Pasamos un largo rato en silencio, yo no sabía que decir. No quería decir nada, es que no sabía como poner en palabras lo que me ocurría. Saber que habían vuelto era como sentirme otra vez encerrada en una jaula, otra vez atada a la tristeza. Otra vez la misma mierda de siempre.
No quería cagar el momento, ojala hubiese podido besarlo como si nada ocurriera. Pero ocurría, la paz en mi casa se había terminado.
- Perdón, cagué todo.
- No, no pidas perdón.
- Es que… Siento que me encierran otra vez, odio vivir con ellos.
- Ya vas a poder irte, tranquila.
- ¿Y mientras tanto?
- Trata de hacer cuenta que no existen. –Dijo y se acercó a mí.- Dale, disfrutame. –Dijo sonando gracioso y yo reí.-
- Sos un tarado.
- Pero te hice reír.
- Gracias, de verdad.
- ¿Por?
- Por estar conmigo, no sé cuánto va a durar esto, pero mientras dure lo voy a disfrutar. Me haces muy bien.
Estábamos en penumbras, tan solo estaba prendida la luz del escritorio en la otra punta de la habitación. Él corrió el pelo de mi cara y rozó su nariz con la mía, esta vez fui yo quien tomó la iniciativa y lo besé. Terminamos los dos acostados en mi cama, tomados de la mano con nuestros dedos entrelazados.
- Pau, yo debería irme en un rato.
- Me parece que ya se fueron a acostar, salimos rápido y sin hacer ruido y te vas.
- Bueno, dale… -Hizo una pausa.- Pero en un rato. –Acercó su cabeza a la mía.- Mañana seguro me pase el día entero en la oficina, perdimos todo el día hoy. El viernes tenemos un evento que por cierto, estás invitada como mi acompañante.
- ¿Cómo la otra vez?
- Sí y no te hagas problema con la ropa.
-Reí.- Voy con vos.
- ¡Sí!
Al rato, salimos los dos de la habitación y abrí la puerta de calle intentando hacer el menos ruido posible. Caminamos juntos hasta la esquina y yo estaba apoyada con mi espalda y mi pie derecho en una pared.
- ¿Cómo te volves?
- Ahora me pido un remis en la otra cuadra.
- Bueno, cuidate.
- Obvio ma. –Reímos y me tomó por el cuello, para besarme.-
- Gracias, al final no fue tan malo que leas mi cuaderno. –Reímos y volvimos a besarnos.- Anda, dale. Se te va a hacer muy tarde sino.
- Ahora voy, dejame darte un par de besos más. –Volvió a besarme y nos abrazamos.-
- Dale hombre.
- Bueno, bueno. –Volvió a besarme.- Me voy. –Me besó.- Ahora. –Volvió a besarme y nos reímos.-
- Que descanses.
- Vos también y no pienses que están tus viejos ahí.
- Lo voy a intentar. –Suspiré, nos dimos un último beso y yo comencé a caminar hasta mi casa.-
Él espero a que entre y luego se fue.
Volví a mi casa y luego de escabullirme en mi habitación conecté los auriculares al celular para poder escribir, en mis oídos sonaba la canción ideal para aquel momento.
“Por esas cosas del destino la vida nos cruzo a los dos. Nos entendimos al instante, una amistad nació con vos.
Nos fuimos conociendo todo, en lo mejor y en lo peor, el sentimiento iba creciendo y se asomaba el amor.
Ya no te veo como antes, mis sentimientos han cambiado, mi amigo y mi amor, eres todo lo que había soñado.
Al principio no lo supe ver, las emociones se mezclaban… luego pude comprender de la amistad al amor pasaba.
Cuando a mi lado siempre estás, mi corazón late muy fuerte eso es porque la amistad lleva un punto diferente...“
Y mientras escuchaba aquella canción que tanto me identificaba comencé a plasmar las palabras en los renglones de mi cuaderno:
"Cuando uno está parado sobre el trampolín siente que tirarse a la pileta es lo más vertiginoso que puede hacer, uno le teme a saltar porque le teme a animarse. El ser humano es así por naturaleza, le tiene miedo al cambio y prefiere quedarse en el molde. Uno suele creer que es mejor quedarse en el lugar conocido y defenderse de lo nuevo. Pero cuando uno finalmente se anima, cuando uno logra dejar a un lado ese miedo tan idiota las cosas cambian y nos hacen sentir algo que ni imaginábamos.
Me animé y ahora me sentía flotando en el viento, mi cuerpo aún temblaba al recordar sus besos y se estremecía al recrear la sensación que tenía cada vez que estaba tan cerca de mí.
No sabía si era mi amigo, mi amor o qué. Solo sabía que quería estar con él porque cuando estoy con él es en el único momento en el que mis pensamientos no son oscuros."
Ni bien cerré el cuaderno vibró mi celular y sonreí al ver que era él.
"Ya estoy en mi casa..."
"Descansa que mañana el laburo te va a consumir."
"Estoy en eso."
"La pasé muy bien hoy."
"Yo también, mañana si salgo medianamente temprano nos vemos. ¿Queres?"
"Sí, dale. Un beso grande."
"Un beso hermosa."
“Que descanses, posta.”
“Vos también Pau y no te preocupes. Hace de cuenta que estás sola.”
Sonreí cual idiota ante su halago ”hermosa” y me estremecí ante la idea de que al día siguiente nuestros labios volvieran a unirse. Estaba completamente idiotizada.
Nunca creí que me iba a animar a esto. Nunca creí que después de todo lo que pase iba a poder besar a alguien así, sin presiones, sin miedos y sin tapujos. Me sentía demasiado bien, aunque en lo más profundo el miedo de que sea con alguien tan mujeriego existía. Pero hacia fuerza para que el miedo no se hiciera vigente, al menos por el momento.
Sali al baño para poder lavarme los dientes y volví a mi habitación, enchufé el celular y me dispuse a dormir.
-
No lograba conciliar el sueño porque sinceramente no me reconocía. Paula conseguía que sea de una manera que nunca había sido en mi vida.
Ella me hacía ser tierno, sí: TIERNO. ¿Qué? ¿Qué era? ¿Un osito de peluche? ¡Puaj!
Suspiré y me acomodé en mi cama, no podía dejar de pensar en ella y no sabía si eso era bueno o malo. Quería tenerla a mi lado…
Pero tenía miedo de lastimarla, no sé cuanto tiempo voy a poder aguantar “estando” solo con ella. No sirvo para ser fiel, no sirvo para estar con una sola mujer porque no sirvo de novio, ni de pareja, ni de nada. Solo sirvo en la cama.
Ella me volvía loco, pero sinceramente no sabía si me veía con ella en una relación formal, o quizás sí… Es que al no saber lo que es no sé si voy a poder. Ojala pueda. Pero… ¿Quién sabe?
Igualmente, nadie está exento de nada en esta vida asique… Mejor frenar mi mente y dormir.
-
Eran las cinco de la mañana y yo seguía intentando encontrar el sueño que por lo visto estaba demasiado lejos de mí.
Claramente no estaba en los planes de mi cabeza la idea de dejarme en paz al menos cinco minutos.
Prendí mi celular y revisé el inicio de Facebook, no había nada… Me puse los auriculares, escucharía música. No había muchas opciones más.
---------
Millones de gracias por los comentarios por el capítulo de ayer ☺ Espero que este también les guste!
La canción: https://www.youtube.com/watch?v=_DOeIfLdyZc ☺
Ayyyy Pedro tierno por siempre por favor ♥♥
ResponderEliminarAww! 👆
ResponderEliminarAww! 👆
ResponderEliminarDefinitivamente este es el Pedro que me gusta! Pero se que no durará por siempre ja! Vamos a darle una oportunidad!! ;)
ResponderEliminarCosis <3
ResponderEliminarAca firmes! Las renaceres :p
ResponderEliminarQue lindo capitulo! Que siga este Pedro por mucho tiempo!!
ResponderEliminarAww♥
ResponderEliminar