lunes, 5 de enero de 2015

5.

Eran las 4 de la mañana y yo no me podía dormir, no entendía nada. Mi mente no entendía nada y mi corazón mucho menos. Necesitaba borrar mi pasado y eso era imposible.

Me quedé dormida cuando el sol comenzaba a entrar por mi ventana y estaba más que claro que hoy no pisaría la facultad.
-

Me desperté y después de desayunar la despedí a Ivana, me sentía… Raro. Muy raro.

Me bañé y salí rumbo al trabajo, me seguía siendo imposible poder poner mi cabeza en otra cosa que no sea Paula. ¿Cómo podía ser que una mina tan NI me haya flasheado tanto?

En el semáforo prendí mi celular, con la ilusión de un mensaje de ella, pero no… Era hora de volver a encararla, como sea me tengo que sacar las ganas.

Entré a la oficina, dejé mis cosas y me acomodé en mi sillón. Mientras se prendía la computadora iba a hablarle.

´Buen día… Me gustaría volver a verte, seguro pase por tu facultad… ¿Salís a la misma hora que ayer? Como sea me escapo del trabajo.’

-

Me despertó un portazo y me desperté cruzada como pocas veces, agarré mi celular y estaba apagado asique lo enchufé, ya que se había quedado sin batería, y me dispuse a seguir durmiendo, al menos un rato más.

-

Dos horas y no me respondió… Okei, tenía cara de nerd, seguro no revise su celular mientras está en clases.

‘Respondeme cuando puedas hablar, por favor bonita.’

-

Me desperté y busqué mi celular, tenía mensajes de Pedro. Bueno, quizás no le caí tan mal. ¿No?
‘Hola… No fui a la facultad hoy, estás ahí? Perdón.´

´No, no pude safar del laburo. Menos mal…’
‘Jaja, sí… Entonces no te molesto más.’

‘No me molestas, todo lo contrario. ¿Queres que nos veamos esta noche? Hoy es viernes.’

‘¿Y qué vamos a hacer?’

‘Dejalo en mis manos. ¿Nos vemos?’

‘Bueno… Está bien.’

-

Cada vez me reconocía menos… Pero, creo que a veces está bueno dejarse guiar por los impulsos. El único problema es que no lo conozco y no sé con que podrá salir, claro está que solo será una salida de, ni siquiera amigos, porque casi no nos conocemos.

En fin, tendría todo el día por delante y debería hacer varias cosas antes de preocuparme por aquella noche.

Salí de mi cuarto, me bañé y me preparé algo para comer… Mamá estaba trabajando y mi viejo volvió a casa, vaya a saber uno de dónde. ¿No?

- Hola. –Dijo seco y malhumorado, como siempre.-
- Hola. –Respondí sin siquiera mirarlo.-
- Mirame cuando te hablo pendeja.
- Lo miré, tratando de no inmutar mi cara.- Hago lo que se me canta, ya estoy bastante grandecita como para hacerle caso a una lacra como vos.
- Me tomó del brazo, con fuerza y yo intenté escapar.- Vos haces lo que yo te digo.
- No, y soltame que me duele. –Él me apretó más fuerte y mis ojos se llenaron de lágrimas.- ¡Soltame! –Grité.-
- Nos van a escuchar los vecinos pelotuda. –Y me soltó, tirándome contra la silla, para luego irse.-
- ¡Sos una mierda! –Le grité y escuché un portazo de su habitación.-

Sequé mis lágrimas y tiré la poca comida que quedaba en mi plato, no me pasaba ni el aire. Lavé los platos y corrí a mi habitación, con bronca terminé de desarmar mi cama y terminé en el suelo, destruida. Era una pesadilla eterna…

Pero no… No iba a dejar que me siga arruinando la vida. Me levanté, fui al baño, lavé mi cara y continuaría con mi día, como sea.
Ordené mi cuarto, me puse los auriculares y salí a andar en bici, aprovecharía para pasar a comprar unas cosas (ya que mi heladera estaba bastante vacía), además debía comprar unos apuntes de la facultad y tampoco sabía que me pondría esa noche.


Apuntes ✓
Comida ✓
Vestidito ✓

Llegué a casa y caí rendida en la cama, había dormido muy mal anoche.

-

Ya tenía ideado un plan que no podía fallar.

Cuando salí de la oficina pasé por el supermercado para cocinar algo para esa noche, ya que la invitaría a mi casa…

Dejé el pollo cocinando y me fui a bañar, terminé y la llamé.

- Conversación telefónica -

- Hola…
- Hola Pau. ¿Cómo andas?
- Todo bien. ¿Vos?
- Igual, todo bien. Te llamaba para arreglar lo de hoy, te espero en mi casa. ¿Queres?
- ¿En tu casa?
- Sí… Así estamos cómodos.
- Mmm… Bueno, está bien. ¿En dónde vivís?
- Ahora te mando un mensajito con la dirección. ¿Te parece?
- Bueno, dale. ¿Y a qué hora?
- A las nueve te espero.
- Nos vemos entonces.
- Nos vemos. Un beso.

- Fin de la conversación telefónica -
-
¿En su casa? ¿Y yo iba a ir? ¿Acaso me habían cambiado o qué? Realmente me asusta, pero me voy a animar… Espero no arrepentirme.

Me bañé, me cambié, me peiné y me maquillé un poco. Perfume y ya está.

Salí de mi casa y paré un taxi, ya estaba rumbo a la casa de Pedro… Una persona X en mi vida, que no conocía, que no sabía quien era… ¿Qué estaba haciendo?


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Quinto capítulo :O De a poco van saliendo a la luz los entramados oscuros de la historia, jaja!

Espero que les esté gustando :) Y por fas comenten que les parece, así sé para donde ir encarando la historia.

Gracias por leer ☺


8 comentarios:

  1. sos una genial, amo tu manera de escribir y expresarte me encanta la historia te mandio un beso enorme. @mimundoconpablo

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  2. Me encanta como se esta poniendo la historia. Pau me rompe el corazon ♡ ojala Pedro la valore y la ayude a sonreir mas.

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  3. Me encanta la historia!! ojala que los 2 logren confiar mas en el otro jaja

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