sábado, 31 de enero de 2015

34.

Estábamos tapados de trabajo y caen los gasistas a clausurar el edificio por un escape de gas, okei. Al menos tendría el día libre… (Lo cual no sabía si era bueno o malo).

“Que copado. ¿Ya te sacaron los puntos?”

“Sí, igual me molesta un poco todavía… ¿Estás trabajando?”

“No, clausuraron el edificio por un escape de gas.”

“¿Queres venir a casa? A mis viejos le retrasaron el vuelo y vuelven a la noche por suerte. Estoy aburrida.”

“¿Y yo vendría a ser tu payasito?”

“Jajajaja, tonto. Si no queres venir no vengas.”

“Obvio que quiero ir tonta, en un rato nos vemos.”

“Te espero…”

Después de cambiarme salí rumbo a la casa de Paula, no sabía si era lo que más necesitaba en ese momento estar con ella, pero necesitaba despejarme.

Toqué timbre y ella salió a abrirme, con un short de jean y una remerita bastante ajustada de color fucsia, en sus pies zapatillas de lona negras. ¿Por qué era solo mi amiga?

- Hola… -Dijo sonriente.-
- Hola. –Respondí y nos saludamos.-
- Pasa…

Entramos y nos dirigimos a la cocina.

- ¿Tomamos unos tereres?
- Dale…
- Y tengo bizcochitos de la panadería.
- ¿Ves por qué sos lo más? –Reímos y ella preparó todo.-
- ¿Vamos a mi pieza que está el aire prendido?
- Dale, a donde quieras.

Subimos a su pieza y ella se acomodó en la cama con la bandeja para poder cebar el terere y yo me senté en el puff.

Pasamos la tarde charlando hasta que en un momento ella se fue al baño y a lavar las cosas de la merienda, yo me quedé solo en su pieza y comencé a mirar todo.

Descubrí que debajo de su cama guardaba varias cosas y comencé a revisar, encontré un cuaderno floreado el cual abrí y me dispuse a leer.

“Quiero dormir a su lado, en el sentido más inocente de la palabra. Quiero darle un beso de buenas noches en su frente y otro en sus labios, apagar la luz y acostarme a su lado, que el me abracé y quedarme dormida en sus brazos.
Quiero estar allí y oírlo respirar el mismo aire que yo. Quiero compartir la misma cobija y el calor que hay debajo de ella, quiero que mis pies acaricien sus piernas y oír el latido de su corazón tranquilizarse a medida que se duerme. Quiero ser lo primero que ve al despertarse y lo último que ve al dormirse. Quiero ser su mujer, quiero que me cuide, que sea tierno pero que a la vez sea salvaje cuando me haga el amor. Quiero ser su mujer, pero también quiero ser su nena. Quiero ser todo en su vida, quiero que no pueda vivir sin mí.”

Un ataque de celos me invadió al leer aquello y quería desaparecer justo en el momento que Paula volvió a la habitación y me vio con su cuaderno en la mano.

- ¿Qué haces con eso Pedro? –Gritó enojada y me quitó el cuaderno de las manos.- Son cosas privadas, no tenes por qué meterte.
- ¿A quién le escribís eso?
- ¿Qué te importa?
- Decime a quién se lo escribís. ¿No somos amigos?
- ¿Y qué tiene que ver eso?
- Que si somos amigos deberías confiar en mí. ¿Te gusta un chico?
- Sí. ¿Cuál es el problema?
- ¿No es que vos no podes estar con nadie?
- No es de tu incumbencia ese tema.
- Decime de quién estás enamorada.
- De nadie que vos conozcas. ¡Andate!
- No, no me voy a ir.
- ¿Por qué?
- Porque quiero saber a quien le escribís eso.
- ¿Por qué estás tan interesado? ¡Andate! –Dijo empujándome hacia la puerta.-
- Decime quien te gusta.
- No te lo voy a decir Pedro. –Y yo me di vuelta y cerré la puerta con llave, luego la guardé en mi bolsillo. Necesitaba saber quién carajo era.-
- ¡Sos tan infantil! –Dijo y se dejó caer en el puff.-
- Contámelo, dale.
- No, y menos así.
- ¿Así cómo?
- A los gritos, yo debería ser la enojada acá. ¡No vos!
-Suspiré y me senté en la cama.- Perdón, pero es que quiero saber.
- ¿Para qué?
- ¡Porque quiero saber!
-Suspiró y se paró, tapó su cara con sus manos y se largó a llorar.- ¿Todavía no te diste cuenta quién me gusta?
- No, no tengo idea.
- ¡Vos me gustas Pedro! Y odio que me gustes, lo odio. ¡Lo detesto! –Gritó y fue como un baldazo de agua helada cayendo en mi cabeza.-
- ¿Qué?
- ¡Lo que escuchas! No me hagas repetirlo. –Hizo una pausa.- Y ahora andate, dale.
- No, no me voy a ir.
- Andate. Esto no tiene más sentido, yo prefería ser tu amiga a no ser nada y por eso mantenía esto, pero ahora ya no tiene sentido. –Secó sus lágrimas.- Vos nunca estarías con una mina como yo. Chau Pedro. ¡Chau! –Gritó y yo dejé que lo haga, la dejé llorar y desquitarse… Mientras tanto tomaba aire para poder decirle lo que me pasaba.-

- ¿Estás más tranquila?
- No.
- ¿Podes escucharme al menos?
- ¿Para qué? ¿Para qué te rías de mí? No, gracias.
- Dame una chance, escuchame. Dale. –Dije y me acerqué a ella, sequé sus lágrimas y suspiré.-
- ¿Qué queres decirme? –Dijo muy enojada y se paró. Para alejarse de mí.-
- Que… -Hice una pausa.- Aunque no entienda cómo pasó y no sepa como se hace esto… ¡Vos también me gustas. Mucho!
- No Pedro, no. ¡No me vas a usar! Ni se te ocurra.
- Te estoy diciendo la verdad nena.
- No te creo. Sos una piedra vos, jamás podría gustarte una mina en serio y menos una mina como yo.
- ¡Me gustas Paula! ¡Me encantas! –Grité y me paré frente a ella.- Me encantas, no puedo dejar de pensar en vos. Estoy cogiendo con cualquier mina y no puedo dejar de pensar en vos. –Bajé la vista.- Pero no te lo dije porque no quiero lastimarte.
- Ya me lastimaste, ya cagaste todo leyendo mi cuaderno.
- Perdón.
- No, no puedo perdonarte, si no fuese por eso seríamos amigos como siempre. No quiero verte más. ¡Andate Pedro!

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No me peguen, por favor.

5 comentarios:

  1. Que no te pegue? Como vas a cortar ahi el capitulo Camilaaaaaaa te odio #NoCamilaNo

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  2. Nooooo me muero, no podes dejarlo ahí!!!!!!!!!!espero ansiosa el prox ,@GraciasxTodoPYP

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  3. Ay Camila!!! Como nos dejas asi, decime que hoy subis temprano!!
    No era la mejor manera de confesarse su amor pero yo creo que ahora viene lo lindo no?
    Ya quiero massss

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  4. no camila no. No podes dejarlo ahi.....!!! Espero el proximo capitulo !!

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