sábado, 6 de junio de 2015

168.

Bajé del auto y subí hasta casa, pero toqué timbre.

-Abrió la puerta y sonrió.- Buenas noches.
- Buenas noches. –Y la tomé de la cintura para besarla.- Estás muy, muy hermosa.
- Vos también estás muy, pero muy lindo. –Volvimos a besarnos y nos sonreímos.-
- ¿Vamos?
- ¿A dónde?
- Es sorpresa señorita.
- Como te gusta ponerme ansiosa.
- ¿Te confieso algo? Me encanta.
- Sos malo eh.
- ¿Después de todo esto soy malo?
-Rio.- Te jodo. –Me besó.-
- ¿Vamos o no?
- Por favor. –Sonreímos y nos dimos un último beso.-

Cerramos la puerta y salimos del edificio.

Ya estábamos los dos sentados en el auto.

- Póngase el cinturón señorita.
-Sonrió y así lo hizo.- ¿Es muy lejos?
- Vas a tener que aguantar un poquito más.
- ¿Más?
- Sí, es lejos.
- ¿Y no me das un adelanto?
- No, nada.
- ¡Dale!
- Sh. –La besé.- ¿Pongo música?
-Suspiró.- Bueno, dale.

Puse música y cuando quise arrancar, me sorprendió dándome un beso y sonreí.

- Sos tan linda.
- Vos sos lindo. –Nos besamos.- Te amo muchísimo.
- Te amo mi amor. –Volvimos a besarnos y nos abrazamos.-
- Gracias por esto.
- De nada, pero todavía no viste nada.
- Sos tremendo.
- Me gusta mimarte. ¿Está mal?
- Me encanta. –Nos separamos un poco y nos besamos.-
- ¿Puedo arrancar? –Reímos.-
- No, para. –Y volvió a besarme.- Ahora sí.
- Loquita. –La besé y me acomodé para poder arrancar.-

Subí la música y arranqué, la noche estaba hermosa.

El viaje nos llevó un poco más de una hora, pero por fin llegamos.

Paula no tenía ni idea de dónde estábamos, estacioné en una playa de estacionamiento y bajé del auto, corrí hasta su puerta y se la abrí. Sonrió, le di la mano y bajó.

- Gracias.
- No es nada. –La besé y cerré el auto.-
- ¿A dónde vamos?
- Aguanta un poquito más che. –Dije poniéndole la alarma al auto.-
- ¿Un poco más?
- Ya estamos cerca.
- Okei, okei. –Bufó y reí.-

Nos tomamos de la mano y caminamos hasta salir de la playa de estacionamiento.

- ¿Para dónde vamos?
- Para allá, vos seguime. –Dije señalando para mi derecha.-

Caminamos un par de cuadras tomados de la mano hasta que por fin llegamos a donde debíamos ir.

- ¿Es acá?
- No precisamente.
- ¿Y dónde es?
- Arriba del barco.
-Sonrió.- ¿Me estás jodiendo?
- Mmm… No.

Ella no dijo nada y me abrazó por el cuello para besarme.

- ¿Te gusta?
- Me encanta nene, estás loco.
- Loco por vos. –La besé.-
- Estás loco de verdad, es mucho esto.
- Nunca es mucho para vos. –Nos besamos y caminamos hasta el barco.-

La ayudé a subir y luego me subí yo.

- Buenas noches. –Dijo el encargado del barco.-
- Buenas noches. –Respondimos al unísono.-
- Pasen.

Caminamos tomados de la mano y él nos abrió la puerta al restaurant.

- Wuau. –Dijo Pau mirando todo.-
- ¿Te gusta?
- Es hermoso esto mi amor.
- Podemos comer acá y después el postre en la terraza.
- Por favor. –Dijo sonriendo y yo también sonreí.-
- Y después hay una habitación privada.
- Me encanta. –Nos besamos y la invité a sentarse.-

Nos sentamos y estábamos frente a frente.

- ¿El barco se queda acá o arranca?
- Tiene que estar por arrancar.
- Estás tan loco. –Tomó mi mano y la besó.-
- ¡Deja de decirme que estoy loco y disfruta de la locura! –Reímos y nos dimos un beso.- ¿Una picada y algo para tomar? Después comemos.
- Dale, acepto. –Sonreímos.-

Pedimos una picada chica con dos chopps de cerveza.

- Está muy rico esto. –Dijo comiendo un pedazo de cantímpalo y reír.- ¿De qué te reís?
- De que nos hacemos los finos viniendo acá y comemos picada con cerveza. –Reímos ambos.-
- Bueno, es lo que somos. ¿Está mal?
- Obvio que no. –Reímos otra vez.-

Cuando terminamos la picada, la invité a que nos acercáramos a una de las ventanas. Pau se paró frente a ella y yo la abracé por la espalda.

- No puedo creer lo hermoso que esto.
- Es un sueño. –Dije en su oído.- Quería regalártelo.
- ¿Hace cuánto estás planeando esto?
- Mucho.
- ¿Cuánto es mucho?
- Meses.
- ¿Ves que estás loco?
-Reí.- Te lo quería regalar por tu cumple, pero con todo lo que pasó quise adelantarlo. Quería regalarte algo y que tengamos un lindo momento juntos, sin que nada nos atormente.
-Unió sus manos a las mías.- Gracias, de verdad
- Me lo agradeces si lo disfrutamos y recordamos esto con una sonrisa siempre.
- Te lo prometo.
-Besé su hombro.- También te lo prometo.

Buscamos nuestros labios para poder besarnos y nos sonreímos.

- ¿Pedimos la cena?
- Dale.

Nos sentamos otra vez en la mesa y revisamos la carta para poder hacer nuestro pedido.

5 comentarios: