela tenga algo original. ¡Jajaja! En este caso, la carrera de mi personaje “Paula” tiene que ver muchísimo conmigo, porque es lo que estudio y lo que me apasiona y por eso se me ocurrió darle este final… Creo que fue un mimo más para mí que otra cosa, pero bueno… Espero que les haya gustado.

Ah, y YA SÉ que el diseño gráfico no es lo mío… Hice lo que pude, espero que se entienda que intenta ser una revista… Jajajajaja!

Gracias, una y mil veces a quienes leyeron y acompañaron esta historia. De verdad, son lo más. Me hace bien saber que, al menos algunas personas, disfrutan de leer lo que yo tanto disfruto de escribir.

Por ser el FINAL, ruego (de rodillas si quieren) que todos los que me hayan leído, me dejen algún comentario, solo para saber que opinan y si les gustó o no. ;) ¡Pueden ser sinceros! Todo es bienvenido.

Si quieren seguir leyéndome, ya está abierto el blog de mi próxima novela que arrancaré la semana que viene y el blog de cortos, que sé que muchas ya conocen.

Pero… Ahora voy a referirme a Primera Vez (mi próxima novela); PROMETO que es distinta… No sé si eso va a gustarles o no, pero es distinta a todo lo que hice y la verdad es que ya la releí más de una vez y siempre que la leo me alegra darme cuenta de que pude salir de ese círculo en el que me encerré solita… Además, esta novela tiene 150 capítulos (ya la tengo terminada), por lo cual, no me voy a ir por las ramas como fue en este caso.

En cuanto al blog de cortos, va a ser un poco más variadito todo… Para ir un poco con cada género y estilo.

Si quieren seguir leyéndome, acá dejo los links:

- primeravezpyp.blogspot.com.ar (novela)

- minifanficspyp.blogspot.com.ar (cortos)

Y, si quieren estar en las listas de algunos de los blogs solo tienen que avisarme.

Por otra parte, me hice una cuenta en instagram, en la cual voy a avisar cuando publicaré en los nuevos blogs y en donde, también, voy a subir adelantos. (Ya lo estoy haciendo en realidad). El link es este:

instagram.com/fanficspyp

Y ya creo que no queda mucho por decir… Solo agradecerles otra vez y pedirles por favor que me dejen un comentario sincero acerca de esta novela.

Gracias por bancarme, sé que a veces soy golpeable… Y por seguir leyendo a pesar de todo.

Ahora sí… Me retiro.

Hasta siempre Renacer.♥

jueves, 20 de agosto de 2015

266.

La felicidad que sentía era demasiada, creo que hasta se me escapaba por los poros. Sentir a Sofi sobre mi pecho era totalmente inexplicable, era un sueño que nunca me hubiese podido imaginar.

Pero... yo no dejaba de ser hombre y Paula no dejaba de ser mi mujer.

Sofi acababa de quedarse dormida y Paula estaba en el baño, sonreí y salí con cuidado del cuarto de mi pequeña hija (luego de prender el baby call), para dirigirme en busca de mi mujer.

Esperé a que saliera y la sorprendí abrazándola por la espalda.

Comencé a cantar. (Muy mal, por cierto).

- Recordando tu expresión, vuelvo a desear esas noches de calor, llenas de ansiedad. Sofocado por el sueño y la presión busco un cuerpo para amar. La distancia va perdiendo su espesor, pronta entrega por favor.
Me puedo estimular, con música y alcohol, pero me excito más, cuando es con vos. Siento todo irreal cuando es con vos, siento todo irreal. –Y a medida que avanzaba en la letra hacía que camináramos hacia el cuarto y rozaba su cuello con mi nariz. Mis manos se encontraban acariciando su cintura.-
- Estás loco. –Dijo buscando mis manos y llevándolas a su panza.-
- Por vos, sí. Muy.
-Rio.- Abrazame más fuerte. –Hice lo que me pidió y besé su nuca.-
- ¿Fui lo suficientemente explícito o…?
-Volvió a reír.- Sos un tarado.
- ¿Yo?
- Sí, vos.
- ¡Qué mala!
- Vos sos malo.
- ¿Yo?
- Ajam.
- ¿Por?
- Porque me hiciste esperar demasiado. –Se dio vuelta y me arrinconó contra la pared.-
- ¿Eh?
- Lo que escuchas.
- Creí que no querías porque…
- No importa eso ahora, importa otra cosa me parece. –Dijo sonriendo pícaramente.- ¿O no?
- No te das una idea de lo que te extraño mi amor.
- Yo también te extraño, muchísimo. –Hizo una pausa.- Pero no sé si soy la misma de antes.
- Vos sos hermosa, siempre.
- De verdad te digo Pepe.
- Yo también te digo de verdad.
- Pero…
- Pero nada. –La besé.- Sos hermosa, siempre vas a serlo para mí.
-Sonrió.- Sos tan lindo.
- Vos sos linda.
- Te amo…
- Te amo. –Nos sonreímos y nos besamos.-
- ¿Sofi duerme?
- No te preocupes por eso ahora.
- ¿Cómo no me voy a preocupar?
- La dejé planchadísima, está el baby call en la cómoda. –Hice una pausa.- Aunque si nos interrumpe me voy a enojar un poquito.
- Entonces no la hagas tan larga.
- Ah, bueno… Estás con todo.
- ¡Te dije que te extraño! Además, la chiquitita no sé si va a dormir tanto.
- Tiene que ser buena con sus papis.
- Eso espero.
- ¿Sabes qué espero yo?
- ¿Qué?
- ¿De verdad hace falta que te lo diga?
-Rio.- No, no sé.
- No te hagas la tonta.
- Yo no me hago nada.
-Reí y la arrebaté contra la pared.- No te vas a escapar eh.
- ¿Y quién te dijo que quiero escaparme?
-Me encogí de hombros.- Te aviso por las dudas.
- Mientras más vueltas demos… -Hizo una pausa.- Ya no estamos solos.
- Ya sé, ya sé. –La besé.-
- ¿Qué esperas entonces?
- Dejame disfrutar.
-Me abrazó por la cintura.- Yo te dejo, te dejo todo lo que quieras. Sabes que soy tuya.
- Ahora te tengo que compartir un poco igual.
- ¿Te vas a poner celoso?
-Reí.- Sos una boluda. –La besé. Ella quiso hablar pero no la dejé.-
- ¡Pedro!
- ¿Qué?
-Me abrazó con más fuerza.- Te amo, muchísimo.
- Te amo mi amor.

