Sali de casa y caminé hasta la parada de colectivos para emprender el camino hasta la boliche. Ya era la medianoche y el boliche no quedaba precisamente a la vuelta de la esquina asique necesitaba que algún colectivo pase, no importaba si vacío o lleno.
Después de como veinte minutos al fin llegó el maldito colectivo y lleno hasta la puerta, pero bueno...
Al fin había llegado al boliche, esta era mi noche y no iba a dejar que nada me la arruinara.
Entré y antes que nada, me pedí un trago para acercarme a la pista.
Me apoyé contra una columna a tomar aquel contenido alcohólico e hice una panorámica del lugar. ¡Había carne y de la buena acá!
Habían pasado menos de cinco minutos y ya tenía a dos chicas a mi alrededor, hermanas… Rubias, altas, flacas… ¡Partibles!
Después de bailar un rato ya nos habíamos retirado de la pista y estábamos alejados, más precisamente sentados en un living. Las chicas no dejaban de seducirme y por supuesto que yo no era de hielo.
- ¿Qué te parece si vamos a un lugar un poquitito más privado bebé? –Preguntó Clara mientras abría los primeros botones de mi camisa.-
- Sí, dale… Así nos divertimos como se debe. –Agregó Jazmín mientras ambas acariciaban mi pecho.-
¿Con las dos? ¡Era imposible negarse a esto! Era lo más parecido al paraíso.
- ¿Vamos a un telo? –Propuse sin dar demasiados rodeos.-
- Sos directo…
- ¿Y ustedes? ¿No lo son?
- Obvio, vinimos acá en busca de diversión. –Ambas se miraron y sonrieron pícaramente.-
- ¿Entonces?
Salimos del boliche y nos cruzamos al telo que había en frente de aquel lugar.
Mientras estaba en la recepción reservando una habitación para aquella madrugada, ellas me abrazaban por la espalda y, en pocas palabras, me estaban volviendo loco.
Ingresamos en la habitación y entre las dos, me tiraron en la cama para quitarme mi remera y mi pantalón…
-
‘Otra etapa que se cierra, otro episodio que llega a un fin. Otro final sin cambios, otro final horrible, espantoso…
Un inicio que intenta ser feliz y no puede, un comienzo que pretende ser un cambio y quizás, se quede en la mitad…
Vivo intentando… Intentando que algo cambie, pero nada va a cambiar si primero no lo hago yo. ¿Cómo hacer para cambiar? ¿Cómo hacer para sacar toda esta mierda de adentro y renacer? ¿Cómo?
¿Cómo salir de esta isla?...’
Realmente ese o, en realidad, esos cuadernos eran el mejor resumen de mi vida. Cualquiera que los lea podría sentir, al menos una parte, de todo aquello que siento a diario.
En mi habitación sonaba un disco de música, un compilado con los mejores temas de John Lennon… ‘Imagine’. Y sí, imaginar era fácil… Pero llevar a la práctica era TAN complejo.
En fin, mi cama estaba cómoda y no pensaba moverme de allí. La música seguía sonando y el sol entraba por mi ventana que estaba cerrada porque hacía demasiado calor y había prendido el aire acondicionado.
-
Al día siguiente cuando me desperté ya estaba solo y me sentía raro. Muy raro.
La había pasado increíble la noche anterior, sinceramente… hacía tiempo que no tenía sexo tan bueno y encima con dos minas. Sentía que tocaba el cielo con las manos.
Pero hoy era todo raro, no podía ponerlo en palabras. Me sentía mal pero no físicamente. ¿Qué mierda? En fin, tendría que irme a laburar.
El viaje me lo pasé pensando en Paula y odiaba que eso pasara.
Tendría que estar pensando en la infernal fiestita de anoche, no en esa mina que no me deja ni tocarle un pelo. Detestaba que esto pasara, detestaba estar enganchado con una minita porque yo no soy así, yo uso a las mujeres para pasar un buen rato y ¡FIN!. No necesito más de ellas, si no están en la cama son problemáticas.
Igualmente creo que lo que me enojaba no era estar ‘enganchado’ con ella… era otra cosa. Me sentía culpable por haber estado con esos dos infiernos y no con ella. ¿Qué? ¿Qué es esto?
