Acomodé en una mochila los apuntes de
Semiótica junto con un paquete de galletitas, el celular, la billetera y las
llaves. Me subí a la bici y emprendí el camino hacia la casa de Pedro.
Y sí, estaba nerviosa. Cada vez que lo veía era como si un torbellino tomara mi cuerpo y no me dejará estar como siempre.
El viento pegaba en mi cara y me despeinaba bastante, pero ya quedaban pocas cuadras.
Y sí, estaba nerviosa. Cada vez que lo veía era como si un torbellino tomara mi cuerpo y no me dejará estar como siempre.
El viento pegaba en mi cara y me despeinaba bastante, pero ya quedaban pocas cuadras.
Al llegar, dejé la bicicleta atada en un poste y saqué mi mochila de la canasta, acomodé un poco mi pelo y le avisé a su celular que había llegado.
Mis manos transpiraban y me sentía temblar. ¿Tanto podía generar en mí?
- Abrió la puerta.- Hola…
- Hola. –Nos saludamos con un beso en la mejilla y entré.-
- ¿Cómo andas?
- Bien… Con un poco de frío. ¿Vos?
- Ahora tomamos mate… Todo bien.
- Bueno, dale. Así se me pasa. –Reímos y nos dirigimos al ascensor.-
Aproveché el espejo del ascensor para terminar de acomodar mi pelo…
- Ahora estás más linda.
- Reí.- Bueno, perdón. El viento hizo desastres en mi pelo.
- No pasa nada, era un chiste.
- Lo sé. –Volvimos a reír y el ascensor frenó, salimos y entramos en su casa.-
- Ponete cómoda que ahora vengo. Traigo el mate.
- Traje galletitas. –Se las di.-
- Yo preparo y vos anda sacando tus cosas.
- ¿Seguro? ¿No queres que te ayude?
- No Pau, no te hagas drama. Gracias igual.
- Reí.- Bueno, perdón. El viento hizo desastres en mi pelo.
- No pasa nada, era un chiste.
- Lo sé. –Volvimos a reír y el ascensor frenó, salimos y entramos en su casa.-
- Ponete cómoda que ahora vengo. Traigo el mate.
- Traje galletitas. –Se las di.-
- Yo preparo y vos anda sacando tus cosas.
- ¿Seguro? ¿No queres que te ayude?
- No Pau, no te hagas drama. Gracias igual.
Pedro se fue a preparar la merienda y yo
saqué los apuntes de mi mochila, junto con mi resaltador y mi lapicera. Veía
los apuntes y ya me daba dolor de cabeza.
-
Ya habían pasado dos horas en las que le
había explicado algunos temas…
- Me parece que ya no das más. ¿No?
-Ella rio.- No, pero entendí un montón de cosas. Gracias.
- No tenes nada que agradecer, me alegra haberte podido ayudar.
- Espero que me vaya bien.
- Seguro que sí Pau, tranqui. -Ella sonrío y comenzó a guardar sus cosas.- ¿Ya te vas?
- No sé, pero ya no quiero saber más nada por hoy. –Reímos.-
- ¿Queres que te acompañe a tu casa?
- Tengo la bici.
- Entonces quedate un ratito más.
- Bueno, está bien… Pero un ratito porque se hace de noche.
- Obvio, tranqui. ¿Preparo otro termo?
- Dale.
Preparé otro termo mientras ella fue al baño y… Ya no podía pensar en otra cosa que en, por lo menos… besarla. Me estaba volviendo loco. Ella me volvía loca.
-Ella rio.- No, pero entendí un montón de cosas. Gracias.
- No tenes nada que agradecer, me alegra haberte podido ayudar.
- Espero que me vaya bien.
- Seguro que sí Pau, tranqui. -Ella sonrío y comenzó a guardar sus cosas.- ¿Ya te vas?
- No sé, pero ya no quiero saber más nada por hoy. –Reímos.-
- ¿Queres que te acompañe a tu casa?
- Tengo la bici.
- Entonces quedate un ratito más.
- Bueno, está bien… Pero un ratito porque se hace de noche.
- Obvio, tranqui. ¿Preparo otro termo?
- Dale.
Preparé otro termo mientras ella fue al baño y… Ya no podía pensar en otra cosa que en, por lo menos… besarla. Me estaba volviendo loco. Ella me volvía loca.
- Acá está… -Dije volviendo al living y
dejé el termo en la mesita para poder sentarme, Paula agarró el termo y el mate
para comenzar a cebar.-
- ¿Vos hoy qué onda con el laburo?
- Trabajé a la mañana y como hoy tenemos una cena a la noche de presentación de una campaña, nos dejan libres… Pasa muy seguido y más en esta época, tenemos que lanzar la campaña de las fiestas y hoy es el evento.
- Ah, qué lindo.
- Mmm… ¿Queres venir conmigo?
- ¿Eh? –Preguntó extrañada.-
- Que si queres venir conmigo…
- Gracias por la invitación, pero no tengo nada que ponerme.
- Vamos y yo te regalo un vestido.
- Sos lo más, gracias pero no.
- Dale, por favor. –Hice puchero y ella rio.- Dale, dale, dale. La vamos a pasar bien.
- Pero no tengo que ponerme, ni con que maquillarme… Ni nada. –Hizo una pausa.- ¿A qué hora es?
- A las once, tenemos tiempo.
- Pero…
- Pero nada, vos ahora vas a tu casa, te traes lo que necesites y lo que no tengas vamos al centro y te lo compras.
- ¿Vos estás seguro?
- Muy, quiero ir con vos. Dale.
-Dudó.- Bueno, está bien…
- ¡Sí! –Reímos.- Dale, anda a tu casa así te llevas la bici y traete lo que necesites.