Caímos cuidadosamente (pero ferozmente) a la cama, mi cuerpo sobre el suyo.

Mis labios se unieron a los suyos con desesperación, con deseo. Mucho deseo. Sus piernas rodearon mi cintura y mi cuerpo presionó el suyo.

Me separé un poco de ella y sonrió, le devolví la sonrisa y mis labios recorrieron su mejilla hasta bajar por su cuello y generar estragos en aquella zona tan erógena para ella.

Sus piernas presionaban cada vez más mi cuerpo y me encantaba que eso ocurriera.

Mis manos se deslizaron con suavidad por debajo de su remera y acariciaron su abdomen, pude ver en su cara cierta expresión de incomodidad y me acerqué a su oído.

- Sos hermosa. –Sonrió y me besó.-
- Gracias.
- No tenes que agradecerlo, tonta. –Nos besamos y nos sonreímos.-

Terminé de quitar su remera y recorrí todo su cuerpo con besos. No quería que se sienta incómoda, tampoco tenía por qué sentirse así. Ella era hermosa, siempre iba a serlo.

Después de un rato, me tomó por la nuca y me obligó a volver a sus labios.

-

Todo lo que había vivido con mi hija había sido demasiado emocionante, pero extrañaba tanto sentirme mujer. Su mujer.

Sus manos y sus labios recorrieron por completo mi cuerpo y yo me sentía en el paraíso.

- No te das una idea de lo que te extrañaba. –Dije acariciando su espalda.-
-Sonrió y tomó mi mano para besarla.- Yo también te extrañaba, demasiado.
-Sonreí.- Me encanta ser tu mujer. ¿Sabías?
- Te amo mi amor.
- Te amo. –Lo besé y nos sonreímos para volver a unificar nuestros labios.-
- Tengo algo que decirte, no sé si es el momento ni tampoco el lugar, pero no me lo puedo callar más.
- ¿Qué amor?
- ¿Te queres casar conmigo? Me muero porque seas mi esposa.
-Sonreí.- Me encantaría.
- ¿De verdad?
- Sí.
- ¿No vas a escaparte esta vez?
- Nunca más me escapo de vos. –Sonreímos y nos besamos.-
- Mira que lo tomo muy a pecho eh.
- Me quiero casar con vos, quiero ser tu mujer toda la vida. Nunca lo dudes.
- Ay, como te amo.
- Como yo a vos. –Nos besamos, nos sonreímos y volvimos a besarnos.-

El baby-call nos hizo notar que Sofi se había despertado y reímos.

- Voy yo. –Dije mientras me vestía.-
- Vengan para acá.
- Dale. –Lo besé y terminé de cambiarme para ir a buscar a Sofi.-

Ingresé al cuarto de mi hija y me asomé por su moisés. Sonrió al verme y me desarmé. La alcé y apoyé su cabecita sobre mi pecho, se tranquilizó al instante.

- Ah. ¿Asique era solo un caprichito? –Pregunté y besé su cabeza. Su manito se apoyó en mi pecho y volví a besarla.-

Me dirigí hasta el cuarto con Sofi en brazos y me senté en la cama.

- ¿Ya está? ¿Tanto escándalo?
- Tenía mamitis. –Reímos.-
- Veni, metanse en la cama.

Pedro abrió las mantas y sonreí, metí mis piernas entre las cobijas y me acomodé con Sofi sobre mi pecho, quien se estaba quedando dormida otra vez.

- No podes ser tan malcriada vos eh. –Dijo Pepe acariciando su pie.-
-Reí.- Dejame.
- Te dejo, te dejo. –Reímos.-
- Por lo menos nos dejó…
-Reí.- Sos un tarado.
- Vos sos la tarada. –Reímos y nos besamos.-

--------------

Ay, ay, ay... Llegó el último capítulo. :O :O

Sinceramente, este no iba a serlo... Pero mis ideas murieron y me pareció que podía ser... Jajajaja! Asique, espero que les guste y comenten.☺

Este no es el FINAL, ya que mañana subiré el Epílogo (que ese si es el final definitivo) asique me extiendo mañana.

