lunes, 9 de febrero de 2015

43.

Por fin llegué a mi casa, me quité el vestido y después de ponerme un camisón me tiré en la cama. Estaba enojada con todos, estaba enojada con el mundo. (Vivía enojada con el mundo).

Pero particularmente estaba enojada conmigo -y mucho más conmigo que con Pedro.- ¿Por qué? Porque había sido tan idiota de creer que la felicidad podía ser parte de mi vida, al menos de a ratitos. Pero no, por supuesto que no.

El cuento de hadas se terminó antes de que el sapo se convierta en príncipe.

(¿El cuento de hadas en algún momento empezó?)

Busqué mis auriculares, puse música y cerré mis ojos. Era hora de volver al aislamiento de siempre. Fue divertido salir un rato de la burbuja, pero ya es hora de volver.

-

Tocar timbre no era una opción -por varios motivos que me da fiaca desarrollar- y a mi celular no le quedaba demasiada batería. Paula atendeme rápido, por favor.

La llamé varias veces, no sé cuantas, perdí la cuenta y no atendió ni una sola.

Mi celular ya me indicaba que necesitaba enchufarse y putee en todos los idiomas conocidos (y en algunos desconocidos también).

Decidí enviarle un WhatsApp:

"Estoy en la esquina de tu casa, en la de siempre. No tengo batería en el celular. Voy a estar esperándote acá todo el tiempo que sea necesario."

Guardé mi celular en el bolsillo de mi saco y desajusté mi corbata.

Estaba sentado en el cordón de la vereda esperando a una mina.

Y sí... Me sentía el gil del siglo.

Pero si lo pienso de verdad mi vida necesita un cambio porque así no voy ni para atrás ni para adelante. Estando como estoy me siento como si fuese un auto que tiene sus ruedas atascadas en la arena y no puede avanzar ni retroceder.

Asique guardé mi orgullo en el bolsillo y me dispuse a esperarla.

Por algo hay que empezar, o eso creo.

-

La música se cortaba cada vez que entraba una llamada suya y solo lo hubiese atendido para escuchar mi música en paz.

Por fin se tranquilizó...

¿Qué? ¿Piensa que voy a creerle que está acá? ¿Qué pretende?

Pero... ¿Si era verdad? ¿Si estaba acá? (Bien que te gustaría que venga con la cola entre las patas)

Después de dudarlo durante varios minutos, me levanté y me cambié. Luego quité mi maquillaje y bajé las escaleras. -Estaba sola en casa.-

Volví a dudar mientras abría las cerraduras de la puerta y dudé aún más cuando posé mi mano sobre el picaporte.

Quería salir, quería hacerlo.

Abrí la puerta y suspiré, me acerqué a la reja y me asomé.

- Entra que hace frío. -Le dije.-

Él se paró y yo dejé las puertas abiertas para que pueda entrar. Me senté en el sillón y lo esperé allí.

- Hola...
- Hola. -Respondí, él cerró la puerta y se sentó a mi lado.-
- ¿Por qué viniste? - Porque me enteré lo que pasó en el baño y porque sé que esa mina es una yegua.
- Igual, dijo la verdad.
- ¿Vos crees eso?
- Sí. No estoy demasiado segura de que si esta relación avanza tenga demasiado futuro.
- Yo no puedo prometerte ningún futuro, porque no puedo ni prometermelo a mí mismo. Pero si puedo decirte lo que me pasa y me pasa que me haces bien y que hoy quiero estar con vos. Eso ya te lo dije.
- Sí, lo sé. Yo tampoco te pido que me lo prometas. ¿Esa mina estuvo con vos?
- Sí.
- ¿Y te sigue teniendo ganas? -Asintió con su cabeza.
- Lo hizo a propósito.
- Exacto. Sabía que eras vos.

Pausa incómoda.

- ¿Y entonces?
- ¿Entonces qué? -Pregunté y él ya estaba a dos centímetros de mi boca.-
- Entonces... -Y me besó, lo hizo otra vez y me desarmé otra vez.-

Sus labios eran adictivos, todo su ser era adictivo. Las sensaciones que él generaba en mí eran peligrosamente adictivas.

