jueves, 19 de febrero de 2015

54.

Ya había pasado las diez operaciones de corazón y no, no entendía por qué carajo me tenía que pasar a mí.

Intentaba, intentaba estar bien, hacer como si nada pasara. Pero… No puedo, ya no me sale. Quiero una vida normal o común. Quiero dejar de sufrir esta mierda. Quiero dejar de sufrir. Me cansé.

Las lágrimas no dejaban de caer por mis mejillas y justo entró Paula. Quería desaparecer y claro está que no podía hacer demasiado, salvo taparme la cara con una almohada.

Ella entró y no dijo nada, tan solo me abrazó como podía… Porque claro, estaba lleno de cables y tenía vendado todo mi pecho.

- Sh… -Susurró en mi oído y besó mi cuello.-
- No doy más.
- Ya va a pasar… -Acarició mi nuca.-
- Gracias por estar acá.
- No tenes que agradecerlo.
- Sí, tengo que hacerlo. –Me separé un poco de ella.- No hubiese aguantado todo otra vez si no estabas conmigo.
- Pero estoy con vos… -Acarició mi mejilla.- Estoy acá, con vos.
- Sos muy especial para mí. –Acaricié mi nariz con la suya.-
- Y vos para mí Pepe. –Nos besamos.- No llores más, dale… -Apoyé mi cabeza en su pecho y ella me abrazó.-
- ¿Te quedas conmigo esta noche?
- Como todas. –Besó mi frente.-
- Te quiero mucho.
- Te quiero mucho más… -Me abrazó más fuerte.- Tranquilizate, no te hace bien estar así.
- Quedate conmigo.
- Siempre.

Después de un rato, me estaba quedando dormido…

- Pepe… -Susurró.- Acostate así dormís, dale.
- Pero no te vayas.
- No, no me voy a ir. Tranquilo. –Yo me acomodé y ella me tapó.- Descansa… Yo me quedó con vos. –Tomó mi mano y la besó.- Hasta mañana…

-

Pedro se había quedado dormido y yo estaba a su lado… Me mataba ver como dejaba a un lado su coraza y se mostraba como quien es realmente. Podría abrazarlo para siempre.

Me quedé dormida en la silla, con mi cabeza apoyada en su cama… Junto a él.

-

El primer rayo de sol que asomó por la ventana de la habitación me despertó, sonreí al ver a Paula a mi lado y corrí el pelo de su cara.

- Pau… Pau… -Susurré.- Anda a dormir al sillón.
- No, me quedo acá con vos.
-Sonreí.- Dale, anda al sillón así descansas bien al menos un ratito.

Ella caminó hasta el sillón, más dormida que despierta y allí se quedó.

Y pasé horas viéndola… Eran las cinco de la mañana y hasta las ocho ninguna enfermera a molestar. O sea que pasé tres horas observándola –y podría pasar mil horas más.-

Se despertó cuando me trajeron el desayuno, la enfermera se fue y yo le sonreí a Paula.

- Buen día señorita.
- Buen día… -Dijo y se levantó.- Voy al baño y vengo, ni me mires que soy más china que los chinos.
-Reí.- Sos linda igual, pero te espero.
- Paso a comprarme algo para comer también.
- Anda tranqui.

La esperé para desayunar.

- Ahora sí, buen día… -Se acercó y me dio un beso.-
- Buen día… -La besé.- Gracias por dormir acá conmigo.
- Sh… ¿Estás mejor?
- Sí, vos me haces bien. –Sonreímos y nos dimos un beso.- ¿Desayunamos?
- Dale.

Desayunamos y luego comenzó la maldita ida y venida de millones de médicos por mi habitación. Necesitaba mi casa, la necesitaba.

-

Mientras lo revisaban, salí a caminar por el parque del hospital mientras escuchaba algo de música. Necesitaba frenar un poco, relajarme… Aunque no podía dejar de pensar en él.

‘Ya estoy solito otra vez…’

‘¿Y eso es una indirecta?’

‘Tomalo como quieras…’

‘Jajajja, ya subo Pepe.’


Subí y me dirigí a su habitación…

- Acá estoy.
- Estoy muy Paula dependiente. –Reímos.-
- Me gusta igual.
- ¿No soy muy pesado?
- ¿Pesado? ¿Vos?
- No sé…
- No tontito, no… -Me acerqué a él y lo llené de besos.- No conozco un lugar mejor que estar con vos.
- Ay, sos más tierna.
-Sonreí y nos besamos.- ¿Qué te dijeron los médicos?
- Nada nuevo.
- ¿Nada?
- No… No sé.
- ¿Sí o no?
- No Pau.
- Mejor pregunto yo después… -Despeiné su pelo.-
- Quiero irme a mi casa.
- Ya te vas a ir, paciencia.
- ¿Más paciencia queres que tenga?
- Un poquito más. –Bufó.- Sos un nene Pedro.
- Bueno che. Es lo que hay, tomalo o dejalo.
- Lo tomo, lo tomo. –Dije y lo besé.-
- Mejor así. –Reímos.- Ya te juro que no sé que hacer para matar el tiempo.
- ¿Queres que me vista de payaso?
-Rio.- Podría ser.
- Me visto eh. –Reímos.- O… Puedo hacer un stand-up.
- Mejor besame. –Nos besamos y ella se sentó a mi lado.-
- ¿Así podemos matar el tiempo?
- Podría ser. ¿No?
- Mmm… Me gusta la idea. –Le dije entre besos.-
- A mí me fascina.

Nuestros labios volvieron a unirse como hacía tiempo no ocurría. Nuestras bocas se habían olvidado completamente de la situación, habían vuelto a sentir esa atracción que era innegable.

- Podría pasar toda la vida besándote.
- Nunca pensé que alguien podría venir a mi vida a hacerme bien. –Dije con mis ojos cerrados.-
- Creo que es la primera vez que alguien me dice eso… No, no creo. Es la primera vez.
- Me gusta ser tu primera vez en algo ya que vos fuiste la primera vez en muchas cosas para mí. –Sonreímos y nos seguimos besando por un largo rato.-

Sus labios y los míos eran uno.

6 comentarios: