jueves, 4 de junio de 2015

166.

Había pasado un tiempo, exactamente un mes y era real que el tiempo ayudaba a sanar. (Aunque aun dolía demasiado)

Tuve la entrevista en la empresa y finalmente me tomaron para el puesto, comenzaría la semana que viene y estaba súper emocionada. Era mi primer trabajo y significaba muchísimo para mí.

En cuanto a lo de Renzo, la verdad que revivir todo me hizo remover cosas que hubiese querido dejar quietas, pero por suerte la causa avanzaba a pasos agigantados según el abogado que nos representaba.

Estaba ordenando un poco el cuarto cuando un papel se cae de la mesita de luz de Pedro, quise agarrarlo para volver a dejarlo allí creyendo que era una boleta o algo así, pero me sorprendí al ver que era un papel escrito de su puño y letra. No soporté la intriga y comencé a leer.

‘No acostumbro agarrar una hoja para volcar mis sentimientos, pero en este momento es la única manera que encuentro y si no me desahogo voy a morirme.

Perdón, perdón porque te juro que si hubiese existido algo para hacer que te pueda haber salvado lo hubiese hecho, incluso daba mi vida por vos. Perdón bebito mío, perdón.

Yo sé que no llegaste en el mejor momento, que estamos llenos de problemas y que hay muchas situaciones que nos angustian, pero estaba tan seguro de que llegabas para llenarnos de felicidad que nunca creí que nos ibas a dejar. ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que sufrir así?

No es que no me duela, me duele el alma saber que ahora seguro estarías creciendo en la panza de mamá y yo llenándola de besos, pero intento hacerme el fuerte porque sé que tu mamá me necesita mucho y que si yo me desarmo nadie va a poder levantarnos del piso.

Pero no quiero que pienses que no me duele, me duele todos los días no tenerte. Todos los días quiero despertarme y que solo haya sido un mal sueño, todos los días me despierto y busco la panza de tu mamá para ver si estás allí y es horrible saber que ya no estás, que te fuiste tan rápido.

Despertaste en mí un sentimiento que nunca creí que iba a existir.

Te amo, siempre te voy amar.

Papá.’

Y cuando terminé de leer ya estaba sentada en la cama porque no soportaba ni siquiera el peso de mi propio cuerpo con tanto llanto encima. Me dolía leerlo, me dolía saber lo que sentía y me dolía aún más saber que se guardaba tanto para cuidarme a mí.

No podía amarlo tanto, pero tampoco podía permitir que se guardara todo para él porque yo también quiero estar para él.

Lo escuché llegar de trabajar e intenté dejar aquella carta y secar mis lágrimas, pero fue en vano. Me conocía demasiado.

- Amor. ¿Qué pasa? –Preguntó entrando al cuarto.-
-Sequé mis lágrimas.- ¿Por qué te guardas todo?
-Miro la mesita de luz.- ¿Lo leíste?
- Sí, perdón. –Me paré y lo abracé lo más fuerte que pude.-
- No tenes que pedir perdón, no era que no podías leerla. –Dijo quebrado también, me abrazó.-
- Te juro que me mata de amor que quieras cuidarme, pero no tenes por qué bancarte todo vos mi amor. Yo también quiero estar para vos.
- Yo sé que estás, lo sé y lo siento. Estar abrazado a vos es todo lo que necesito.
- No finjas conmigo.
- Que no llore tanto delante tuyo no quiere decir que estar con vos no me sane.
-Me separé un poco de él y lo besé.- Te estoy hablando en serio.
- Yo también Pau.
- Yo sé que soy muy débil, pero eso no quiere decir que no te pueda dar un abrazo cuando lo necesitas.
-Suspiró.- Siempre que lo necesito me lo das, sé pedir las cosas de manera encubierta.
- Basta de encubrirte entonces.
- Perdón, no quiero que te sientas mal.
- Somos dos en la pareja, quiero estar para vos así como vos siempre estás para mí. ¿Sí? Esta es una situación que nos duele a los dos.
- Mucho.
- Por eso mismo. –Volví a abrazarlo.- Te amo mucho. ¿Sabes?
- Yo te amo más mi amor. –Nos abrazamos y nos quedamos allí por un ratito.-
- Anoche soñé con esto.
- ¿Qué soñaste?
- Que era todo mentira. –Suspiramos.-
- Es muy difícil, a veces creo que ya está y vuelvo a no poder.
- Es horrible, siento que nunca se va a terminar.
- Se va a terminar, tarde o temprano.
- Espero que más temprano que tarde.
- Te juro que espero lo mismo. –Nos abrazamos más fuerte.-
- No aguanto más acá encerrada. ¿Podemos ir a la plaza?
-Se separó un poco de mí.- Dale, así nos despejamos.
-Lo besé.- Te dejo así te cambias.
- ¿Queres preparar mate?
- Dale, ahora preparo. –Lo besé y salí de la habitación.-

