Era viernes, el día del evento. Ya me había bañado y estaba frente al espejo envuelta en un toallón y con una toalla en la cabeza… Debía producirme porque en dos horas Pedro pasaría a buscarme.
Sequé mi cuerpo y me puse la ropa interior, me miré al espejo y odié profundamente las marcas que estaban en mi abdomen. Sequé mis lágrimas y quité la toalla de mi cabeza, peiné mi pelo y luego lo sequé… Lo acomodé con un semi-recogido dejando caer algunos rulos sobre mis hombros.
Luego busqué mi porta cosméticos –el cual estaba bastante despoblado.- y me maquillé, intentando quedar lo más natural posible.
Busqué la única cadenita que tenía, con un dije de una mariposa y me lo puse. Me puse unas pulseras plateadas y un anillo que me había regalado Zai.
Para terminar, me puse el vestido y los zapatos. Busqué mi cartera –la cual también me había regalado mi prima.- en donde guardé el celular y el labial.
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Estaba saliendo de mi casa, algo nervioso... Me preocupaba que Paula se cruce con Natalia.
¿Quién es Natalia? Una infierno que trabaja conmigo y que nunca se cansa de acosarme. Estuve con ella más de una vez y la pasé increíble, pero nunca fue más que eso. (Nunca una mujer fue más que eso a excepción de Paula).
Y si se cruzaban iba a tener problemas, eso era cantado. Natalia no dejaba de buscarme un solo segundo, siempre estaba encima mío, buscándome y queriéndome llevar a la cama. (Y encima de que eso a mí no me cuesta).
En fin, ojala la noche termine bien.
Estaba llegando en taxi a la casa de Paula, me bajé del auto y le avisé al celular que estaba en la puerta de su casa.
- ¡Wau! Estás hermosa. –Dije mirándola de arriba abajo.-
- Gracias, vos también estás muy lindo. –Sonreímos y nos dimos un beso.-
Nos subimos al auto y le indiqué al taxi a donde era el evento.
Al llegar, le pagué el viaje y caminamos hasta la entrada del evento. Al estar en la puerta, puse mi brazo para que ella se enganchara de él y luego de sonreír, lo hizo.
- ¿Entramos?
- Dale.
Ingresamos y ella me acompañó a saludar a mi jefe y a demás autoridades de la empresa, cuando terminé de hacerlo, nos sentamos en un living.
- Pepe…
- ¿Qué?
- ¿Me das un beso?
-Sonreí.- ¿Qué pregunta es esa?
- No sé, tengo ganas de que me des un beso. –La besé y acomodé un mechón de pelo que se había interpuesto delante de sus ojos.-
- Sos muy tierno cuando queres.
- ¿Y no te gusta que sea así?
- Me encanta que seas así, pero también me gusta tu parte de chico rudo.
- Creo que sos la única persona que tiene el placer de conocer todos mis vértices.
- Me encanta tener ese privilegio. –Sonrió y me besó.-
- ¿Sí?
- Sí… -Dijo acomodando el cuello de mi camisa.-
- Mejor así entonces. –Volví a besarla y ella sonrió.-
- Me parece que te llaman.
- ¿Me jodes?
-Rio.- No, anda dale. No tengas problemas por mi culpa.
-Reí.- Dame un beso antes.
Ella me besó y yo fui a saludar al presidente de la empresa, con quien me quedé hablando un rato.
-
Estaba sentada sola, mirando a mi alrededor. Era un mundo demasiado ajeno al mío. -que era demasiado reducido por cierto.- Todos hablaban con todos y todos tomaban champagne como si de eso dependiera su vida.
Después de un rato, Pedro volvió a mi lado y me ofreció una copa de agua que había pedido en la barra, la cual agradecí ya que moría de sed.
Por micrófono anunciaron que la recepción estaba concluyendo y que nos daban la bienvenida al salón principal. Con Pedro nos levantamos del sillón y yo creía que era para adentrarnos en el salón principal, pero me dirigió hacia otra zona del hotel en el que estábamos.
- ¿Qué haces Pedro?
- Quiero besarte sin que nadie nos interrumpa.
- Pero mira que escurridizo podes ser cuando queres.
- Siempre consigo lo que quiero.
- Cuanto temperamento.
- Mucho. -Dijo y me arrinconó contra la pared para partirme la boca de un beso... Y vaya a saber uno cuanto tiempo fue que pasaron nuestras bocas unidas, solo sé que fue mucho.-
Sus labios eran un maldito vicio, una prisión de la cual no quería escapar.
-
Aunque no era precisamente lo que quería hacer, debimos volver a la fiesta.
Todo el evento protocolar de presentación sucedió y Paula y yo estábamos en el jardín. Yo la abrazaba por la espalda y ella tenía sus manos sobre las mías. -las mías estaban posadas sobre su abdomen.-
Besé su hombro y ella giró su cabeza lo suficiente como para poder unir nuestras bocas.
- ¿No queres ir a bailar?
- En un ratito. -Respondió mientras tiraba su cabeza hacia atrás para apoyarla en mi hombro. Yo besé su mejilla y ella sonrió.-
- Como quieras.
- Si queres ir, vamos eh.
- No, acá y así estoy bien.
Pasamos un rato más allí hasta que vimos que adentro ofrecían copas heladas y fuimos en busca de las nuestras.
Cuando las terminanos nos acercamos a la pista de baile y nos divertimos un rato.
- Sos muy lindo bailando. Muy.
- ¿Sí? -Pregunté meneando mi cadera y riendo.-
- Sí, muy. -Dijo y se abalanzó sobre mí, me abrazó por los hombros y me besó.-
- Vos también sos muy linda, bailando o haciendo cualquier cosa. -Mordió su labio y sonrió bajando su mirada, como si tuviese vergüenza.-
- Me haces poner colorada.
- Colorada seguís siendo linda. -Dije abrazándola fuerte por la cintura.-
- Basta, en serio.
- Linda, linda, linda. -Reímos y nos besamos.-
- Gracias.
- ¿Gracias?
- Sí, gracias. Gracias por los piropos, los besos, las sonrisas. Por los buenos momentos. -Nos dimos un beso.-
- Sos tan linda. -Rosé mi nariz con la suya y ella sonrió. Nos dimos otro beso.-
- No puedo creer que seas así de meloso.
- Puedo ser de muchas maneras, ya te lo dije. Puedo ser muy guarro también. -Rio.-
- Lo único que sé es que sos tremendo.
- Bastante.
- ¿Solo bastante?
- Bueno. Está bien. -Reímos.-
- Tengo sed. ¿Dónde pediste el agua?
-Veni.
Fuimos a la barra y ella se pidió un agua y yo un fernet.
Nos quedamos allí un rato, tomando y charlando con algún que otro beso de por medio.
- Voy al baño y vengo.
- Dale, te espero por acá.
- Dale. -Nos dimos otro beso y ella se fue.-
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Después de dar algunos codazos por fin logré salir de la pista de baile y llegué al baño de damas.
Que capitulo mas tiernooo!! De cine que cuando vuelva del baño no se va a encontrar con una situación rara... Ya me veo a natalia queriendo besar o besando a pedro y paula los ve y se pudre todo... Genial este capitulo!!
ResponderEliminarQue lindos! Pero conociendote, esta es la calma que antecede al huracán!!
ResponderEliminarMe parece que se acaba lo lindoo...
Se que tanto romanticismo no te va a durar... tanta bondad te la vas a cobrar y me da miedo. Pero por lo pronto pienso disfrutarlo ♥
ResponderEliminarHola natiiiii :p
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