Gracias por leer y por la banca!

miércoles, 19 de agosto de 2015

265.

Sofi estaba durmiendo en nuestro cuarto y agradecía que así fuera. Pau estaba en el living, hablando por WhatsApp con Zai y yo busqué rápidamente el regalo que tenía para ella, con cuidado de no despertar a la beba.

Me quedé en el pasillo esperando a que sean las doce en punto y abracé a Pau por su espalda, ella seguía en el sillón, besé su cuello y le mostré el regalo.

- Feliz aniversario mi amor.
-Sonrió y agarró el regalo. Yo me arrodillé frente a ella y nos besamos.- Feliz aniversario. –Volvió a sonreír.- Debo admitir que me sorprende mucho que te hayas acordado.
-Reí.- ¡Una vez que me acuerdo reclamas!
-Rio.- No, no. Perdón. –Me besó.-
- Abrí el regalo.
- A ver…

Pau abrió el regalo y sonrió al verlo.

- ¿Era ese conjunto, no?
- Sí, era este. ¿Cómo te acordabas?
- No es que me acordaba, lo compré cuando estabas internada, después de que lo viste y lo tenía guardado.
-Sonrió.- Sos tan lindo. –Me besó.- Gracias.
- No es nada mi amor.
- Veni conmigo.

Me senté a su lado y ella se acurrucó en mi pecho.

- Me hace muy bien saber que estamos juntos. ¿Sabes? –Besó mi pecho.-
- A mí también mi amor. –La abracé por la cintura y besé su frente.-
- Nada sería lo mismo sin vos, no podría ser sin vos.
- No pensemos en esas cosas mi amor, estamos juntos y con Sofi. Y siempre va a ser así.
- ¿Me lo prometes?
- No.
- ¡Qué malo nene!
- No te lo prometo, te lo juro.
-Rio.- Sos un tarado.
- ¿Confías en mi palabra?
- Más que en mí misma.

Nos besamos y nos sonreímos.

- Me parece una locura saber que nos conocemos hace tanto. –Dijo.-
- A mí también. –Reímos.-

Escuchamos a Sofi por el baby-call y reímos.

- Voy yo.
- ¿Seguro?
- Sí.
- Bueno…

Caminé hasta el cuarto y alcé a Sofi que estaba llorando.

- Tranquila princesita. –Dije y la acomodé contra mi pecho, pero su llanto empeoró. Caminé con ella hasta el living y cada vez lloraba más fuerte.- Me parece que no soy lo que está buscando. –Reímos.-
- Damela. –Dijo Pau estirando sus brazos.-

Le pasé a Sofi y la beba inmediatamente busco su pecho.

- ¿Te despertaste con hambre mi amor?

Pau se acomodó para darle la teta y Sofi se calmó al instante.

- ¿Me traes un vaso de agua? Por favor.
- Dale, ahí te traigo.
- Gracias.

-

Sofi se había quedado dormida sobre mí y yo me estaba quedando dormida también.

- Gorda. ¿Vamos a la cama?
- Sí, dale.
- ¿Y por qué no me decís?
- No sé, capaz querías quedarte un rato.
- No tonta, vamos. Dale.

Llevé a Sofi a su moisés y luego nos preparamos para dormir, Pepe y yo.

- No sabes lo que me gustaría poder disfrutar de nuestro aniversario como se debe. –Dijo besando mi cuello.-
-Reí.- Ya falta poquito.
- ¿Sí?
- Sí.
- Eso espero… -Reímos.-
- Sos terrible eh.
- Vos me pones así.
- Bueno, basta. –Hice una pausa.- Abrazame.
- ¿Es una orden?
- Ajam.
- Bueno, bueno. –Reímos y me abrazó por la espalda.-
- Hasta mañana mi amor.
- Hasta mañana.

En medio de la madrugada, Sofi se despertó y suspiré. Corrí a Pepe con cuidado de no despertarlo y me acerqué a Sofi para tomarla en brazos.

- Shhh…. –Dije apoyando a Sofi en mi pecho, me acosté con ella sobre mí y me dispuse a darle la teta. Siempre quería tomar la teta a esta hora.-

Pepe se dio vuelta y nos miro. Reí.

- Seguí durmiendo gordo.
- ¿Segura?
- Sí. –Volví a reír.-

Pepe se dio vuelta y continuó durmiendo.

Hice dormir a Sofi y la volví a dejar en su moisés, rogando que me deje dormir algunas horas más.

-

Me desperté y Pau seguía durmiendo, con cuidado me levanté y me busqué la ropa para ir a trabajar.

- ¿Ya te vas Pepe?
- Sí, seguí durmiendo.
- Hay café hecho.
-Sonreí.- Gracias. –Besé su frente.-
- Acordate que hoy tenemos que llevar a Sofi a control.
- Sí amor, no te preocupes. Yo las paso a buscar y vamos. ¿Dale?
- Dale.
- Seguí durmiendo ahora.
- Dame un beso. -Sonreí y la besé.- Que tengas un buen día.
- Ustedes también. –Le di un último beso y salí del cuarto.-

-

Esa tarde llevamos a Sofi al pediatra y por suerte estaba todo bien. Nos dijo que estaba creciendo correctamente y eso me tranquilizaba. A pesar de todo, seguía teniendo miedo de que algo malo pasara.