- No tengo mucho.
- Te dije que lo otro lo compramos, dale.
- Gracias, posta.
- Deja de agradecer, posta. –Reímos.-
-
- ¿Vos hoy qué onda con el laburo?
- Trabajé a la mañana y como hoy tenemos una cena a la noche de presentación de una campaña, nos dejan libres… Pasa muy seguido y más en esta época, tenemos que lanzar la campaña de las fiestas y hoy es el evento.
- Ah, qué lindo.
- Mmm… ¿Queres venir conmigo?
- ¿Eh? –Preguntó extrañada.-
- Que si queres venir conmigo…
- Gracias por la invitación, pero no tengo nada que ponerme.
- Vamos y yo te regalo un vestido.
- Sos lo más, gracias pero no.
- Dale, por favor. –Hice puchero y ella rio.- Dale, dale, dale. La vamos a pasar bien.
- Pero no tengo que ponerme, ni con que maquillarme… Ni nada. –Hizo una pausa.- ¿A qué hora es?
- A las once, tenemos tiempo.
- Pero…
- Pero nada, vos ahora vas a tu casa, te traes lo que necesites y lo que no tengas vamos al centro y te lo compras.
- ¿Vos estás seguro?
- Muy, quiero ir con vos. Dale.
-Dudó.- Bueno, está bien…
- ¡Sí! –Reímos.- Dale, anda a tu casa así te llevas la bici y traete lo que necesites.
- No tengo mucho.
- Te dije que lo otro lo compramos, dale.
- Gracias, posta.
- Deja de agradecer, posta. –Reímos.-
-
Definitivamente estaba loca, no tenía ni
idea de lo que estaba haciendo pero ya me estaba yendo a casa en busca de un
par de zapatos y algo de maquillaje, porque ropa para tal ocasión no tenía.
Dejé la bici en mi casa y me tomé un colectivo para volver a la casa de Pepe. (Y sigo sosteniendo que estoy loca,
completamente loca).
En fin, ya me había bajado del colectivo y estaba caminando rumbo a su casa.
- ¿Puedo enchufar el celular?
- Obvio, no hay drama.
- Gracias. –Enchufé el celular y Pedro estaba con las llaves en su mano.-
- ¿Vamos?
- ¿A dónde? –Pregunté nerviosa.-
- A comprarte un vestido.
- No tengo plata.
- No te hagas la tonta, es un regalo. Dale.
- Estás loco Pedro.
- Puede ser, pero no importa. No hay chance de que te niegues. –Yo reí y salimos de su casa.-
Estábamos en un negocio que era carísimo y sinceramente me sentía incómoda, Pedro me ofrecía un montón de vestidos para probarme y yo veía los precios y me quería morir.
- Es mucha plata esto Pedro.
- No importa. ¡No mires el precio! Probate este que te va a quedar hermoso. –Suspiré, quise responderle y no me dejó ya que me cerró la cortina del probador y reí.-
- ¿Puedo enchufar el celular?
- Obvio, no hay drama.
- Gracias. –Enchufé el celular y Pedro estaba con las llaves en su mano.-
- ¿Vamos?
- ¿A dónde? –Pregunté nerviosa.-
- A comprarte un vestido.
- No tengo plata.
- No te hagas la tonta, es un regalo. Dale.
- Estás loco Pedro.
- Puede ser, pero no importa. No hay chance de que te niegues. –Yo reí y salimos de su casa.-
Estábamos en un negocio que era carísimo y sinceramente me sentía incómoda, Pedro me ofrecía un montón de vestidos para probarme y yo veía los precios y me quería morir.
- Es mucha plata esto Pedro.
- No importa. ¡No mires el precio! Probate este que te va a quedar hermoso. –Suspiré, quise responderle y no me dejó ya que me cerró la cortina del probador y reí.-
Me probé aquel vestido color fucsia, corto
y de escote con forma de corazón. Tenía un lazo encaje a los costados.
Realmente era hermoso pero no podía dejar de pensar en el dineral que salía.
Abrí el probador y solo asomé mi cabeza.
- ¿Podemos ir a otro lado donde sea más barato Pedro?
- Quiero ver como te queda.
- No, dale.
- Paula.
- ¿Qué?
- Quiero verte.
- Y yo no quiero que vos pagues esto.
- ¿Me dejas administrar y gastar mi plata como yo tenga ganas por favor?
----------
Un, dos, tres... probando! Es tardísimo pero aquí está el capítulo de hoy.
Mil perdones, pero hoy volví de vacaciones y estuvimos con mi familia cinco horas parados en la autopista porque se jodió el auto, no lo pudimos volver a arrancar, nos remolcaron cuatro horas después, estábamos con los bolsos de quince días de vacaciones, después tuvimos que esperar una hora más al seguro y a mi tío que nos vino a buscar a mi mamá, mi hermano, los bolsos y a mí... Pero aquí estoy sana y salva! (Yo cuento esto como si a alguien le importara, pero mi impotencia es tanta que se lo cuento hasta a las paredes. Perdón.)
Me encanto el capitulo amiga! Cada vez se pone mas lindo esto... pero se que en cualquier momento arruinas todo con tu maldad ajajaja
ResponderEliminarNoooo que feo quedarse en la ruta 5 horas, me encanto el cap!!!
ResponderEliminarse lo q se siente quedarse en la ruta...horrible!!! me encanto la ternura de pp q le compro un vestido.. mimiroxb
ResponderEliminarMe encanto el capitulo! Cada vez mas cerca!!
ResponderEliminarNo q feo 5hs!!, me encantó el cap! Espero ansiosa el prox, bsooo @GraciasxTodoPYP
ResponderEliminarawwww amo la historia
ResponderEliminar