lunes, 26 de enero de 2015

28.

Era un día bastante aburrido, desde que había llegado a la oficina que lo único que hice fue analizar resultados de las gráficas… Según encuestas que no sé muy bien quién se encargó de hacer, porque sí, entré a trabajar y lo único que hacía era diseñar, pero me fueron ascendiendo y ahora mi trabajo suele ser más aburrido. En fin…

Prendí la radio para ponerle un poco de alegría al aburrimiento y comenzó a sonar Paloma de Calamaro… Un puñal en el medio del pecho.

“Mi vida fuimos a volar
Con un solo paracaídas
Uno sólo va aquedar
Volando a la deriva
Vivir así no es vivir
Esperando y esperando
Porque vivir es jugar
Y yo quiero seguir jugando
Le dije a mi corazón
Sin gloria pero sin pena
No cometas el crimen, varón
Si no vas a cumplir la condena
Quiero vivir a veces
Para poder olvidarte
Quiero llevarte conmigo
Y no voy a ninguna parte

No te preocupes, paloma
Hoy no estoy adentro mío
Tu amor es mi enfermedad
Soy un envase vacío
No te preocupes paloma
No hay pájaros en el nido
Dos ilusiones se irán a volar
Pero otras dos han venido
Si me olvido de vivir
Colgado de sentimientos
Voy a vivir para repetir otra vez
Este momento
Te bajaría del cielo, mujer
La luna hasta tu cama
Porque es muy poco de amor
Sólo una vez por semana

Puse precio a mi libertad
Y nadie quiso pagarlo

Te cambio tu corazón por el mío
Para mirarlo y mirarlo

…de gloria, mujer
Quiero un pedazo de cielo
Para invitarte a dormir
En la cama o en el suelo

Un sacrificio ritual bién o mal
Yo quiero hacerle a mi estrella
Sin principio ni final
No quiero vivir sin ella.

“Soy un envase vacío.” Eso soy. Publiqué esa frase en Facebook y suspiré: No quiero vivir sin ella.

Necesitaba que sea la noche, necesitaba al menos abrazarla.

-

Sonreí tristemente al leer el estado que Pedro publicó en Facebook, como quisiera poder llenar ese envase Pepe, como quisiera poder ser una mina normal y sacarte de ese agüero negro en el que estás. Como quisiera que vos me saques a mí también.

Suspiré y al rato me quedé dormida…

Unas horas después, me desperté llorando y no entendía demasiado por qué. Solo sabía que necesitaba su abrazo, solo sabía que necesitaba sentirlo cerca. Sentir su piel, sentir su olor. Lo necesitaba y me odiaba por necesitarlo.

-

Amor: (según el diccionario)

1. Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno.
2. Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común.


Ajam… Creo que lo que estaba empezando a sentir por Paula no se asemejaba a ninguno de esos dos significados porque claramente todavía no sabía qué era lo que sentía por ella. Solo sabía que la necesitaba a mi lado, todo el tiempo. Pero me asustaba que eso en algún momento pudiera convertirse en amor, amor de verdad. Un amor que no conozco, que no sé lo que es y que me da pánico. No sé lo que es vivir atado a alguien y no quiero saberlo. No sé ser fiel y no creo que pueda serlo.

Suspiré, mi cabeza era un desastre. Sonó el timbre y me levanté a abrir, seguramente era ella. (Aunque era algo temprano).

Abrí la puerta y ella no dijo nada, tan solo me abrazó y yo también la abracé. Estaba llorando.

- ¿Estás bien?
- No sé… -Respondió ella.- Me desperté llorando y necesitaba un abrazo, perdón. –Dijo y se separó un poco de mí.-
- No pasa nada. –Cerré la puerta.-
- ¿Puedo pasar al baño?
- Obvio tonta, pasa.

Ella fue al baño y yo me quedé extrañado, quisiera poder abrazarla y contenerla. Pero juro que no me salía, no sabía como hacerlo.

- ¿Estás mejor?
- Sí, sí. No te preocupes.
- Pero estabas llorando.
- Sí, ya sé. Pero no es tan atípico en mí. –Dijo riendo.-

Yo no dije nada y tan solo volví a abrazarla.

- Gracias… Me encanta cuando le sale algo tierno a este Pedro tan rudo.
-Reí.- Te quiero chiquitita.
- Yo también te quiero bobo. –Reímos y me abrazó más fuerte.- ¿Tenes algo en la alacena?
- Mmm… No sé.
- ¿Nos vamos a cagar de hambre como la vez pasada? –Se separó de mí y se dirigió a la cocina.-
- Sinceramente no sé que hay, fijate.
- Yo no te pienso cocinar eh, pedi una pizza.
- Okei, okei. A sus órdenes. –Reímos.-

Un rato después, tan solo quedaban 3 porciones de pizza frías y un poco de gaseosa caliente.

Estábamos sentados en los sillones, charlando de banalidades…

- No doy más… -Dijo acomodándose en el sillón.-
- Dormí si queres…
- No quiero dejarte solo.
-Me encogí de hombros.- No me molesta que duermas, ni que te quedes… Lo sabes.
-Sonrió.- No quiero dormir igual, al menos no por ahora. –Hizo una pausa.- ¿Hoy estuviste escuchando a Calamaro?
-Reí.- No, solo pasaron un tema en la radio.
- ¿Y por qué posteaste esa frase?
- Porque a veces me siento así, no sé. Pintó.
- ¿Solo pintó? Me parece que no es eso y no lo queres aceptar.
- ¿Qué tengo que aceptar?
- Que necesitas sentar cabeza.
- Soy muy joven para eso. –Dije riendo.-
- Sos un gil cuando queres eh.
- ¿Y qué debería hacer señorita sabelotodo?
- Rodearte de gente que te quiera y no que te use.
- Es mi vida igual eh.
- Te lo digo porque quiero verte bien, al fin y al cabo es tu vida y podes hacer lo que quieras.
- Gracias, supongo. –Cambié de tema.- ¿Queres un chocolate?
- Cambia de tema no más… Dale, quiero.

Me levanté y busqué unos chocolates, le ofrecí uno y yo me comí otro.

- ¿Te quedas a dormir?
- No, me vuelvo a casa…
- ¿Segura?
- Sí, aprovecho que todavía no volvieron.
- Bueno, está bien.
- ¿Te jode si ya me voy?
- No Pau, anda… Sino se te va a hacer muy tarde. –Ella se levantó y yo también lo hice.-
- Te aviso cuando llego igual. –Asentí con mi cabeza y nos despedimos, ella tenía llave del hall asique salió de mi casa y cerré la puerta.-

Me dejé caer en el sillón y suspiré. No habíamos hecho nada y aún así había amado esa noche.

Al recibir su mensaje de que ya estaba en su casa se lo respondí y luego enchufé el celular… Era momento de dormir. (O de intentarlo)

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