Ese día me puse el despertador más temprano para poder llevarle el desayuno a la cama, solo por hoy: es su primer día de trabajo.
- Buen día mi amor. –Dije entrando a la habitación, deje a un lado la bandeja y me agaché frente a ella.- Es hora de levantarse.
-Se desperezó.- Buen día.
- Arriba che.
- Para un poquito.
- Te traje el desayuno.
- ¿Me podes dar un beso primero?
- Obvio que sí. –La besé y acerqué la bandeja a nosotros.- ¿Desayunamos?
-Bostezó.- Dale.
- No te mal acostumbres eh.
- No la cagues, callate mejor. –Reímos y comenzamos a desayunar.-
Pau se bañó primero y mientras ella se arreglaba lo hice yo.
- ¿Sabes qué pensaba anoche?
- ¿Qué?
- Que ahora vamos a poder almorzar juntos.
- Es verdad. –Sonrió y me dio un beso.-
- Salvo que estemos en reunión…
- Me encanta. –Volvimos a besarnos.-
- ¿Vamos?
- Dale.
Salimos del departamento y luego de cerrar la puerta, fuimos a buscar al auto.
Hicimos el viaje con música de fondo y varios bostezos hasta que por fin llegamos, dejamos el auto en una playa de estacionamiento a un par de cuadras y bajamos del mismo.
- ¿Sensaciones?
- Nervios y ansiedad. –Dijo y suspiró.-
- Tranquila che.
- Eso intento. –Dijo riendo.-
Estábamos en la esquina y la frené para poder besarla.
- La vas a romper.
-Sonrió.- Gracias amor, estoy acá por vos.
- No tenes nada que agradecer. –Volvimos a besarnos.- Me encanta que puedas crecer en lo que te gusta.
- Te amo. –Y me besó.-
- Te amo amor. –Volvimos a besarnos y continuamos caminando hasta que llegamos allí.-
Una vez dentro.
- ¿A qué piso tenes que ir?
- Octavo.
- Veni…
Nos subimos al ascensor y la acompañé.
- Tranquila che. –La besé.-
- Dejame estar nerviosa nene. –Volvimos a besarnos y el ascensor frenó.-
- Muchos éxitos.
- Gracias amor. –Nos dimos un último beso y ella se bajó del ascensor, yo fui hasta el quinto donde estaba mi oficina.-
-
Intentaba caminar y mostrarme segura pero la realidad era que me moría de miedo.
Tenía miedo de que se notaran mis debilidades, mi historia no era la más linda de todas.
Tomé aire y toqué la puerta.
- Adelante.
-Abrí la puerta e ingresé.- Buenos días.
- Buenos días, pase.
- Gracias.
Entré y me senté en el escritorio.
- ¿Usted es Paula Chaves?
- Así es.
- ¿Y hoy es su primer día en la empresa?
- Sí, es mi primer día.
- Bueno, tranquila que no le vamos a hacer nada malo. –Reí.- Hableme un poco de usted y de lo que estudió.
Tomé aire y comencé a hablar, pensando a la vez que cosas omitir y cuales resaltar. Era un torbellino de nervios que a medida que las frases salían de mi boca se iba calmando.
- Perfecto. –Dijo la señora.- Pase por acá que le voy a presentar a sus compañeros, es un equipo de trabajo que se dedica plenamente a los spots audiovisuales de la marca.
No dije nada y me paré a la par suya, me acompañó a la oficina de al lado y allí conocí a mis nuevos compañeros de trabajo.
Estaba por comenzar una reunión en la cual se haría un brainstorming para un nuevo spot que debían sacar sobre cierta idea que había bajado del área de gráfica.
- No tengas miedo de proponer Paula. –Dijo una de las chicas.-
- Está bien, gracias.
- ¿Queres un café?
- Si puede ser.
- Obvio que sí.
- Gracias. –Dije y suspiré, parecían buena onda.-
Esta chica, Anabella, me trajo el café y me dijo.
- No te preocupes que es un grupo muy lindo, no hay mucha guerra de egos y como verás somos todos de la misma edad. De verdad te digo, propone y habla. No tengas miedo que son todos súper buena onda.
-Sonreí.- Gracias por el consejo y por el café, se nota.
El brainstorming comenzó y de a poco me iba soltando.
-
‘¿Podes salir a almorzar o no?’
‘Sí, en quince terminamos.’
‘¿Nos encontramos en el bar de siempre?’
‘Dale.’
Cerré mi oficina y me dirigí al bar, cuando entré la vi sentada en una mesa y la sorprendí abrazándola por la espalda.
- Hola amor. –Y besé su mejilla.-
-Sonrió.- Hola Pepe. –Nos dimos un beso y me senté.-
- ¿Pediste?
- No, te estaba esperando.
- Pedimos y me contas qué onda.
- Dale. –Sonrió.-
Mientras comíamos.
- Parece un grupo de gente divino, me parece que va a estar bueno trabajar con ellos.
-Sonreí.- Me encanta verte tan entusiasmada amor.
- Gracias por ofrecerme, de verdad.
- Ya te dije que no agradezcas, si quedaste es por tu capacidad.
-Sonrió.- Deja de halagarme un poco que me la voy a creer.
- Créetela, te digo las cosas como son.
Sonreímos y nos besamos.
Que lindo capitulo! ojala que a Pau le vaya bien en el trabajo! :D
ResponderEliminaraaaaaaaaahhhh q lindo
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