Al día siguiente, un trueno me despertó y salté sobre
Pedro.
- ¿Qué pasa? –Preguntó sobresaltado.-
-Reí.- Perdón, un trueno…
-Soltó una carcajada.- ¿Te dan miedo las tormentas?
- No te rías, me dan pánico.
- Nah, no podes.
- Te dije que no me burles.
- Bueno, está bien. Está bien. ¿Podemos seguir durmiendo?
- Mmm… ¿Me abrazas? –Él sonrío y me abrazó, y así seguimos durmiendo.-
Despertamos después del mediodía y la tormenta no tenía intención alguna de
frenar… Los rayos en el cielo se veían demasiado claros, asique fui en busca de
mi cámara. (Mi obsesión era sacarle fotos al cielo).
- ¿Hay algún clima que no tengas en tu tarjeta de memoria?
-Reí.- Creo que no…
-Rio.- ¿Queres un café?
- Dale, tengo frío.
- ¿Queres que te suba la temperatura?
- No seas guarango nene, prefiero el café.
- ¿Me vas a decir que no me preferís a mí?
- Mmm… -Dije tomándolo del mentón.- Sí, pero más tarde.
- Sos cruel.
- ¿Por qué? –Pregunté y saqué otra foto.-
- Mejor me voy a batir café.
- Mejor.
Guardé mi cámara y me puse una camperita, realmente tenía frío. Volví a la
cocina y él estaba poniendo las tazas sobre la mesa. Me senté frente a una y
tomé un sorbo, él se sentó frente a la otra y me imitó.
Sentí su mano por debajo de la mesa tocar mi pierna y sonreí.
- Sos impaciente o me parece a mí.
- Un poquito.
- Quiero tomar mi café. –Dije y tomé otro sorbo mientras le guiñaba el ojo.-
Estaba descubriendo una nueva Paula, una Paula que me encanta, que me
fascinaba. Una Paula provocativa y sexy, que disfrutaba de serlo.
De repente encontré una faceta mía que no tenía ni idea de que existía.
Estaba lavando las tazas cuando él me abrazó bruscamente por la espalda y con
su nariz corrió la camperita de mi hombro, dejándolo al descubierto ya que
debajo llevaba puesta una solerita.
-
No aguanto mucho tiempo más. –Dijo y marcó un chupón en mi hombro.-
- Resultaste flojito me parece.
- No seas forra.
- ¿Yo forra?
- Sí, vos. –Dijo y me agarró con más fuerza, yo cerré el agua y sequé mis
manos. Hizo que dé media vuelta y me subió a la mesada. Pasé mi lengua por sus
labios y él apretó mi cola.-
- ¿Asique yo soy forra? –Pregunté y clavé mis uñas en su nuca.-
- No te suelto más pendeja.
- No me sueltes… -Dije y lo besé.-
- ¿Vos estás segura de que soy tu primer hombre?
- Te lo puedo jurar.
-Sonrió.- Me encanta serlo.
- ¿Por qué?
- Porque puedo descubrir todo tu potencial.
- ¿Potencial?
- Sos un camión nena.
-Sonreí, pícara.- Quiero que sepas que yo también me estoy descubriendo.
Él no dijo más nada, tan solo me alzó y así fuimos hasta el cuarto. Me tiró con
algo de violencia y cerró la puerta con su pie, se abalanzó sobre mí y me besó
como si no existiera un mañana.
Esta vez decidí animarme yo, comenzar yo…
-
Su cuerpo, su ser, todo de ella me volvía loco. Me hacía sentir como nunca, me
hacía disfrutar como nunca lo había hecho. Podría vivir con ella, era adicto al
contacto de su piel con la mía.
-
Estaba temblando del placer que sentía en todo mi cuerpo, no podía creer
sentirme así.
Su mano acarició mi espalda, más precisamente su dedo y gemí para cerrar mis
ojos y quedarme allí.
Sus labios recorrieron toda mi espalda y yo tan solo, lo disfrutaba. Estaba
tratando de volver a la realidad… Mis ojos estaban tratando de acomodarse y de
ver nítido.
- Si seguís nunca voy a poder volver a la realidad.
- No vuelvas, me encantas así… -Dijo besando mi cintura y yo lo dejé, la
realidad era que quería que no frene nunca.-
Luego fue mi turno, estaba completamente acostada sobre él y mis labios
inspeccionaron su cuello, su nuca y su espalda por completo.
Me quedé un rato allí, acostada sobre él y con mi mejilla sobre su espalda.
- Me desperté odiando la lluvia porque no podíamos ir a la playa, pero este
plan fue mejor.
- Mucho mejor. –Respondí y salí de encima de él.-
- ¿Y ahora qué queres hacer? –Preguntó y besó mi nariz.-
- Buscar una manta, porque ya tengo frío otra vez.
-Rio y agarró la manta que estaba a los pies de la cama, no entendía cómo no se
había caído, y la acomodó sobre nosotros. (De por medio estaba la sábana).- Yo
te tapo, pero no te vistas por favor.
- ¿Y qué diferencia hay?
- Esta… -Dijo y se metió debajo de las mantas para besar mis piernas.-
- ¿No vas a parar nunca?
- ¿Te molesta?
- Me encanta.
- Entonces no se quejé señorita.
-
Salía de bañarme y ella estaba envuelta en una manta acostada en la cama de la
cocina.
- Ah, pero sos una nena pachuchita así.
- Sí, necesito que me apapachen.
-Reí y me acosté a su lado para poder abrazarla.- Hoy me imagino que no salimos
ni a la esquina.
- No, por favor.
- ¿Te sentís bien?
- Sí, solo tengo frío. –Besó mi frente y me acurruqué en él.-
Esa noche cenamos unas milanesas que pedimos por delivery –porque era literal
que no íbamos a salir.- y de postre unos chocolates que había traído Paula.
Estábamos en el cuarto, acostados con la luz apagada. Su mano buscó la mía
debajo de las mantas y sonreí.
- Qué descanses Pepe.
- Vos también Pau. –Nos buscamos para darnos un beso y nos acomodamos para
dormir.-
WOW !! que buen capitulo... espero con ansias el proximooo
ResponderEliminarQue lindo capitulo ♥♥♥♥♥♥ Tanto amor ya me esta dando miedo en vos, quiero que lo sepas ajaja.
ResponderEliminaraaay Me encanto el cap.
ResponderEliminaral fin pau pudo Hasta ahora alejar su pasado y disfrutar el presente.
Muy Tiernos♡.
espero con ansias el Prox=).
Cuanto amor!!!
ResponderEliminarPD: Cuanto durará??
Herrrrmosos, que bueno que subas todos los dias, sos lo másss!!, espero que este amor siga y siga, no nos hagas sufrir ajajjaja. Me da ternura como la cuida ♥
ResponderEliminarMe encanta esta etapa que estan viviendo! mimiroxb
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