Ni bien la vi la abracé, era lo único que necesitaba: abrazarla. Ella conocía todas mis fragilidades.
- Tranquilo. –Susurró en mi oído y yo cerré la puerta.-
- Gracias por venir.
- No tenes que agradecerlo. –Nos separamos un poco y nos dimos un beso, yo quise cerrar la puerta con llave pero ella me sacó las llaves de las manos.- Anda a acostarte, yo cierro… -Le di un beso y volví a mi cama.-
A los pocos segundos ella estaba a mi lado, mi cabeza estaba sobre sus piernas y ella jugaba con mi pelo.
- ¿Por qué te pusiste así?
- Te juro que no sé… Odio un poco bastante que me veas así.
- No seas tonto, esto no te hace menos especial para mí. –Sonreí.- Dale, contame… Te va hacer bien.
- Es que no sé, te fuiste y me volví a sentir solo. Como siempre.
- Mientras me dejes estar en tu vida, no vas a estar solo. –Dijo y posó su mano sobre mi pecho.- Intenta respirar tranquilo… Cerra los ojos y solo concentrate en respirar. Tranquilo. No pasa nada y no estás solo. –Hizo una pausa.- Y tampoco tiene que darte vergüenza esto.
- Es una sensación horrible, siento que me voy a morir.
- No va a pasar nada, te lo prometo. –Besó mi frente y yo cerré mis ojos.-
Era una sensación tan horrible, tan desesperante. El ataque de pánico es un miedo desmedido a la muerte, sentís que podes morirte en cualquier segundo. Todo lo malo que te pasa en la vida en ese momento se multiplica solo para hacerte mierda.
Su mano en mi pecho y su otra mano acariciando mi pelo de a poco lograban tranquilizarme.
Era la primera vez que llamaba a alguien en una situación así… (Siempre hablando después de que falleció mi abu).
Cuando estuve un poco más tranquilo, ella se acostó a mi lado y acomodó su cabeza en mi pecho.
- ¿Dormimos? –Preguntó con una paz que en ese momento admiraba, ella acomodó su mano sobre mi pecho y yo la abracé.-
- Gracias, es la primera vez que busco a alguien en una situación así. –Suspiré y besé su frente.-
- No me lo agradezcas, me alegra poder hacerte bien. Y descansa que te va a hacer bien.
- Vos también descansa.
Milagrosamente me dormí bastante rápido, tenerla junto a mí me tranquilizaba y por primera vez me hacía sentir que no estaba solo.
Al día siguiente, me desperté y besé su frente… Se veía tan tierna durmiendo allí. Salí de la cama, la tapé ya que estaba prendido el aire acondicionado y me fui a bañar.
Me desperté pensando en que necesitaba un descanso, pero esta vez un descanso real: de disfrute. Tenía vacaciones acumuladas asique vería que podía hacer (y por supuesto que si ella quiere, viene conmigo.)
-
Me desperté y sonreí al estar en su cama, las sábanas olían a él. Prendí el celular y tenía un mensaje de su parte…
“Buenos días señorita, muchas gracias por pasar la noche conmigo.”
“Buen día Pepe… Un placer.”
“¿Puedo llamarte?”
“Sí, obvio…”
- Conversación Telefónica.-
- Hola Pepe…
- Hola Pau. ¿Cómo estás?
- Todo bien. ¿Vos? ¿Mejor?
- Mucho mejor… Llamo para hacerte una propuesta.
- ¿Cuál?
- Estuve hablando acá en la empresa y como tengo vacaciones acumuladas y solo me fui una semana, podría salir hoy y volver a trabajar el lunes. ¿Queres venir a la playa conmigo?
- ¿Me estás hablando en serio?
- Obvio que sí.
-Sonreí.- Obvio que quiero ir, no conozco la playa. Me encantaría y más si es con vos.
- Entonces anda a tu casa, preparate el bolso y volvete a mi casa… Yo hoy vuelvo temprano, preparo mi bolso y ahora compro los pasajes por Internet. ¿Te va?
- Me re va. Me encanta la idea.
- Avisame cuando estés de nuevo en mi casa.
- Dale… -Dije contenta.-
- Un beso hermosa.
- Un beso Pepe.
- Fin de la conversación telefónica.-
Sonreí con muchas ganas y me cambié para ir rumbo a mi casa, en el camino me compré una barrita de cereal.
Ya en mi casa, preparé un bolso con todo lo necesario –ropa, artículos de perfumería, toallas, una malla que tenía de casualidad, la cámara, algunos aros y collares, mis pocos maquillajes, mi cuaderno, el cargador del celular, los auriculares, ahorros, entre otras cosas.-
Cuando estaba saliendo de mi casa me crucé a mi papá, pero por suerte no me dijo nada.
Salí de mi casa muy contenta y cuando estaba dirigiéndome nuevamente a la casa de Pedro, pasé por un kiosko y compré una bolsa llena de caramelos, algunos chocolates, chicles y pastillas para llevar.
“Pepe, ya estoy en tu casa.”
“Genial, ya tengo los pasajes y salimos a las 9 de la noche… Si podes anda buscando en el placard un juego de sábanas, toallones y ese tipo de cosas, debajo de mi cama hay bolsos.”
“Dale… Ahora veo que puedo ir adelantando.”
-
Salí de la oficina y corrí –literal.- hasta mi casa.
Ya había hecho una pila con mi ropa y necesitaba bañarme.
- Pau… ¿Te jode guardarlo en el bolso mientras me doy una ducha?
- Dale… Después me baño yo. ¿Puedo?
- Obvio que podes. Mientras vos te bañas yo voy a la baulera que tengo un par de sillitas y una carpa.
- Genial, dale. –Nos dimos un beso.-
-
Salí de bañarme y sonreí al ver los tres bolsos, mi mochila, las sillitas y la carpa en el living. Abracé a Pedro por la espalda y besé su nuca.
- Gracias…
- ¿Por qué?
- Por esto. Gracias, en serio.
- No me lo agradezcas. Me encanta viajar con vos.
- Y a mí con vos. –Él dio media vuelta y me besó.-
- Vamos que sino, no llegamos a la terminal.
Fuimos hasta la terminal en taxi y ya habían subido los bolsos y las sillitas y nosotros estábamos arriba del micro, sentados juntos con la mochila debajo de mi asiento.
Su mano buscó la mía y sonreí.
Primero, que bueno que Pau lo pudo tranquilizar a PP!!
ResponderEliminarSegundo, el primer viaje juntos, que lindo!!!
Y tercero, quiero saber como siguen las vacaciones... Espero que no aparezca tu maldad jaja.
Que capitulo mas tiernooooo!!! Me encanto y espero que en las vacaciones salga todo bien!!
ResponderEliminarQue lindo capitulo ♥ me encantooo
ResponderEliminarHermoso capítulo! que bueno que tengan un tiempo solos y tranquilos!
ResponderEliminarsi no es mucha molestia me pasarias tu nove otra vez please.
ResponderEliminarantes me la pasabas y nose por q no me la pasas mas.
es muy linda la historia=)
Besoss @RochyAnelo
cosus <3
ResponderEliminar