Mi cabeza iba a explotar y menos mal que había llegado al trabajo y podría mantenerme ocupado.
-
Hoy era día de limpieza… Bajé las bolsas que estaban en las puertas de arriba del placard con la ropa de verano y subi la de invierno, separé la ropa que no usaba para llevarla a alguna fundación y limpié debajo de mi cama en donde tenía cajas con las cosas de la facultad, tiré lo que no servía y guardé los apuntes más útiles.
Merendé y cargué las bolsas en mi bici, las de papeles las llevaría a algún lugar donde reciclen papel y la ropa a una fundación.
No me di cuenta que había recorrido más de 50 cuadras… Dejé la bicicleta en un poste y entré en un bar a merendar, aprovechando que tenía plata encima.
-
O yo ya estaba teniendo alucinaciones o la que ingresaba al bar en donde estaba era Paula…
Suspiré e intenté esconderme, claro que inútilmente.
- ¡Pepe! –Dijo muy contenta y la miré.-
- Hola Pau… ¿Qué haces acá?
- Salí a hacer unas cosas y terminé acá, muero de hambre y vine a merendar. ¿Vos?
- Me tomé un break porque no daba más.
- ¿Puedo sentarme con vos?
- Sí, sentate. –Dije lo más seco que pude. Ella se sentó y leyó la carta que estaba con el servilletero y el azúcar, llamó a una moza y pidió un café con un tostado.-
- ¿Cómo andas?
- Un poco cansado, anoche salí y casi ni dormí.
- ¿Saliste un día de semana?
-Reí.- Sí, siempre salgo.
- Yo no salgo nunca y vos siempre… -Dijo riendo y yo le sonreí.-
- Ya me tengo que ir.
- ¿Ya?
- Sí… Se termina mi recreito.
- Quedate un ratito más, dale.
- No, no puedo de verdad.
- Bueno, está bien. Anda…
- Perdón.
- No, no pasa nada.
Me levanté y agarré mi portafolios.
- Chau…
- Chau… ¿Nos vemos?
- Sí, sí…
Y me fui… Lo que menos necesitaba era verla. ¿Era necesario que estemos los dos en el mismo bar de Buenos Aires que tiene miles?
- Sí, dale… Así nos divertimos como se debe. –Agregó Jazmín mientras ambas acariciaban mi pecho.-
¿Con las dos? ¡Era imposible negarse a esto! Era lo más parecido al paraíso.
- ¿Vamos a un telo? –Propuse sin dar demasiados rodeos.-
- Sos directo…
- ¿Y ustedes? ¿No lo son?
- Obvio, vinimos acá en busca de diversión. –Ambas se miraron y sonrieron pícaramente.-
- ¿Entonces?
- ¡Vamos! –Dijeron a corito y yo ya no daba más.-
Salimos del boliche y nos cruzamos al telo que había en frente de aquel lugar.
Mientras estaba en la recepción reservando una habitación para aquella madrugada, ellas me abrazaban por la espalda y, en pocas palabras, me estaban volviendo loco.
Ingresamos en la habitación y entre las dos, me tiraron en la cama para quitarme mi remera y mi pantalón…
-
‘Otra etapa que se cierra, otro episodio que llega a un fin. Otro final sin cambios, otro final horrible, espantoso…
Un inicio que intenta ser feliz y no puede, un comienzo que pretende ser un cambio y quizás, se quede en la mitad…
Vivo intentando… Intentando que algo cambie, pero nada va a cambiar si primero no lo hago yo. ¿Cómo hacer para cambiar? ¿Cómo hacer para sacar toda esta mierda de adentro y renacer? ¿Cómo?
¿Cómo salir de esta isla?...’
Realmente ese o, en realidad, esos cuadernos eran el mejor resumen de mi vida. Cualquiera que los lea podría sentir, al menos una parte, de todo aquello que siento a diario.
En mi habitación sonaba un disco de música, un compilado con los mejores temas de John Lennon… ‘Imagine’. Y sí, imaginar era fácil… Pero llevar a la práctica era TAN complejo.
