jueves, 22 de enero de 2015

24.

- Bueno… -Dije dudando y algo nervioso.- ¿Estás segura que queres que te lo cuente?
- Sí, ya estamos acá… Asique, dale.
- Es que, todo esto viene a que no sé que somos, entonces no sé si está bien contártelo o no.
- Somos conocidos que pasaron un par de buenos momentos… -Dijo y sonreí.- Podes contarme lo que quieras…
- Está bien, puede ser… Pero no quiero que sea acá.
- Dale Pedro.
- No, de verdad. –Me levanté y le di la mano para que me siga.- Necesito que estemos tranquilos.
- ¿Y a dónde vamos?
- A mi casa…
- Tengo mi bici acá Pedro.
- Mmm… Entonces ya sé a donde vamos, veni.

Comencé a caminar en dirección a una calle sin salida que había cerca de allí, a donde de nene solía ir a jugar con mi pelota. Solo había algunas casas y un terreno baldío enorme, así podríamos estar solos y tranquilos.

Nos sentamos los dos en el cordón de la vereda, mirando al frente.

- Largalo, dale.
- Suspiré.- Pasa que… Salí, tomé y me volví a mi casa con dos minas, a falta de una ¡Dos! –Hice una pausa.- Y no sé por qué sentía que tenías que saberlo. No sé, no entiendo que me pasa con vos. Pienso que tengo que evitarte y cuando hay una cercanía me desespero.
- Yo no puedo ser otra cosa que tu amiga y perdón si te lastimo, pero es la realidad. No te conviene enroscarte conmigo.
- Es que no sé lo que es estar con una chica. ¿Entendes?
- Y yo no sé lo que es estar con un chico, porque nunca estuve y nunca voy a estarlo. –Hizo una pausa y su voz se quebró.- Si queres que seamos amigos, a mí me encantaría continuar con esta relación porque me encanta estar con vos. Pero sino, es mejor que la cortemos acá. –Y se levantó para irse.-
- No, no te vayas. –Me paré frente a ella.- Yo no sé lo que quiero… Lo único que sé es que quiero seguir viéndote, porque después de mucho tiempo encontré una persona que me hace bien. –Confesé.-
- A mí me pasa lo mismo… Pero no quiero que me lastimes, por eso quiero ser solo tu amiga.
- ¿Es por eso? ¿No era por otra cosa?
- Por muchas cosas…
- Bueno, ya sé. No pregunto. –Ella sonrió.-
- Cuando pueda te lo voy a contar.
- Ya te dije que cuando quieras…

Ambos nos quedamos en silencio y estábamos parados en medio de la calle…

- Gracias… -Yo sonreí y la abracé.- Y está bien que me lo hayas contado si lo necesitabas.
- Gracias a vos por escucharme.

Y en ese momento un auto quería pasar, Paula y yo nos separamos.

- Todo muy lindo que jueguen a los enamoraditos, pero córranse del medio de la calle pelotudos. –Gritó el conductor del auto y se bajó del mismo para abalanzarse sobre nosotros.- Igual vos estás buena bebé eh… -Dijo y se acercó a Paula para manosearla, ella quiso evitarlo y yo lo agarré por el cuello.-
- Deberías tener un poco de respeto con las mujeres. ¿No te parece?

-

Salí corriendo hacia un costado y me dejé caer en el suelo, llorando.

- ¡Andate de acá! ¡No jodas! –Le gritó Pedro al pelotudo ese, logrando que se vaya.-

Cuando el auto se alejó, Pedro se acercó a mí y me dio la mano para que me levanté, pero no tenía fuerzas para hacerlo.

- Hey Pau… ¿Qué pasa? Dale. –Dijo y se arrodilló a mi lado.- Dale che, que no sé ser tierno con la gente. –Yo reí.- Era un idiota, nada más.
- Ojala fuese solo eso.
- ¿Lo conoces?
- No, no… -Hice una pausa y sequé mis lágrimas.- ¿Me abrazas? Por favor.
- Mmm… Si te levantas, dale. –Él se puso se pie y me ayudó a levantarme. Una vez que ambos estuvimos parados, me abrazó y yo dejé que lo hiciera.-
- Perdón por ponerme así.
- No pasa nada… Ya está, ya pasó.
- ¿Podemos irnos de acá?
- Sí, obvio. –Nos separamos un poco y yo sequé mis lágrimas con los puños de mi camperita.-

Caminamos hasta donde estaba mi bici y yo le desaté de donde la había dejado…

- ¿Te vas a tu casa?
- Sí… -Respondí.-
- No te vas a ir así.
- Prefiero irme.
- ¿Segura?
- Sí, en un ratito se me va a pasar.
- Si vos decís…
- Vos no te preocupes, de verdad. –Hice una pausa y suspiré.- Gracias por defenderme.
- No fue nada…
- Gracias, de verdad. –Besé su mejilla y sin decir más, me subí a mi bicicleta.- Nos vemos Pepe… -Y me fui, sin dejar que me respondiera porque sino moriría de vergüenza.-

Fui lo más rápido que pude a mi casa porque lo único que quería era zambullirme en mi cama.

Obvio, capaz no es algo tan anormal en la sociedad en la que hoy vivimos, pero esa situación, esos segundos me llevaron a revivir el peor recuerdo de toda mi vida. El más cruel, el más duro, el más espantoso. El más triste.

-.Flashback.-

- ¡Vos haces lo que yo te digo pendeja de mierda! ¡Y si digo que te desvestís adelante mío, lo haces! No es tan complicado. –Gritó tironeando de mi pelo. Yo no entendía nada, era una niña demasiado indefensa e inocente.-

Él me levantó de los brazos y me tiró encima de su asquerosa cama, comenzó quitando mis zapatillas y luego mis pantalones, sus dedos sucios acariciaron mi parte más íntima y yo que no entendía que era lo que estaba sucediendo, sentía asco y terror. 

Su acto continuó con mi remera y luego con sus prendas, quedando completamente desnudo…

Me obligó a arrodillarme en la cama y a tocarlo, yo lloraba y como intentaba escaparme, ató unas de mis piernas a la cama con una soga.


-.Fin del flashback.-



Y ese día, hasta perdí mi virginidad… Sus dedos tan sucios como asquerosos me hicieron pasar el peor momento de mi vida.




-------------


Nuevo diseño del blog -que me en can ta.-

Y el secreto de Paula al descubierto...

4 comentarios:

  1. Pobre pau... q historia tan triste. .. mimiroxb

    ResponderEliminar
  2. Quiero que sepas que me lo imaginaba. Pero leerlo me rompio el corazon ♡ logras transmitis mucho. Espero los proximos capitulos ansiosa como todos los dias.

    ResponderEliminar