------------

¡Ante último capítulo!

Solo queda el final y el epílogo...

Tanto pidieron capítulos felices que ahora quiero sus comentarios! jajaja ☺

martes, 18 de agosto de 2015

264.

Era sábado, por fin, porque había sido una de las semanas más trágicas en el trabajo. Preparé el desayuno, ya que milagrosamente me había despertado antes que Sofi y desperté a Pau con besos en su cuello.

- Buen día mi amor.
-Sonrió.- Ay, qué lindo volver a despertarse así. Buen día.
-La besé.- Traje el desayuno.
- ¿Por qué sos tan lindo?
-Reí.- Aproveché que le gané a Sofi.
- Milagro. –Reímos.-
- Dale, levantate así desayunamos antes de que se despierte.
- ¿Qué hora es?
- Las nueve.
- ¿Y por qué te despertaste tan temprano? –Preguntó mientras se sentaba.-
- Porque pensaba que salgamos a algún lado.
- Mmm… Me gusta la idea.
- A mí me gustas vos. –Y me tiré sobre ella, besándola.-
- Y a mí vos. –Nos sonreímos y volvimos a besarnos.-
- Te amo. ¿Sabes?
- Lo sé, lo siento. Y yo también te amo. –Me besó.- ¿Pero a qué viene todo esto?
- A que esta semana casi no estuve con ustedes y no me gusta.
-Sonrió.- Sos tan tierno. –Acarició mi mejilla.- Fue por algo que nos excede.
- Por eso quiero pasar el día entero con ustedes y solo con ustedes.
- Me encanta el plan.
- ¿A dónde podemos ir?
- Mmm… Estaría bueno ir al Tigre, pero no sé cómo está el clima.
- Nos fijamos más cerca del mediodía.
- Sí, es verdad.
-Busqué una tostada.- ¿Mermelada o manteca?
- Mermelada.
-Le preparé la tostada y se la di.- Tome.
-Sonrió.- Gracias.

Al rato, cuando estábamos terminando de desayunar, Sofi se despertó. Yo la alcé y se la pase a Pau, cuando se despertaba siempre quería quedarse un rato con ella, además seguro tendría hambre.

- Me baño mientras le das la teta, así después vas vos… ¿Te va?
- Dale.

Busqué algo de ropa y me fui a bañar.

-

Desde que Sofi había nacido que la mañana era uno de los momentos que más me gustaban del día. Se despierta muy mamera (y eso debo admitir que me encanta) asique siempre toma la teta y se queda un rato sobre mi pecho hasta que, dentro de lo bebé que es, se activa.

Ya había terminado de comer y estaba hecha un bollito sobre mi pecho.

- Ah bueno, tranqui ustedes eh. –Dijo Pedro ingresando a la habitación mientras secaba su pelo con un toallón.-
-Reí.- Estamos un poquito mameras me parece.
- Y a vos eso te re jode. ¿O no?
- ¡Pfffffff! –Reímos.-
- ¿Puedo sumarme o me tengo que mandar a mudar?
- No seas boludo. Veni.

Pepe se acostó con nosotras y Sofi agarró su dedo con su manito.

- ¿Vos decís que en algún momento vamos a poder sacarla? –Pregunté riendo.-
- Mmm… -Reímos al unísono.-

-

Después de un rato, Sofi se quedó conmigo y Pau fue a bañarse.

Preparamos el bolso de Sofi y una mochila con comida para nosotros y emprendimos el camino al Tigre.

Dejamos el auto cerca del puerto, acomodamos a Sofi en su cochecito y caminamos hasta una de las plazas del río. Con Pau nos sentamos en un banco y dejamos el cochecito a nuestro lado, ya que la peque dormía.

- ¿Comemos?
- Dale.

Saqué la comida de la mochila y almorzamos, cuando terminamos, dejamos todo a un lado y Pau se acostó en el banco, apoyando su cabeza en mis piernas. Suspiró y cerró sus ojos.

- ¿Estás bien? –Pregunté.-
- Sí, muy bien. –Sonrió.-
-Besé su frente.- Estás muy mimosita vos.
- Porque vos no eh. –Reímos.- Necesito un poco de mi novio. ¿Está mal?
- No, me encanta. ¿Puedo confesarte algo?
- ¿Qué?
- Te juro que no eran celos, porque a mí también me enamora Sofi, pero al principio tenía miedo de que no encontráramos lugar para nosotros y eso me daba un poco de miedo.
- A mí me pasaba lo mismo. Sofi me tiene embobada, pero vos me seguís enamorando.
-Sonreí.- Y vos a mí mi amor. –Nos sonreímos y cuando nos estábamos por besar, Sofi comenzó a llorar.- Bueno, tanto no se puede. –Reímos.-

Pau se sentó y la alzó.

- ¿Qué pasa princesa? –Se paró y comenzó a hamacarla.-
- ¿No tendrá hambre Pau?
- Comió en el auto.
- Ah, es verdad.

Pau lo intentó un rato más, pero Sofi no se calmaba.

- Veni amor. –Dije.-

Pau se sentó a mi lado, con Sofi en sus brazos. La beba se acomodó con su mejilla sobre su pecho, pero aún así seguía llorando.

