jueves, 12 de febrero de 2015

46.

Desperté y estaba sola… Claro, era Lunes. Odié que lo sea. Quería llenarlo de besos otra vez.

“Te fuiste sin darme un beso, malo…”

“No quería despertarte, te veías muy linda y muy tierna durmiendo.”

“¿A qué hora volves? ¿Te jode que me quede en tu casa?”

“¿Cómo me va a joder tonta? No sé a que hora vuelvo…”

“Entonces voy a mi casa a bañarme, a buscar el cargador del celu y me vuelvo. Avisame si volves para merendar o cenar.”

“¿Vas a cocinar otra vez?”

“Si me dejas…”

“Obvio, me encanta que me cocines.”

“Jajaja, qué tengas un buen día. Te quiero…”

“Te quiero bonita, que vos también lo tengas.”


Sonreí cual boluda y guardé el celular en mi cartera para dirigirme a mi casa, hice lo que le había dicho a Pedro y en el camino de retorno a su casa pasé por el supermercado para abastecer un poco su alacena.

Me dijo que volvería para la merienda, asique preparé una torta de manzanas.

-

Por fin salí de la oficina, pasé por un kiosko a comprar unos chocolates y me dirigí a casa…

Sonreí al entrar y al verla allí, la sorprendí abrazándola por la espalda (Ya que estaba mirando algo dentro del horno) y ella gritó.

- Soy yo tontita.
-Rio.- Ay, tarado. –Dijo y ella dio media vuelta para poder besarnos.- Tengo que sacar la torta porque se quema… -Dijo y abrió el horno.-
- ¿Qué cocinaste?
- Torta de manzanas. ¿Te gusta?
- Mi abuela hacía una que era increíble…
- Uy, me tocó competir con alguien difícil. –Dijo mientras la sacaba del horno.-
-Rio.- Tiene pinta…
- Me da miedo ahora igual. –Reímos.-
- Me voy a cambiar…
- Dale, mientras sirvo esto y preparo el mate… -Nos dimos un beso y él se fue.-

- ¿Y? ¿Qué onda la torta? –Pregunté.-
- Está buenísima… Posta.
- Genial entonces… -Dije y la probé.-
- ¿En dónde aprendiste a cocinar?
- Siempre que estoy sola en casa hago pruebas, no sé… Me copa cocinar.
- Te sale muy bien.
- Gracias. –Dije riendo.-

Esa noche, estaba en mi habitación, con un termo de terere a mi lado. Me alumbraba solo la luz de mi velador y frente a mí estaba mi tan amado cuaderno. Busqué una birome y las palabras comenzaron a permanecer en el papel.

“Cuesta animarse como nada en la vida, pero cuando uno se anima hasta se cree un tonto por no haberse tirado a la pileta mucho tiempo antes.
Es un segundo, tan solo un segundo en el que uno accede y en ese segundo todo cambia.

Todo cambia. TODO CAMBIA.

Alguien o algo puede llegar a tu vida y hacer que todo cambie. Cualquier cosa puede ocurrir y generar el cambio que tanto necesitabas, que tanto buscabas.
Uno cree que las cosas nunca van a pasar, pero tarde o temprano terminan sucediendo. Dicen que lo bueno se hace esperar, y quizás así lo sea.

Me sentía una semilla enterrada en el fondo de la tierra… Una semila que de tantas pisotadas había llegado hasta lo más profundo, pero un día llegó alguien que supo hacerme crecer y convertirme en esa flor que tanto deseaba ser.

No podía dejar de pensar en sus besos, en sus caricias, en su piel sobre la mía. No quería quitar nunca de mi mente aquel momento, quería recordar a la perfección cada segundo, cada sensación. Quería recordar para siempre la primera vez que me había sentido mujer. La primera vez que me había sentido tan bien y tan cuidada. Mi primera vez.

Sus manos recorriendo mi cuerpo, sus labios visitando cada rincón y su ser adentrándose en el mío. Todo había sido demasiado perfecto, había sido mucho más de lo que creía o imaginaba.

Haberse sentido siempre una hormiga en el mundo y ahora sentirse una mujer era todo lo que necesitaba, él era todo lo que necesitaba… Quería que esto dure para siempre, casi tanto como una eternidad.

Mi cuerpo temblaba cada vez que recordaba todas esas sensaciones… Mi cuerpo se había animado a sentir por primera vez. Mi piel se erizaba.

Sonreía, era todo lo que hacía. Sonreía recordando cada segundo.”


Cerré el cuaderno, lo guardé y busqué mi celular… Edité un collage con las fotos que nos habíamos sacado con Pedro en el pelotero y se lo envíe por WhatsApp:

“Mujer y nena a la vez.”

“Linda que sos, qué descanses Pau…”

“Vos también Pepe.”


-

La soledad de mi casa me invadía y a pesar de que en mi cabeza no dejaba de permanecer, la necesitaba a mi lado. (Así como un nene necesita a su mamá).

Me sentía mal, se me cerraba el pecho y no podía respirar. El puff no daba resultado y las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas, como odiaba esta maldita mierda.

Intenté tranquilizarme pero era en vano, no podía. No podía dejar de llorar y no entendía por qué carajo. Busqué mi celular y rogué que me respondiera…

“¿No te dormiste todavía?”

“No Pepe, estoy despierta… ¿Pasa algo?”

“Me siento mal, no sé…”

“¿Qué te pasa?”

“No, nada. Solo necesitaba hablar con vos.”

“Decime que te pasa…”

“No puedo respirar, pero es lo mismo de siempre. No te preocupes.”

“Si lo mismo de siempre es como la vez que fui a tu casa es obvio que me voy a preocupar Pepe. ¿Queres que vaya a tu casa?”

“No, es muy tarde Pau. Además no siempre es así de grave.”

“Me estoy cambiando.”

“No, de verdad…”

“Quiero ir, dejame… En un ratito estoy ahí. Trata de tranquilizarte.”


Listo, me tenía muerto y a sus pies.

10 comentarios:

  1. Awwwwww muy tierno el cap! Seguro q cn Pau a su lado no le va a afectar tanto su enfermedad.. espero el prox, bsoo @GraciasxTodoPYP

    ResponderEliminar
  2. Genial,genial el capitulo!! Espero que todo siga bienn!!!!

    ResponderEliminar
  3. Genial,genial el capitulo!! Espero que todo siga bienn!!!!

    ResponderEliminar
  4. que buen capitulooooo.. espero con ansias en Proximo

    ResponderEliminar
  5. Me encanto la frase del final "Listo me tenía muerto y a sus pies" Que lindooo!
    Me da ternura PP asi!

    ResponderEliminar
  6. Es tan hermosa la historia a pesar de tener sus capitulos sufridos, son tan lindos ellos, que lindo que esten tan unidos. Escribis hermoso!

    ResponderEliminar
  7. Ame el capitulo y ame lo que escribio Pau en el cuaderno ♥

    ResponderEliminar
  8. Hermoso capítulo! qué le pasa a Pepe? Me la pasás cada vez que subas, Mi twitter es @LauyValenPyP

    ResponderEliminar