Me recostó en el sillón y nuestras bocas no tenían intención alguna de desunirse.

- Te odio.
- ¿Por qué?
- Porque podría vivir en tus labios. -Confesé.-
- Viví, yo no tengo drama. -Reí y lo besé.
- Mira que soy una mina que se toma las cosas muy a pecho eh.
- Me encanta. -Y nuestros labios volvieron a unirse.-

No sabía cuanto iba a durar pero me hacía tan bien que mientras dure quería que pase.

Fui en busca de algo para tomar y ni bien los vasos se vaciaron nuestros labios se habían encontrado otra vez.

Sus manos recorrieron mi espalda hasta posarse en mi nuca. Y yo no tenía idea de esto, pero de que sabía cómo tocar a una mujer no cabía ninguna duda. Sentí como una descarga eléctrica a lo largo de toda mi espalda, sus labios se corrieron de los míos y depositaron besos en mi cuello mientras sus manos masajeaban mi nuca.

Mis manos se acomodaron en sus hombros y tan solo lo dejaba.

Todo lo que me hacía sentir me recordaba que era mujer.

Su dedo índice recorrió de punta a punta la hendidura de mi columna y lo abracé más fuerte, me había generado un vértigo que podría sentir de acá a que termine el día.

Mis piernas envolvieron su cintura y nuestros labios seguían completamente unidos. -Claramente no tenían intención alguna de separarse.-

- Sos hermosa. -Dijo entre besos.-
- Vos sos hermoso. -Dije y sonreí con vergüenza, toda la situación me daba pudor (pero aún así lo disfrutaba muchísimo). Mis manos se animaron a recorrer su espalda y se quedaron en su cintura.

Sus labios volvieron a alejarse de mi boca e hicieron una visita fugaz por mi cuello para poder llegar a mi oreja, depositó infinitos besos detrás de ella y yo mientras -además de disfrutar.- jugaba con el pelo de su nuca. Sus labios mordieron tierna y ferozmente el lóbulo de mi oreja produciendo que todo mi cuerpo se tense y que un gemido salga de mi boca (lo cual me hizo poner colorada). Él sonrió y yo me acomodé en su pecho para indicarle que ese era el límite -al menos por ahora.-

Él me hacía sentir segura, me hacía sentir mujer... Cosa que nunca me había pasado (quizás que eso se deba a que jamás estuve tan cerca de un hombre.)

Y no, no sabía si esto iba a durar para la eternidad o si se iba a terminar mañana, pero hoy existía y me hacía sentir increíblemente. (Y quería sentir esto por mucho tiempo más).

Pedro se había ido hacía más de cuatro horas y todavía no podía dejar de pensar en esa tensión que existía entre nuestros cuerpos. No podía dejar de pensar en ese mordisco... ¡Ay!

Era la primera vez en toda mi vida que me planteaba la posibilidad de acostarme con alguien y no me reconocía a mí misma ni de casualidad.


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Pido de rodillas que comenten este capítulo ☺

7 comentarios:

  1. Me.encnatooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!! Q bueno q Pepe se la juegue x pau!! Espero el prox cap, bsoo @GraciasxTodoPYP

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  2. ayayayay!! GENIAL! GENIAL! Pense que le iba a costyar mas a páu creerle a pepe! amo la nove! Y si que solucionaste todo lo del cap anterior!

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  3. aaaaaaaaaahoiiiiii casi, casi se da!! Muy buen capitulo

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  4. Wow! Que lindo que se entendieron rápido!!
    Solo voy a decir: que Pau se deje llevar y que pase cuando tenga que pasar!
    Me gusta muuuucho massss este Pedro, asi todo tierno.

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  5. Vamos pau!!! Capitulon :D

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  6. bastaaa amo a este pedro que no cambie porfavoooor

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  7. Amo cuando aparece la palabra lóbulo en tus novelas jajaj

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