martes, 27 de enero de 2015

29.

Estaba intentando dormir cuando una tormenta eléctrica comenzó a caer en mi ciudad… Bah, ojala fuese solo una tormenta eléctrica… Al agua, los rayos y relámpagos los acompañaba un viento infernal. Me apuré a cerrar todas las ventanas de mi casa, es decir, los vidrios…

Se escuchaban cosas volar por el aire y los relámpagos iluminaban toda mi casa, la luz se cortó y literalmente entré en pánico. Nunca había visto una tormenta así y me daba mucho miedo.

Intenté tranquilizarme escuchando música, pero la batería de mi computadora estaba casi por morir y no quería gastar la de mi celular, no sabría si la necesitaría.

En fin, estaba sola y afuera sucedía la tormenta del siglo. Bello momento. ¿No?

-

Me desperté y en la ciudad había pasado una tormenta arrasadora la cual ni siquiera escuché, en casa no había luz y cuando abrí la persiana el paisaje era verdaderamente horrible… Árboles y postes caídos, todo inundado, autos flotando y a lo lejos algunas casas sin techo.

Busqué mi celular y llamé a Paula, porque esas casas destruidas estaban cerca de donde vivía…

- Hola… -Escuché que su voz estaba llorosa.-
- Pau. ¿Cómo estás? ¿La tormenta?
- Se explotó una ventana en mi casa, tengo el pie todo cortado y no me puedo mover porque no puedo apoyar…
- ¿Y por qué no me llamaste mujer? Ahora aviso que no voy al laburo y voy a tu casa. Trata de que no te sangre mucho.
- Apurate, por favor.
- Me apuro…

Hice lo más rápido que pude y creo que en menos de media hora ya estaba en la casa de Paula, ella saltando me abrió y yo la ayudé a sentarse...

- Pau, esto te lo tiene que ver un médico.
- ¿Me acompañas?
- Sí, dale. Pero vendatelo con algo.
- Anda al baño y busca en el mueble, creo que hay algunas ahí...
- Ahora busco.

Busqué las vendas y como pude, la vende...

- ¿Qué hago con esto?
- Después vemos, ahora vamos a que te vean. Dale.

Pedimos un remisse y fuimos a un hospital en donde le suturaron dos heridas y el resto se las curaron. Salió caminando como podía y yo le sonreí.

- ¿Vamos a tu casa?
- Por favor.

Ella se agarró de mí para poder caminar sin apoyar demasiado su pie herido y volvimos en taxi. La ciudad estaba completamente desbastada.

Llegamos a la casa de Paula y se sentó en el sillón con la pierna en alto para que no se le hinche.

- Bueno, para arrancar esto habría que juntarlo. -Dije por los vidrios.-
- Yo te ayudo.
- Vos te quedas ahí y si queres me das charla...
- Pero...
-La interrumpí.- Pero nada. Te quedas ahí.
- Gracias... Podría ser charla y mates. ¿No?
- Podría ser, acepto.

-

El pie me dolía demasiado y ya no sabía en que maldita posición ponerme. Estaba histérica y lo sabía, pero no quería demostrarlo… Bastante ya se estaba bancando, limpió todo el desastre y tiró en una bolsa de consorcio los dos vidrios rotos y los marcos de ellos.

- Gracias Pepe, de verdad.
- No agradezcas… -Se sentó a mi lado.- Ahora hay que reponerlo.
- Sí… Voy a ver si la llamo a mi mamá, para que lo pague ella.
- ¿Queres llamarla ahora así los encargamos?
- Bueno, dale.

Llamé a mi mamá y después de explicarle todo lo sucedido, accedió a poner la plata lo cual me alivió bastante. No quería gastar mis ahorros en eso definitivamente.

Hice el encargo por teléfono y tenían como para un mes… Genial.

Pedro, sin pedirme permiso me sacó el teléfono y se alejó. ¿Qué?

A los minutos volvió y me devolvió el teléfono.

- Te los traen mañana.
- ¿Qué? ¿Cómo hiciste?
- Los presione un poco, no te preocupes. Lo importante es que mañana te los traen y yo me quedo con vos hasta mañana, así estoy para cuando vengan.
- Ay, sos lo más. Gracias, de verdad.
- Ya te dije que no agradezcas. ¿Cómo anda ese pie?
- Mal, ahora me late. Es un embole.
- A ver… Veni… -Movió con cuidado mi pie e hizo que lo apoye en sus piernas y con cuidado, me hizo algunos masajes (obviamente que sin tocar mis heridas).
- El día que una mujer te enamore de verdad va a tener ganado el cielo con vos al lado. –Dije tratando de que mis mejillas no se tornaran rojo tomate.-
- ¿Vos decís?
- Sí, te haces el rudo y sos un amor. –Él rio.-
- Ponele. –Reímos y me acurruqué en el sillón, había dormido demasiado mal y me moría de sueño.-
- ¿Te jode si duermo un rato? La pasé horrible anoche.
- ¿Cómo me va a joder? Te dejo dormir acá y yo me conecto con la compu del laburo que me iban a mandar cosas por mail para hacer.
- La clave del wifi es el teléfono de casa…
- Genial, ahora me fijo. –Se corrió del sillón y yo me acomodé como pude.- Descansa.
- Gracias, de verdad.
- Sh… -Reímos y él se fue a la cocina, yo me quedé dormida a los pocos minutos.-

-

Cuando me aseguré de que estuviese completamente dormida no pude evitar acercarme a ella, me senté en el suelo y corrí el pelo de su cara. Era tan hermosa. Sonreí cual idiota y me quedé mimando su pelo un largo rato, podía pasar todo el tiempo del mundo observando las facciones de su cara y realmente me sentía un verdadero pelotudo. (Aún así no podía evitarlo).

Paula empezó a moverse, asique salí rápidamente de allí y simulé estar haciendo algo en mi celular…

- Buenas noches… -Dije sarcásticamente cuando vi que ella abrió sus ojos.-
- Hola… ¿Qué hora es?
- Las seis de la tarde.
- ¿Ya?
- Sí… -Reímos.-
- Tengo que tomar el antiinflamatorio…
- Ahora te lo traigo.
- Hey, dejame hacer algo.
- No, al menos hoy cuidate. Dale.
- Pero…
- ¡Te dije que nada de peros!

Yo reí y él me alcanzó la pastilla con un poco de agua, le agradecí y me tomé el remedio.


----------

1... 2... 3... probando! Aquí el capítulo de hoy y, solo para que se vayan poniendo ansiosas, voy comentando que falta poquito para que pase eso que tanto piden y quieren! ♥

6 comentarios:

  1. Me mata este pp tan tierno! mimiroxb

    ResponderEliminar
  2. Ayyyy el enfermeritoo ♡♡♡ Ansiosa para que llegue lo que todas queremos!.

    ResponderEliminar
  3. Ayyyyy el es tierno cuando quiere!! Me encanto el cap

    ResponderEliminar
  4. Awwww!! Cuando quiere se pasa de tierno!!! Re lo do el capitulo!

    ResponderEliminar
  5. Este Pedro me va gustando mas jaja!
    Que bueno que falta poco para "eso" que tanto queremos! ;)

    ResponderEliminar