- Hey, tranquila bebé. –Dijo Pau y besó su frente. Yo tomé la manito de Sofi y nos quedamos así un rato, hasta que de a poco comenzó a tranquilizarse.- ¿Vamos a caminar un rato? A ver si termina de tranquilizarse.
- Bueno, dale.

Yo dejé el bolso y la mochila en el cochecito y la ayudé a Pau a ponerse la wawita para llevar a Sofi.

-

Comenzamos a caminar y Sofi no me sacaba la vista de encima, lo cual era raro, porque era súper chusma, pero al menos ya no lloraba.

Compramos un par de adornos para el cuarto de Sofi y unas botellas para renovar las de la heladera y volvimos a casa ya que comenzaba a refrescar y Sofi aún era muy chiquita.

Cuando llegamos, Sofi estaba planchadísima asique la dejé en el cochecito y me dejé caer en el sillón.

- ¿Te cansaste? –Preguntó Pepe.-
- Caminamos mucho y la tuve todo el tiempo a Sofi a upa.
- ¿Te duele la espalda?
- Un poco.
- ¿Y si te hago unos masajitos?
- Ay, sí. Por favor.
- Permiso eh. –Corrió el pelo de mi cuello y luego de besar mi nuca, comenzó con los masajes.-
- No me tientes.
- ¿Cuánto tiempo falta?
- ¿No dicen cuarentena? –Reímos.-

Y con nuestra risa, Sofi se despertó molesta otra vez. La alcé y la apoyé sobre mis piernas, boca arriba. Comencé a mover sus piernitas y mi sospecha se confirmó, le dolía la panza. Había comido en el auto, en el camino de vuelta.

Pepe estaba detrás de mí y ella no dejaba de mirarnos un segundo, no podía ser tan hermosa ni tenernos tan enamorados.

--------------

¡El viernes se viene el final! CHAN.

minifanficspyp.blogspot.com.ar está publicado por completo un corto de siete capítulos, por si quieren leer.☺

lunes, 17 de agosto de 2015

263.

“Te miro, te miro y no puedo creerlo. Te miro durante horas…

Siento tu calorcito cuando dormís sobre mi pecho.

Escucho tu respiración.

Te siento cuando te doy de mamar.

Te cuido mientras dormís.

(Y muchas cosas más…)

Y no, aún no puedo creerlo. No puedo creer que ya estés conmigo, que me hagas compañía todo el día. Todavía no logro caer en que fuiste el mejor regalo que me dio la vida, que vos sos la razón por la cual todos los días me pongo de pie sin importar nada de lo que me haya pasado.

Si digo que me sanaste el alma no, no es exagerado. Hasta diría que me quedo corta, es que no alcanzan las palabras cuando un amor es tan inmenso.

Pasó un mes, un mes desde esa primera vez que te escuche llorar, desde esa primera vez que te tuve en brazos. Un mes que nos conocimos cara a cara. Un mes que vivo por vos.

Amo cuidarte, amo estar todo el día pendiente de vos. Te amo y en realidad es mucho más que eso.

Siempre escuché decir que cuando sos madre te cambia la vida y yo pensaba que no podía ser para tanto, pero sí. Lo es.

Tus ojitos buscándome son todo lo que necesito.

Me completaste. Vos y tu papá son mi motor día a día.

Y ya sé, ya sé que esta carta si la lees va a ser dentro de muchísimos años, pero esto que siento hoy no puedo guardármelo.

Quiero abrazarte y besarte todo el día. Quiero sentirte todo el día. No quiero perderme un solo segundo.

Te amo Sofía, con todo mi corazón, con todo mi alma. Gracias por elegirme como mamá, te juro que voy a hacer hasta lo imposible por no defraudarte.

Te amo. Mamá.”


La guardé dentro de mi cuaderno y corrí hacia la cunita en donde estaba durmiendo. Otra vez me colgué mirándola.

Era tan chiquitita y tan hermosa. Acaricié su mejilla y ella frunció el ceño.

- Perdón mi amor. –Reí.-

Y cuando quise salir del cuarto, comenzó a llorar. Retrocedí sobre mis pasos y la alcé.

- Buenas tardes princesa. –Susurré en su oído y ella se acomodó apoyando su cabecita en mi hombro. Sonreí y caminé con ella hasta la cocina en donde me preparé un té y luego fui hasta el living.-

Dejé el té a un lado y acosté a Sofi sobre mi falda y ella hizo una mueca.

- ¿Te despertaste de buen humor? –Pregunté acariciando sus piecitos y ella repitió la mueca. Sonreí y tomé un poco del té.- ¿Sí? –Hice cosquillas en sus pies y ella me pateó.- Bueno, bueno che. ¡Calma!

Sonó el celular y atendí.

- Conversación telefónica -

- Hola amor. –Dije.-
- Hola Pau. ¿Cómo andas?
- Todo bien, Sofi acaba de despertarse… Estamos haciendo fiaca en el living.
- Que bonito lo de ustedes che.
-Reí.- ¿Vos?
- Te llamaba para avisarte que voy a llegar más tarde.
- ¿Pasó algo?
- No sé que quilombo hay con la campaña y hay que resolverlo ahora, me estoy por meter en una reunión, en cuanto pueda te aviso.
- Está bien, yo tengo el celu encima.
- Posta que es un bardo, asique no atrases a Sofi y si queres comer, no me esperes.
- ¿Es para tanto?
- Es una revolución esto.
- Bueno, está bien. Igual te espero despierta.
- Te aviso. ¿Sí?
- Dale. Un beso grande mi amor y que sea leve.
- Gracias gorda, un beso para las dos.

