martes, 24 de febrero de 2015

59.

- Gorda… Dale, contame.
- ¿Qué queres que te cuente?
- ¿Qué onda las cosas con Pedro?
- No somos nada.
- Pero pasan cosas.
- Muchas.
- Específica nena. No soy adivina.
-Reí.- Bueno Zaira… ¿Qué queres que te cuente? ¿Cómo coge?
- No me jode. –Reímos.-
- Hacemos mates y hablamos. ¿Te va?
- Bueno, está bien… Estirala que en breve se hace chicle. –Largué una carcajada y calenté el agua para el mate. Estábamos en el departamento en donde ella estaba parando.-

Volvimos con el mate a la habitación, en donde ambas nos sentamos en la cama con las piernas cruzadas y yo comencé mi relato.

- Bueno… Nos conocimos y todo bien, qué se yo.
- Sí, esa parte ya la conozco primita.
- ¿Me dejas introducir el tema?
- Sos más vueltera.
- Callate y dejame hablar.
- Okei…
- Nos conocimos y siempre hubo algo de él que me atrajo, pero el miedo siempre fue más fuerte. Además, él es un mujeriego y era prácticamente imposible que se enganche conmigo. Hubo momentos en los que no nos hablábamos y otros en los que hablamos las 24 horas del día. Un día estaba en mi casa y descubrió mis cuadernos, leyó algo que había escrito sobre él y me empezó a hacer mil preguntas, creía que hablaba de otro chico. Explotamos los dos, nos gritamos de todo y terminamos chapando… Y te juro que nunca creí que un chape con alguien podía ser así, es un zarpado de mierda y me encantó que sea así. Empezó siendo tierno pero le duró muy poco…
- Eso ya me lo contaste.
- Bueno, no importa. Te lo cuento otra vez.
- Dale boluda.
- Bueno, para. Una vez nos peleamos por una pelotuda en una de esas fiestas de su trabajo y yo me volví a mi casa sin avisarle, él fue a buscarme, hablamos y nos reconciliamos… Estábamos solos y nos besamos desaforadamente, pero como te dije es un zarpado del orto y empezó a tocarme… La espalda, el cuello, la nuca hasta que me mordió la oreja y me tuvo a sus pies. –Zaira rio.- En serio… No sé cuánto pasó, pero fue muy poco, hasta que me animé a estar con él y fue el paraíso. Nunca creí que alguien podía hacerte sentir tanto placer y siento que me volví adicta, adicta a él.
- ¿Adicta?
- Sí, no sé. Es raro, no somos nada… Somos amigos a veces, otras veces parecemos novios y otras somos dos pibes que lo único que quieren es hacerlo. Pero lo necesito todo el tiempo, en cualquiera de sus formas. –Suspiré.- Y sé que nunca va a poder darme una pareja normal, porque él no es así, y aún así lo busco todo el tiempo. Quiero hablar con él, estar con él, besarlo, abrazarlo, cocinarle, limpiarle la casa y quiero que todo el tiempo me haga suya.
- Estás hasta las manos boluda.
- Y un poco más.
- Si lo que pasa es fuerte de verdad, tarde o temprano van a tener alguna formalidad.
- No creo… Y tengo miedo de no poder dejarlo nunca. De siempre ser la segunda. ¿Entendes?
- Date tiempo y dale tiempo… ¿Ahora están bien?
- Muy bien.
- ¿Y la pasan bien juntos?
- Y sí boluda.
- Entonces deja que pase… Empezaron con esto hace poco, dejen que pase el tiempo. Si en algún momento sentís que de verdad te molesta no ser nada en su vida, se lo planteas. Pero mientras la pasen bien… ¿Quién te quita lo bailado?
- Puede ser que tengas razón. ¿Sabes lo qué pasa? No soportaría que me sigan lastimando.
- Si vos tenes en claro que no son nada, si se separan no tendría por qué dolerte.
- Pero para mí él es todo.
- Decíselo.
- No, ni loca.
- ¿Por qué?
- Porque no estoy dispuesta a perderlo y menos por culpa mía.
- Pero…
- Pero nada. Hoy no me importa ser la segunda, ni la tercera ni nada. No me importa no tener rótulo, solo me importa estar con él.
- Pero vales mucho. No te rebajes tanto.
- Es el único que me hace bien.
-Suspiró.- Cuidate boluda.
- Me cuido.
- Sí, usas forro. –Dijo irónica.-
- No seas pelotuda.
- Sabes lo que te digo.
- Sí, lo sé.
- Bueno, entonces cuidate de verdad. Estás muy golpeada como para meterte en la boca del lobo.
- Ya lo sé.