Luego de pasar por el baño a lavarme la cara e intentar tranquilizarme, preparé el mate y un paquete de galletitas y lo esperé.

- Ya estoy.
- ¿Vamos?
- Dale.

Nos dimos un beso y salimos del departamento, Pepe cerró la puerta y emprendimos el camino hacia una plaza que quedaba a un par de cuadras y nos sentamos sobre el pasto, preparé el mate y me tomé el primero.

- ¿Te diste cuenta que ahora a los eventos de la empresa vamos a ir los dos como empleados?
-Reí.- No, no lo había pensando.
- Tenes ventajas, porque ya conoces a todos.
- ¿Vos decís que eso es una ventaja?
- Sí, recontra.
- No quiero llegar a un gran puesto por acomodada.
- No me refiero a eso amor, me refiero a que te tienen fichada y eso está bueno.
- Bueno, eso puede ser. –Le ofrecí un mate.- Me da nervios igual.
- Tranqui, va a estar todo bien.
- Sí, me da nervios porque es algo nuevo.
- Te va a hacer bien trabajar.
- Sí, eso es obvio. Mantenerme ocupada va a estar copado.
- Por eso mismo.

Pasamos un rato más tomando mate hasta que comenzó a gotear y tuvimos que volver.

En el camino el cielo comenzó a ponerse gris y los truenos junto con los relámpagos se hacían notar.

Ni bien cerramos la puerta, se largó con todo. Cerramos bien todas las ventanas y nos sentamos en el sillón, en realidad él se sentó y yo me senté a su lado con mis piernas sobre las suyas.

- ¿Estás bien?
- Sí. ¿Por?
- Estás muy callada.
-Reí.- No, no sé.
- ¿Eh?
-Volví a reír.- Estoy bien, es solo que estoy callada.
- ¿No me mentís?
- No tonto.
- ¿Segura? –Preguntó acariciando mis piernas.-
- Muy segura.
- Bueno, mejor así. –Dio un beso en cada una de mis rodillas y yo reí.- ¿De qué te reís?
- De que aprovechas siempre que podes y me das besos en cualquier lado.
- Si te jode, dejo de ser cariñoso eh.
- No seas gil.
- ¿Yo gil?
- Vos gil, si dejas de ser así de tiernito conmigo, te mato.
- Uy, qué miedo.
- Tarado. –Dije riendo.-

6 comentarios:

  1. Me encanta la nove...y me gusta que ellos esten mejorando,que les pase cosas buenas...

    ResponderEliminar
  2. Me mato la carta de pp!! Gracias a dios parece q todo va mejorando... mimiroxb

    ResponderEliminar
  3. Me mato la carta de Pepe ♥ Lo amo en modo tierno.

    ResponderEliminar
  4. aaaaaaaaaaaaa que tiernitos...
    la carta de pedro llore

    ResponderEliminar
  5. que lindo cap,me mato de amor y tristeza la carta rociibell23

    ResponderEliminar
  6. Como hacen esos anonimos para escribir en tu ask? No puedo yo :/

    ResponderEliminar