- Fin de la conversación telefónica -

Suspiré y dejé el celular a un lado.

- Parece que hoy nos toca noche de chicas… -Dije y acaricié la naricita de Sofi.-

Me terminé el té y Sofi ya estaba molesta, tenía hambre, asique le di la teta.

Eran las siete de la tarde y aproveché que Sofi se había dormido en el cochecito para ir a bañarme. Dejé el cochecito con Sofi en la puerta del baño y me bañé.

Cuando terminé, era el momento de Sofi. Le encantaba bañarse, aunque todavía no podía jugar demasiado.

‘Gorda, hasta las diez seguro no pueda salir. No hace falta que me esperes para comer.’

‘Te dejo comida. ¿Te parece?’

‘Creo que vamos a comer acá, no te preocupes.’

‘Entonces te espero en la cama con la gorda y unos masajitos.’

‘Por favor.’


Cené mientras hamacaba a Sofi en su cochecito y la cambié para dormir, eran las nueve de la noche. Fui con ella hasta mi cuarto y me puse el pijama yo también.

Sofi no dormía en nuestra cama, pero solía dormirse sobre mi pecho y luego la pasaba a su moisés.

Pero esta vez Sofi estaba muy despierta e inquieta.

- ¿Extrañas a papá, no princesa? Yo también, pero ya va a llegar. Vas a ver. –Besé su frente.-

Nos saqué una selfie y se la mandé a Pepe. ‘Me parece que esta nena no se duerme sin unos mimos de su papá.’
Puse la tele y me quedé con Sofi allí, ella estaba tranquila, pero no se dormía.

-

Vi la foto que me había mandando Pau y me morí de amor. Lo único que quería era llegar y acostarme con ellas, se me partía la cabeza.

Por fin salí de la empresa y pude volver a casa. Cuando llegué, me quité los zapatos y el abrigo en el living y cerré la puerta para ya poder quedarme en la cama con mis amores.

Ni bien ingresé al cuarto, Sofi me tiró sus bracitos y sonreí. La alcé y besé su mejilla.

- Hola princesita, hola, hola. –Sofía de acomodó sobre mi pecho y sonreí. Me acosté al lado de Pau y la besé.- Hola amor.
- Hola. –Apoyó su cabeza en mi hombro.- ¿Cómo fue?
- No hablemos mejor.
- ¿Muy grave?
- Quiero estar con ustedes, nada más.

Pau me abrazó y nos besamos.

-------------

Se acerca el final y me estaría agarrando la nostalgia. :(

http://minifanficspyp.blogspot.com.ar/

domingo, 16 de agosto de 2015

262.

- Bueno señoritas, ya está firmada el alta.
-Sonreí.- Me da un poco de miedo.
- ¿Te soy sincero? A mí también.
-Suspiré.- No sé ni siquiera cuánto abrigarla.
- Con el tiempo aprenderemos.
- Eso espero. –Reímos.-
- ¿Queres que llame a la enfermera?
- No, no. Quiero arreglarme sola.
- Sos terca.
- ¿Vos me llevas a la enfermera a casa?

Reímos y Pedro cerró el bolso.

- Lo voy a dejar al auto y vengo.
- Vamos juntos.
- Entonces las espero, dale.

Me puse mi campera y luego la envolví a Sofi en su mantita.

- ¿Vamos? –Preguntó Pepe.-
- Vamos. –Sonreímos y nos dimos un beso.-

En el estacionamiento, Pedro guardó el bolso en el auto y luego acomodamos a Sofi en su butaca de auto. Yo me senté en la parte trasera del auto, junto con Sofía y Pedro se acomodó en el asiento del conductor.

- ¿Puedo arrancar?
- Sí amor.

Pepe arrancó y yo no dejaba de mirar ni siquiera medio segundo a mi hija, es que era tan hermosa.

Cuando llegamos a casa…

Pedro abrió la puerta y pasé con Sofi en brazos.

- Bienvenida a casa princesa. –Dije y besé su cabecita.-
- Bienvenidas a las dos. –Dijo Pepe.- No te olvides que hace mil que no venías acá.
-Suspiré.- Es verdad, no sabes lo lindo que es volver con ella en brazos.
-Sonrió y besó mi mejilla.- Tenemos que disfrutar ahora. ¿Sí? Nada de preocupaciones.

Asentí con mi cabeza y Pepe besó mi frente, luego la de Sofi.

Caminé hasta mi cuarto y me senté en la cama, la dejé a Sofi allí y me fue inevitable no ir a buscar mi cámara. Necesitaba sacarle fotos, nunca iba a volver a ser así de chiquitita.