Era viernes y ya tenía decidido que esa noche no iría a su casa, le avisé que estaba con Zaira y que me quedaba a dormir en su casa. –Cosa que era mentira.-

Volví a mi casa y me encerré en mi cuarto. (Sí, como siempre). Puse música y me acosté en la cama, mi cabeza iba a mil. Pedro me llamó, pero dejé que atienda el contestador.

Mi cabeza iba a mil revoluciones por segundo. Tenía mil pensamientos y una sola certeza, no estaba dispuesta a alejarme de él. No, no y no.

¿Me estaba convirtiendo en una adicta a su persona?

Suspiré y me concentré en la música.

“Hoy pude descubrir mirándote a los ojos una forma de vivir que mata la rutina y las presiones del dolor.
Salvame de esperar. Sacame, rescatame de esta soledad.
No olvides que te extraño y que siempre voy a estar.
Y está en su 17 primavera y devolveme mil inviernos juntos y en conclusión no puedo vivir sin vos.
Qué inmensa es esta paz. Respiro de tu aire cada día mas. Transmito en emociones, sueño siempre un poco más.
Respiro de tu aire cada día más.”
 



Saqué mi cuaderno de mi caja y comencé a escribir. Busqué la letra de la canción con mi celular y la copié, luego comencé a volcar mis sentimientos en aquellos renglones.

‘Por fin, por fin alguien llegó a mi isla y me rescató. -Pero no sé si eso es tan bueno como esperaba.
Tenía miedo, miedo de que esto se vuelva en algo negativo.

No pretendía ser su mujer para la eternidad, solo quería tener alguna certeza de que no iba a lastimarme. Solo quería eso.

Pero no podía, no podía alejarlo de mí. No quería hacerlo. NO PODÍA.

Me había vuelto adicta a él y era hora de aceptarlo. Podía hacer lo que quiera conmigo, podía pedirme cualquier cosa que yo iba a estar ahí para él. Siempre iba a estar para él, lo sabía. Lo sentía.

Pasa que era imposible resistirse a él. Él tiene lo que toda mujer busca, él tiene todo lo que nunca había buscado. Pedro me atrapó, llegó a mi vida y se metió en ella sin pedir permiso. –Y ahora es imposible que salga de ella.-

Soy adicta a todo él, y cuando digo a todo es a TODO. En lo más explicito de la palabra. Soy adicta a que me mire, soy adicta a que me abrace y soy adicta a que me bese. Soy adicta a morder sus labios y soy adicta a que él muerda sus labios.
Podría pasarme la vida entera sintiendo como él me toca y podría también pasarme la vida entera sintiéndolo dentro de mí.

Me convertí en una adicta a su voz, a sus palabras y a sus chistes. Soy adicta a sus pensamientos, quiero saber todo lo que pasa por su cabeza.

Soy adicta a tocar su pelo y a morder su cuello, soy adicta a que haga lo mismo conmigo.

Podría pasarme eternas horas sentada sobre sus piernas mientras él me abraza por la cintura.

Soy adicta a todo su ser.

Soy adicta.

Soy adicta.

Carajo, estaba hasta las tetas.’ 

----------------

Hola, hola! Aquí el capítulo de hoy, comenten por faaaaaaaas! Y acá la canción del capítulo: http://www.youtube.com/watch?v=2XaGgCz66ro (Buscame - Tan Bionica)

7 comentarios:

  1. 'es un zarpado de mierda y me encantó que sea así' JAJAJAJAJAJA amo recontra re mil amo esta novela la puta madre! Me volvi adicta a estos PyP jaja. La mejor leeeeeeeeejos♥

    ResponderEliminar
  2. Me encanta ella admitiendo su adicción a pp!!! Ahora falta q el se anime a mas!! mimiroxb

    ResponderEliminar
  3. Me encanto ♥♥Podria leer mil veces lo que escribio Pau ♡

    ResponderEliminar
  4. me encanto el Cap=).
    ojala pedro se ponga las pilas y le diga a pau q quiere algo serio con ella y q pau deje d dudar con q lo pierde.
    amo esta linda historia❤

    ResponderEliminar
  5. me encanto el capitulo!
    genial que pau reconozca que esta hasta las manos.. ahora falta pepe..
    Amo la novela!

    ResponderEliminar
  6. Tenes razon con que esta hasta las tetas jajjajajjajaja me encanto el cap

    ResponderEliminar
  7. Muy lindo capitulo! Las frases que se manda paula....lo mas, amo cuando escribe en su cuaderno, se manda ALTAS reflexiones!!! Ojala pepe le haga saber que no la va a lastimar ... Sos genial escribiendo cami :)

    ResponderEliminar