En fin, mi cama estaba cómoda y no pensaba moverme de allí. La música seguía sonando y el sol entraba por mi ventana que estaba cerrada porque hacía demasiado calor y había prendido el aire acondicionado.
-
Al día siguiente cuando me desperté ya estaba solo y me sentía raro. Muy raro.
La había pasado increíble la noche anterior, sinceramente… hacía tiempo que no tenía sexo tan bueno y encima con dos minas. Sentía que tocaba el cielo con las manos.
Pero hoy era todo raro, no podía ponerlo en palabras. Me sentía mal pero no físicamente. ¿Qué mierda? En fin, tendría que irme a laburar.
El viaje me lo pasé pensando en Paula y odiaba que eso pasara.
Tendría que estar pensando en la infernal fiestita de anoche, no en esa mina que no me deja ni tocarle un pelo. Detestaba que esto pasara, detestaba estar enganchado con una minita porque yo no soy así, yo uso a las mujeres para pasar un buen rato y ¡FIN!. No necesito más de ellas, si no están en la cama son problemáticas.
Igualmente creo que lo que me enojaba no era estar ‘enganchado’ con ella… era otra cosa. Me sentía culpable por haber estado con esos dos infiernos y no con ella. ¿Qué? ¿Qué es esto?
Mi cabeza iba a explotar y menos mal que había llegado al trabajo y podría mantenerme ocupado.
-
Hoy era día de limpieza… Bajé las bolsas que estaban en las puertas de arriba del placard con la ropa de verano y subi la de invierno, separé la ropa que no usaba para llevarla a alguna fundación y limpié debajo de mi cama en donde tenía cajas con las cosas de la facultad, tiré lo que no servía y guardé los apuntes más útiles.
Merendé y cargué las bolsas en mi bici, las de papeles las llevaría a algún lugar donde reciclen papel y la ropa a una fundación.
No me di cuenta que había recorrido más de 50 cuadras… Dejé la bicicleta en un poste y entré en un bar a merendar, aprovechando que tenía plata encima.
-
O yo ya estaba teniendo alucinaciones o la que ingresaba al bar en donde estaba era Paula…
Suspiré e intenté esconderme, claro que inútilmente.
- ¡Pepe! –Dijo muy contenta y la miré.-
- Hola Pau… ¿Qué haces acá?
- Salí a hacer unas cosas y terminé acá, muero de hambre y vine a merendar. ¿Vos?
- Me tomé un break porque no daba más.
- ¿Puedo sentarme con vos?
- Sí, sentate. –Dije lo más seco que pude. Ella se sentó y leyó la carta que estaba con el servilletero y el azúcar, llamó a una moza y pidió un café con un tostado.-
- ¿Cómo andas?
- Un poco cansado, anoche salí y casi ni dormí.
- ¿Saliste un día de semana?
-Reí.- Sí, siempre salgo.
- Yo no salgo nunca y vos siempre… -Dijo riendo y yo le sonreí.-
- Ya me tengo que ir.
- ¿Ya?
- Sí… Se termina mi recreito.
- Quedate un ratito más, dale.
- No, no puedo de verdad.
- Bueno, está bien. Anda…
- Perdón.
- No, no pasa nada.
Me levanté y agarré mi portafolios.
- Chau…
- Chau… ¿Nos vemos?
- Sí, sí…
Y me fui… Lo que menos necesitaba era verla. ¿Era necesario que estemos los dos en el mismo bar de Buenos Aires que tiene miles?
me perdi cami!! De noche buena a el boliche del boliche al bar, me mareé me explicas?
ResponderEliminarPasaron unos días... Es la semana entre navidad y año nuevo.
EliminarMe encanto el capitulo... aunque estoy odiando un poquito bastante a Pedro -.-
ResponderEliminarPobre pau...xq pp reacciona asi desp q estuvieron tan bien en navidad?? mimiroxb
ResponderEliminarMe gustan los dos blogs! Lo que no me gusta es este Pedro!! No sabe lo que quiere o si y no lo quiere aceptar!
ResponderEliminarEspero el próximo!!
Beso
me encanto
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