La clase de hoy era por demás aburrida… O
quizás sea yo que no puedo prestar atención. Revisé mi celular y tenía un
mensaje de mi mamá, preguntándome si estaba en la universidad… Le respondí y lo
dejé a un lado, pero al medio segundo volví a agarrarlo y le escribí a Pedro.
‘¿Mejor
que ayer?’
Los ticks indicaban que lo había leído, pero no me respondía… La profesora comenzó a hacer unos cuadros en el pizarrón y me dediqué a copiarlos, como para tener un mínimo registro de la clase.
En el recreo crucé al kiosko de enfrente a comprarme algo para comer. Caminé hasta el parque de la universidad y me puse los auriculares, allí pasaría el recreo, caminando porque estaba todo mojado como para sentarse. Pedro seguía sin responderme.
Volví al aula y me dediqué a la clase, dejé el celular en mi mochila.
-
No puedo estar sin trabajar, asique busqué mi computadora y me puse a hacer algunos bocetos… Eso me distendía. Ya no llovía, asique estaba en el balcón. El viento frío pegaba sobre mi cara.
Me llegó un mensaje de Paula al celular, pero no iba a responderle.
No iba a hablarle más, si no me servía de nada.
La lluvia volvió a caer y me fui rápidamente adentro, cerré el balcón y seguí en el sillón hasta que me quedé sin batería y además no tenía más ganas, estaba quemado.
Me bañé y volví a mi cama. A ver otra película.
-
Volví a mi casa y otra vez empapada, me bañé mientras mi mamá cocinaba algo y almorcé con ella.
Sonó mi celular y sonreí, era mi prima.
- Conversación telefónica-
- Hola Zai.
- ¡Hola Pau! ¿Cómo andas?
- Acá ando… ¿Vos?
- En Buenos Aires.
- ¿En serio?
- Sí, llegue hace un rato…
- Ay, quiero verte entonces.
- Por eso mismo te llamaba. ¿En tu casa se puede?
- Mmm… ¿Dónde estás parando vos?
- En un departamento, me quedo diez días asique me alquilé uno cerca de tu facultad.
- Genial. ¿Podemos vernos ahí entonces?
- Obvio Pauchis.
- ¿A qué hora? Quiero verte ya.
- Estoy yendo para el departamento yo… En una hora ya estaré más o menos acomodada, si te traes yerba y algo para comer estaría genial, porque no tengo nada. O si no me acompañas al super.
- Reí.- Llevo, no te hagas drama. Nos vemos Zai.
- Dale hermosa.
- Fin conversación telefónica.-
Zaira es mi prima hermana, suele pasar meses eternos en el exterior porque trabaja con mi tío en una empresa multinacional de la que son dueños. Mi tio es hermano de mi viejo, ambos no se hablan y obligaron a que nuestras respectivas familias se separen, pero con Zai siempre que podemos nos seguimos viendo sin que nadie se entere.
Volví a escribirle a Pedro… Necesitaba su respuesta y no sé por qué.
‘Hey Pepe. ¿Cómo andas?’
Pero seguía sin responder…
Armé el equipo de mate y busqué un paquete de galletitas para subirme a la bici e ir a ver a mi primita.
-
Me quedé dormido en medio de la película, que película aburrida. ¡Por Dios!
Me despertó el celular cuando la película ya iba
por los créditos finales… Paula otra vez. ¿Ahora me busca? ¿Qué onda? ¿No era
que no quería nada? ¿De qué me servís si no queres ir a la cama?
Intenté bloquearla pero no pude… ¡Mierda!
-
Intenté bloquearla pero no pude… ¡Mierda!
-
Llegué a la dirección que me había indicado
Zai por Whatsapp y dejé la bici en un poste, busqué mi cartera y la bolsa con
la comida y le envíe un wp indicándole que ya estaba allí.
Estaba nerviosa por verla, necesitaba abrazarla. La extrañaba y muchísimo. Es mi única amiga real.
Estaba nerviosa por verla, necesitaba abrazarla. La extrañaba y muchísimo. Es mi única amiga real.
‘Estoy
acá, baja boluda que te quiero abrazar.’
‘Ahí bajo gorda.’
La puerta se abrió y ni lo pensamos, nos abrazamos lo más fuerte que pudimos ambas en medio de algunas lágrimas.
- Hola Pauchis.
- Ayyyyy, hola Zai.
- ¿Cómo andas loca?
- Mmm… Mejor ahora que estoy con vos, en serio.
- Ay, linda. –Nos separamos un poco.- Ahora me vas a contar todo…
- ¿Vos? ¿Cómo estás?
- Bien… Feliz de estar acá, extraño mucho. –Volvimos a abrazarnos y subimos al departamento que Zaira había alquilado.-
Preparamos el mate y nos sentamos en el living… ella comenzó a contarme sobre su viaje, ya que además de trabajar, conocía distintas ciudad mientras me mostraba algunas fotos.
- Bueno che, contame algo de vos…
- ¿Qué queres que te cuente? Nada nuevo…
- Algo seguro tenes para contar.
- Mmm… Sigue todo igual.
- ¿Todo?
- Y sí, mi viejo sigue en mi casa. Asique el mismo infierno de siempre.
- ¿Fuera de eso nada?
- Conocí a un chico, pero viste que me cuesta… asique nada, además ya ni me responde, el otro día se me quiso acercar y yo salí corriendo, ya fue.
- Nunca voy a entender por qué te cuesta tanto Pau.
- Por cosas que pasaron con mi viejo, no importa.
- Me haces pensar lo peor.
- Pensalo… - Dije al borde de las lágrimas.- Pero bueno, ya me resigné.
- No quiero pensar lo peor, de verdad.
- Te digo que lo pienses…
- Paula. ¿Vos me estás hablando en serio?
- Sí Zai… -Dije sin poder sostenerle la mirada.- Pero no quiero hablar de esto, no puedo, no me sale.
Ella me abrazó y yo me largué a llorar como nunca… Era la primera vez que lo decía, o que en realidad, lo daba a entender. Me temblaba el cuerpo, me sentía a punto de caer.
Ayyy no pobre pau!! Ojala que pedro le responda por que lo necesita
ResponderEliminarAy noo! Pobre Pau! Ojalá pepe se deje de hacer el duro y le responda,y de a poco que se vayan conociendo! Me encanta como escribis!
ResponderEliminarPauchis me hace poner la piel de gallina. Seguire firme leyendo la historia ♥
EliminarAy paula me rompe el corazon :( sos una genia
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