Sentí que besaba mi cuello y sonreí.
- Buen día mi amor. –Susurró en mi oído.-
- Hola Pau.
- Es hora de levantarse.
- ¿No era un día de planes en la cama?
-Rio.- Pero me desperté hace un rato, son las dos de la tarde ya.
- ¿Las dos?
- Sí.
- ¿Comiste?
- No, te estoy despertando para eso.
-Me di vuelta y le di un beso.- ¿Comemos acá?
- Sos más vago que yo al final.
- Dale, pedimos algo y comemos.
- Ya cociné, si queres lo traigo.
- Pero que novia tan eficiente. –Reímos y nos dimos un beso.-
Almorzamos y buscamos la computadora.
- ¿Entonces a nuestros planes de mudanza se suman los del casorio?
- ¿Podrías proponerlo de otro modo, no?
- Está bien, tenes razón. No dije nada. –Reímos.-
- ¿Seguimos mirando casas?
- Para eso agarré la compu.
- Entonces dale.
Pasamos un rato mirando algunas páginas y ya teníamos cinco que eran posibilidades, debíamos ir a verlas.
- ¿Cuándo vamos?
- ¿El finde que viene te parece?
- Dale, esta semana tenemos un rodaje asique prefiero el finde.
- Tu primer rodaje, bien ahí.
-Sonrió.- Quiero que sea ya.
- Gracias por lo que me toca.
- No te hagas el celosito que mi laburo al lado tuyo ni arranca.
- Eso espero, sino me voy a arrepentir de haberte ofrecido.
- Que boludo que sos. –Dijo y volvió a besarme.-
- Deja de bardear.
- ¿Y si no tengo ganas?
- Te obligo. –Dije agarrándola por la cintura y haciendo que quede sobre mí.-
- ¿Vos obligarme a mí?
- ¿Queres ver cómo? –Y besé su cuello.-
- No, así no vale.
- ¿Quién le puso reglas a esto?
- Yo.
- Nunca las leí. –Dije sin frenar.-
- Me desarmas en dos segundos.
- Es la idea. –Dije riendo.-
Ella se acomodó sobre mí y cerró sus ojos.
- Ahora olvidate que me mueva de acá.
- Un sábado muy activo. –Reímos y quité el pelo de su cara.-
- ¿Queres salir?
- No, prefiero quedarme acá con vos.
- Menos mal, porque yo también. –Reímos y besé su frente.-
- ¿Vemos una peli?
- ¿Tenes alguna en mente?
- Sí, el otro día compré una.
- El sueldo se te va entre los dedos eh.
- Callate nene. ¿La queres ver o no?
- ¿Hacemos pochoclos?
- Amor eterno a tus planes.
-
Acababa de cortar el teléfono, suspiré y agradecí al cielo.
- Ya lo trasladaron. –Suspiré, hablándole a Pepe.-
- ¿Ya está?
- Sí, está en el penal.
-Sonrió.- Fin.
-Sonreí y lo abracé.- No lo puedo creer.
- Créelo amor.
- ¿Sabes lo qué pasa?
- ¿Qué? –Se separó un poco de mí.-
- Un montón de veces creí que se terminaba y no, pero ahora parece que sí y me parece un sueño.
- Estás despierta. ¿Queres que te pellizque otra vez?
-Reí.- Sos un tarado. –Lo besé.-
- Boludo, tarado, forro. ¿Qué más anoto?
- ¿Ahora sos sensible?
- Yo soy un bebé.
- Un aprovechador sos.
- ¿De qué me aprovecho? Si se puede saber.
- De mí.
- ¿Y no te gusta que lo haga?
-Sonreí.- Me encanta.
- ¿Y entonces de que se queja señorita?
- Solo te jodo, el viernes me dijiste algo.
- ¿Qué te dije?
- En realidad dijimos que nos encanta pelear y después reconciliarnos.
- ¿Vos estás buscando una reconciliación? –Preguntó tomándome por la cintura, sonreí pícaramente.-
- No sé, lo dejo a tu criterio. –Dije y lo besé.-
- ¿Es a libre interpretación?
- Ajam.
Me besó y me llevó al cuarto, como lo amaba.
-
- Dale amor que llegamos tarde. –Dije golpeando la puerta del baño.-
- Ya va.
- Es más lejos hoy.
- Ya sé, ya voy amor. Banca.
Suspiré y la esperé en el living.
- Ya estoy.
- Al fin mujer. –La besé.- Vamos, dale.
Llegamos al lugar donde era el evento, un desayuno de trabajo con todos los empleados de la empresa. Todos.
Ingresamos tomados de la mano y nos acercamos a Nan y su pareja, porque sí. ¡Él también estaba de novio! Nan y Sabrina se habían ido a la barra y nosotros nos quedamos solos, Natalia entró al lugar y Paula me besó.
- Sos tremenda eh.
- Que sepa que sos mío. –Y volvió a besarme.-
- Lo sabemos nosotros y con eso basta.
- No me quiero pelear con vos ahora.
- Yo tampoco.
- Entonces quedate conmigo. –Hizo que la abracé por la espalda y besé su mejilla.-
- Estoy con vos.
- Así me gusta.
- ¿Sabes que me encantas celosa?
- No estoy celosa.
-Reí.- Claro, claro.
- De verdad, no son celos. Solo defiendo lo mío.
- Okei, okei. –Besé su cuello y ella rio.-
- Y vos sos mío.
- Obvio que sí. –Nos dimos otro beso y nos sonreímos.- ¿Pedimos algo?
- Dale.
Hicimos el pedido y desayunamos, era un evento bastante descontracturado. De vez en cuando se hacían solo para unificar y afianzar a la empresa o eso decían los de Recursos Humanos.
Me encanto me encanto, hace mucho no comentaba jajajjajajajaja
ResponderEliminarMuy buenooooo! mimiroxb
ResponderEliminarQue lindo capitulo!!! escribis hermoso!
ResponderEliminarK se kalmen <3
ResponderEliminaraaahiii m mata Paula celosa .. muuuy bueno el Cap.
ResponderEliminarmuy muy lindo el cap
ResponderEliminar