Respiré hondo y me comporté, no iba a hacer un planteo. (No acá, en casa sí).
Corrí para que no me vieran y me tomé un colectivo. ¡Qué vuelva Magolla con vos en el auto nene!
No soy una persona celosa, no me hago la cabeza y confío ciegamente en vos. ¿Pero si me das motivos cómo pretendes que no grite?
Odio los celos desmesurados, que no tienen pies y cabeza. ¡Detesto a la gente que es celosa de todo y de todos! Aborrezco que las personas se crean dueñas de sus afectos, pero hay situaciones en donde es necesario poner el grito en el cielo. Tampoco da dejarse pisotear.
Sonó mi celular cuando estaba entrando a casa y lo saqué de mi cartera. No iba a atenderte Pedro. Toqué el botón rojo y entré.
‘¿Amor en dónde estás?’
‘En casa.’
‘¿Por qué no me avisaste? Creí que volvíamos juntos.’
‘Intenté avisarte, pero no pude.’
‘¿Por qué?’
‘No importa.’
Yo creo que si va a un concurso para hacerse el boludo se lleva la medalla de oro.
Me cambié porque no soportaba más la ropa formal y me preparé un café con unas galletitas, me senté en el balcón y me quedé allí. Intentaba serenarme, dejar de pensar en esa imagen. Tampoco quería echarte de casa.
Estaba muy concentrada en mis pensamientos cuando algo me descolocó. Ese algo era él, más precisamente su mano sobre mi hombro.
- Hola. –Dijo y se sentó a mi lado.- ¿Por qué te fuiste?
- ¿Es necesario que te lo diga?
- Sí, no entiendo.
-Suspiré.- Te vi Pedro.
- ¿Qué viste?
- No te hagas el boludo, no te queda lindo.
- Decime qué viste.
- A Natalia coqueteándote. ¿No se cansa nunca esa piba?
- ¿Y te enojaste por eso?
- Los estuve mirando un ratito. ¿Frenarla no se te ocurrió?
- Pero Pau, sabes como es esa mina.
- Y sé lo débil que sos.
- Nunca te metería los cuernos.
- Ponele que te creo. ¡Pero me molesta que no la frenes! Respetame un poco.
- Te respeto, lo sabes.
- ¿Por qué no la paraste?
- Era lo que estaba intentando.
- Con las manos en la pared, claro.
- Créeme Paula.
- ¿Por qué tenían que cagar un día tan importante para mí? –Pregunté con bronca.-
- No quería que lo veas.
- Si no querías que los vea por algo eso.
- Es que ella es siempre así conmigo.
- ¡Ah pero que tranquila me dejas!
- Pero nunca me tocó un pelo.
- ¿Y vos a ella?
- ¿Qué preguntas? Obvio que no.
-Suspiré.- No sé Pedro, no me gusta que las mujeres te anden revoloteando. ¿No se supone que cambiaste?
- ¿Vos no crees que yo haya cambiado por vos?
- Sí, lo creo y lo veo. ¿Pero esas minas qué?
- Esas minas quieren que vuelva a ser el mismo de siempre.
- ¿Y no volverías a eso?
- Jamás amor, vos sos lo único que necesito.
-Suspiré.- Explícaselos hasta el cansancio si no lo entienden.
- Perdón, de verdad.
- Yo sé que me amas, pero tu carne es débil.
-Rio.- ¿Confías en mí?
- No confío en este tipo de minas, menos en ella.
- ¿Confías en mí?
- Sí Pedro.
- ¿Y entonces qué problema te haces? No voy a permitir que pase nada entre cualquier mina que no seas vos y yo.
- ¿Yo soy una mina para vos?
- Es una manera de decir.
- Creí que era tu mujer.
- Sos mi mujer, la única.
- Odio tener que ponerme en esta situación, pero me da bronca que la dejes avanzar.
- Perdón, tampoco quiero tratarla mal.
- ¿Y por no tratarla mal me faltas el respeto a mí?
- No te falto el respeto, solo estábamos hablando.
- ¿Solo estaban hablando?
- Te lo juro por mi viej…
-Lo interrumpí.- Tampoco hace falta tanto. –Reí.- Creo en vos.
- ¿Me perdonas entonces?
- Si me prometes que me cuidas un poquito más.
- Siempre te cuido yo.
- Me cuidas como nadie, pero hablo para el afuera. Es incómodo para mí.
- Está bien, puede ser que tengas razón. Te prometo que va a ser así.
- Gracias. –Sonreí y lo besé.-
- ¿Se pasó el enojo?
- Sí. –Volvimos a besarnos.-
- Contame como terminó el día de trabajo.
Le conté a Pedro sobre el resto del día en la empresa y comencé a cocinar la cena.
Terminamos de comer temprano y nos acostamos, ambos estábamos muertos de sueño.
- No doy más. –Dije bostezando.-
- Ya te vas a acostumbrar.
- Vos también estás muerto.
- Pero yo me levanté más temprano por el desayuno.
- ¿Ves qué sos un tierno cuando queres?
- ¿Solo cuando quiero?
- Sí, cuando queres. –Bufé y él rio.-
- Y como quiero ser tierno, hay helado en el freezer.
- ¿Y por qué no avisas antes Pedro?
- Bueno che, lo puedo ir a buscar ahora.
- No te veo yendo.
-Rio.- No podes ser tan golosa.
- ¡Sí que puedo!
- Lo noto.
- ¿Me estás diciendo gorda?
- Ah, bueno. ¿Te despertaste sensible hoy?
- ¿Vas a dejar de joderme o tenes pensando seguir?
- Voy a buscar el helado mejor.
- Haces bien, mejor que vayas.
Pedro se levantó y fue en busca del mismo.
- Espero que esto te haga estar menos irritante. –Dijo dándome el helado, lo agarré y lo fulminé con la mirada.-
- Basta, de verdad te lo digo.
- Te estoy jodiendo.
- Bueno, pero hoy no estoy de humor.
- Me doy cuenta.
- Te estoy hablando de verdad.
- Está bien, perdón. –Besó mi mejilla-
------------------
Hola a todos, intento reportarme para no estar tan desaparecida. Paso a comentar que no sé qué carajo le pasa a mi ask, que lo tengo configurado para recibir preguntas anónimas pero no me deja y ya no sé dónde tocar, si alguien sabe como solucionarlo y me dice lo agradezco. ☺
Tiene razón pau!! El le tiene q poner un freno a la mina! mimiroxb
ResponderEliminarEstuve viendo otros aks y me aparece lo mismo, no se puede preguntar anonimamente. Joder! Ah lindo cap :3
ResponderEliminarMe gustan estas peleitas :33333333
ResponderEliminarask vuelveee que sin ti los adelantos se nos van oh uh vuelve.. que nos quedamos sin dobles caaaaaps...
ResponderEliminarojala esa natalia algun dia de calme
ResponderEliminarmuy bueno,por suerte se arrglaron rapido rociibell23
ResponderEliminarmuuuy bueno el cap cami
ResponderEliminar