- Ah, pero no tuviste ni diez minutos de aguante.
-Reí.- Sh, callate. –Dije guardando la cámara.-
- Sos rara eh.
- ¿Por?
- No creo que haya alguna madre que antes de acostarse en su cama con su hija recién nacida le saque fotos.
- Sí, yo. –Dije riendo. La tomé a Sofi sobre mi pecho y me acomodé con ella en la cama.- Si no vas a criticar, podes venir.
- Sos una boluda.
- No digas malas palabras delante de Sofi.
- ¡Anda! –Dijo riendo.-
- ¿Qué?
- Nada, deja.
- ¿Vas a seguir peleando o vas a venir con nosotras?

Pedro se quitó sus zapatillas y luego me sacó las mías. Reí. Se acostó a nuestro lado y justo en ese momento, Sofi se despertó.

- Hola princesa. –Susurré.-
- Sí, esa es mamá que siempre te dice princesa.
- ¡Pedro! ¿Vas a ser así siempre?
- ¿Así cómo?
- Así de burlón.
- Lo hago para molestarte.
- Mmm… No sé, no sé.

Y Sofía nos interrumpió, comenzando con su llorisqueo.

- Te salvó la campana. –Dije.- Debe tener hambre.
- ¿Quieren que las deje solas?
- No tonto, podes quedarte.
-Sonrió.- ¿Necesitas algo?
- ¿Me traes la almohada para amamantarla?
- Dale. ¿Está en su pieza?
- Creo que sí Pepe, hace como varias semanas que no venía.
- Es verdad, ahora te lo busco.
- Dale, gracias.

Le saqué la camperita a Sofi, ya que hacía un poco de calor por la caldera y cuando vino Pedro, comencé a amamantarla. Me costó un poco estando sola, pero por suerte Sofi colaboraba.

- ¿Ya está hermosa? –Pregunté ya que estaba distraída.-
- Me parece que sí.
-Sonreí y acomodé mi ropa.- Te toca a vos ahora.
-Rio y la agarró a Sofi para hacerle el provechito.- ¿No queres ir a ducharte?
- Estaba pensando en eso.
- Anda, dale. Le acabas de dar la teta, asique por un rato me puedo manejar.
-Reí.- Me apuro.

-

Pau estaba bañándose y yo estaba con Sofi, en mi cama. Ella estaba sobre mi pecho, con sus ojitos abiertos y respirando muy tranquila.

La sentía respirar suavecito y eso me tranquilizaba a mí. ¿Siendo sincero? No caía ni de casualidad que este ser tan pequeñito dependía de nosotros, y eso me daba miedo, claro que sí, pero a la vez me llenaba de felicidad. Ahora siempre íbamos a tener una razón para sonreír.

Sin darme cuenta, mis ojos comenzaron a despedir lágrimas. De repente me encontré pensando en mis viejos y en mi abuela… Como me hubiese gustado que estén acá, pero sé que están. Los siento.

Sé que Sofía fue una señal de ellos y los papás de Pau. Sé que esta beba es la que viene a sanarnos, lo sé. Lo siento.

Escuché a Pau entrar, quien me sacó de golpe de lo que estaba pensando.

- ¿Estás llorando Pepe?
- Sí, pero no pasa nada.
- Hey. ¿Estás bien?
- Sí, sí.

Pau se acostó a nuestro lado y besó mi mejilla.

- ¿Seguro?
- Sí, es que estaba pensando en mis viejos y en mi abuela.
-Suspiró.- Yo también pensaba en mis viejos mientras me bañaba.
- Sería lindo que estén acá. ¿No?
- Sí… Pero, creo que no es momento de pensar en lo que nos falta, sino en lo que tenemos. –Tomó mi mano y posó su mano y la mía sobre nuestra hija.- ¿No te parece?
- Me re parece. –Nos sonreímos y nos dimos un beso.-

Sofi dio vuelta su cabecita y se quedó mirando a Pau.

- Sos tan hermosa. –Dijo y acarició su mejilla suavemente.-
- Nos tiene enamorados me parece.
- Embobados.
- Esa palabra queda mejor. –Reímos.-
- Es que mira lo que es… Esos cachetes, me la morfo toda.
-Sonreí.- Veni…
- Estoy acá.
- Más cerca, veni.

La abracé por el hombro e hice que apoyará su cabeza sobre mi hombro.

- Quiero sentirlas cerquita.
- Estamos acá mi amor.

------------------

Después de tanto bardo, les regalo capítulos lindos para endulzarlos! jajajaja

sábado, 15 de agosto de 2015

261.

- Permiso. –Dijo Pedro ingresando a la habitación y detrás venían Zai y Nan.-
- Pasen, tranquilos. –Dije con Sofi durmiendo en mis brazos.-

Pedro entró y se sentó en el sillón. Zai se colgó mirándonos y Nan se sentó con Pepe.

- No lo puedo creer. –Dijo Zai.-
-Sonreí.- Veni tonta.

Zai se acercó a nosotras y acarició la manito de Sofi.

- Es hermosa.
- ¿Queres tenerla?
- ¿Puedo?
- Obvio nena.
- Pero…
- ¿Qué?
- ¿Segura?
- ¡Sí mujer! Dale.

Le pasé a Sofi y ella sonrió. Sofi se acomodó sobre su pecho e hizo una mueca. Todos reímos.

- Me la cuidas. –Dijo Pedro jodiendo y reímos.-
- Uy, padre baboso. –Dijo Nan.-
- Sí, y cuida.
- Apa, apa. –Respondió Nan y le pegó en el hombro.-
- Está terrible. –Dije.-
- Gracias che.
- Callate amor. –Me levanté.- Ya vengo, voy al baño.

Cuando volví, Sofi estaba llorisqueando. La tomé entre mis brazos y me senté en la cama.

- Me parece que no pego onda con la madrina. –Dijo Zai.-
- No seas boluda.
- Era un chiste nena.
- Mmm….

Reímos.

Después de un rato, Sofi estaba durmiendo en la cunita y Pepe y Nan se habían ido a tomar un café al bar.
Yo estaba sentada en la cama y Zai sentada frente a mí, a los pies de la cama.

- No puedo dejar de mirarla. –Dije.-
- Mirala todo lo que quieras. Dejate caer en la realidad.
- ¿Se nota mucho que estoy volando de la felicidad?
- Sí y está perfecto.
- ¿Vos decís?
- Obvio gorda, te lo mereces.
-Sonreí.- Tengo miedo de que pase algo y me arrebate esta felicidad.
- No, no va a pasar. No seas negativa.
- Es a lo que estoy acostumbrada.
- Pero sacate todos esos fantasmas, no te vas a perdonar nunca no disfrutar este momento al máximo.
- Puede que tengas razón.
- Confía una vez en que las cosas van a cambiar. ¿Sofía no es razón suficiente para hacerlo?
-Suspiré.- Me cuesta un poco, pero te prometo que lo voy a intentar, sobre todo por ella.
- Hacelo por ella y por vos, porque que vos estés bien le va a hacer bien a ella.
- Eso es verdad.
- Vas a ver como todo de a poco va a acomodarse, además, vos pensa que ahora siempre vas a tener un motivo para salir de la cama.
- ¿Vos sabes que yo te adoro, no?
- Obvio que lo sé nena y yo te adoro a vos.

Nos abrazamos y yo me quebré.

- No me llores.
- Estoy muy sensible.
- Me doy cuenta. –Reímos y nos separamos.- Contame algo.
- ¿Qué?
- ¿Cómo fue el parto?
-Sonreí.- Yo estaba cagadísima, pero a pesar del dolor, fue hermoso. Escucharla llorar y de una vez por todas sentir que todo estaba bien fue el mayor alivio de toda mi vida.
-Sonrió.- Qué hermoso amiga.
- Te juro que no caigo.
- Ya vas a caer… Cuando estén en su casa, se acomoden, vas a ver como caes.
- ¿Vos decís cuándo no duerma más?
- Algo así. –Reímos.-
- Te juro que quiero tenerla todo el tiempo encima, sentir su calorcito, darle besos, abrazarla.
- ¡Y hacelo! ¿Quién te lo impide?
- No la quiero despertar.
- Agarrala, dale.

Yo sonreí y me acerqué para agarrarla, con cuidado para que no se despierte, y la acomodé sobre mí.

- Son hermosas.
-Sonreí.- Gracias Zai, de verdad. Fue muy importante que hayas estado conmigo desde siempre y especialmente durante el embarazo. No debe haber mejor mina que vos para ser la madrina de mi hija.
- Me vas a hacer llorar vos a mí ahora. –Reímos.- Las adoro y siempre voy a estar para ustedes. Lo sabes.
- Gracias, de verdad.
- No tenes nada que agradecer gorda, de verdad.

En ese momento volvieron Pepe y Nan.

- No es que quiera echarlos, pero la enfermera nos acaba de decir que termino el horario de visitas y bueno…
- No pasa nada Pepe.
- Te llevo Zai. ¿Queres?
- Bueno, dale.

-

- ¿Cómo estás? –Le pregunté a Pau.-
- ¿A qué viene esa pregunta?
- Pregunto, nada más.
- Odio que me conozcas tanto.
- Algo pasa. ¿Viste?
- Tengo miedo, es eso.
-Suspiré.- No tenes que tener miedo, yo estoy para cuidarlas. Más que nunca.
- Es lo único que me tranquiliza.
- Voy a estar tan encima de ustedes que se van a cansar.
- Nunca podríamos cansarnos de vos.
- ¿Nunca?
- Jamás. –Sonreímos y nos dimos un beso, en ese momento, Sofi que estaba en brazos de Pau, comenzó a llorisquear.-
- Era un besito con mamá nada más che. –Reímos.- ¿La puedo agarrar?
- Obvio nene, sos el papá.

Tomé a Sofi en mis brazos y me senté con ella sobre mí, en el sillón.

Después de unos minutos, se tranquilizó y se quedó tranquila sobre mi pecho. Levanté la vista y le sonreí a Pau.

- Son hermosos. –Dijo.-
-Sonreí.- ¿Venís con nosotros?

Ella sonrió y se levantó, se acercó a nosotros y se sentó a mi lado. Apoyó su cabeza en mi hombro y posó su mano sobre la espaldita de Sofi.

- Me dan mucha paz. –Dijo suspirando a la par que cerraba sus ojos.-
-Besé su frente.- Podemos quedarnos así toda la vida.


-----------------

Hola! Gracias por todos los comentarios tan lindos que recibí por el capítulo de ayer, por lo general los capítulos así son los que más me cuesta escribir y me alegra que les haya gustado.

Y, espero que este también les guste.

minifanficspyp.blogspot.com.ar