Estaba saliendo del médico, me habían hecho un montón de estudios que en realidad me deberían haber hecho hace un tiempo, pero nunca tuve las fuerzas para afrontarlos.
Mi cuerpo estaba sano, pero existía un gran porcentaje de posibilidades de volver a sufrir lo mismo. Dato que hizo que mi mundo se viniera abajo en una milésima de segundo.
Caminé hasta casa tratando de contener el llanto, odiaba haberlo convencido a Pedro de venir sola. Lo necesitaba a mi lado.
Llegué a casa, tiré todo sobre la mesa y otra vez corrí a la cama para quedarme allí y que la vida pase mientras yo seguía sufriendo.
Sonó mi celular pero no atendí, no tenía fuerzas para hablar. No podía hacer nada que no sea llorar.
(Y sí. ¡Ya sé que soy una pesada que llora todo el tiempo! ¿Pero cómo se controla la angustia? ¿Cómo se hace para soportar situaciones tan dolorosas sin derramar lágrimas? Porque juro que si alguien me pasa la fórmula la pongo en práctica.)
Después de un rato, busqué algo de ropa y me fui a bañar. Necesitaba tranquilizarme un poco al menos.
- Amor, llegué. –Dijo Pepe entrando a casa, venía de la casa de Nan, recién se había mudado y lo estaba ayudando.- Pau. ¿Dónde estás?
- Acá. –Dije desde el balcón, estaba sentada contra la punta y no se veía desde adentro.-
Pepe se acercó a mí para sentarse y darme un beso.
- ¿Qué pasó? Estuviste llorando.
-Suspiré.- Estoy bien, pero las posibilidades de que vuelva a pasar lo mismo son altas.
-Suspiró y me abrazó por el costado.- ¿Cuántas?
- Más de tener otro embarazo así que uno normal.
-Besó mi frente.- Hay que aferrarnos de las posibilidades positivas.
- Ojala pudiera. –Cerré mis ojos.-
- Si lo deseamos mucho va a suceder.
- Contagiame ese positivismo, por favor.
-Rio.- Te lo paso con mis poderes mentales, para eh. –Se tomó de sus sienes y puso una cara rara, yo reí.-
- Sos un tarado.
- No me importa quedar como un tarado cuando te hago reír.
- Tan lindo sos. –Lo besé.-
- Vamos a ser mucho más que dos, vas a ver.
-Sonreí y lo besé.- ¿Merendamos?
- Dale, traje facturas.
- Qué genial que sos.
- ¿Viste?
- Veo, veo. –Reímos y nos besamos.-
Merendamos y Pedro se quedó dormido mirando la tele.
-
Pau estaba cocinando y yo en mi computadora, ella creía que trabajando, pero en realidad estaba viendo fotos con mi familia. Hoy era el aniversario de mi abuela y eso me partía al medio.
La extrañaba y la necesitaba tanto.
Cuando me quedé solo ella no dudó ni un segundo en hacerse cargo de mí y darme todo como si fuera mi mamá, ella fue mi segunda mamá sin lugar a dudas. Cuando la miraba a los ojos sentía que estaba mirando a los ojos a mi vieja y eso era impagable.
Daba todo por un abrazo suyo, por una palabra o por sus recetas. (Y también daba todo por un reto más de su parte).
Ella siempre me retaba y me decía que sin tener una relación estable no iba a llegar a ningún lado. ¡Y cuánta razón tenía!
Quiero creer que ahora me estás mirando desde arriba abu. ¡Con novia formal hace meses! Una locura, pero real.
Las fotos estaban mezcladas y se apareció frente a mí la última foto juntos, algunas lágrimas cayeron por mis mejillas y las sequé rápidamente.
- Amor. ¿Comemos?
- Ahí voy Pau. –Dije tratando de disimular mi angustia.-
La escuché venir hasta acá y cerré todo.
- ¿Qué pasa Pepe?
- Nada, ahora voy.
-Suspiró.- Vos podes boludear a cualquiera, pero conmigo no.
- ¿Qué decís?
- Que te conozco amor. Que te gusta hacerte el fuerte con todo el mundo, pero te conozco.
- ¿Y qué tiene que ver?
- Okei, veo que te lo voy a tener que preguntar. –Se acercó a mí.- ¿Qué pasa? Tenes los ojos vidriosos.
- Nada Pau.
- No te creo.
- No me creas. –Me encogí de hombros.-
-Se agachó frente a mí y me obligó a mirarla.- No te pongas en actitud de nene.
- No quiero hablar Pau.
- ¿Por qué?
- Porque bastante mal la pasamos como para…
-Me interrumpió.- No digas giladas, quiero estar para vos.
- Es que no pasa nada, de verdad.
- No soy boluda amor.
- Ya lo sé.
- ¿Entonces me contas qué pasa?
- Nada, que hoy es el aniversario de mi abuela y me pega bastante.
Ella no dijo nada, se sentó sobre mis piernas y me abrazó por el cuello.
- Vos sabes muy bien que ella vive adentro tuyo.
- No digas giladas. –Respondí abrazándola por la cintura.-
- No son giladas, ella te crío. Por ella estás acá ahora.
- Eso es verdad, si no fuese por ella hubiese caído en un orfanato y anda a saber en donde estaría ahora.
- ¿Ves que no son giladas lo que digo?
- ¿Sabes que cuando la miraba a los ojos sentía que era la mirada de mi mamá?
-Sonrió y me besó.- Esas cosas pasan.
- Ahora de grande me doy cuenta de que lo que hizo vale demasiado.
- ¿Por qué ahora?
- Porque después de perder a su hija, se hizo cargo de mí a pesar del dolor inmenso que ella sentía.
- Por amor uno hace cosas increíbles. Las locuras por amor no son solo en la pareja.
- Eso es verdad.
- Obvio que es verdad, si lo digo yo. –Reímos.-
- Pero no sé, ahora lo pienso desde otro lado.
- ¿Por lo que nos pasó?
- Exacto.
- Ahora sentís el dolor que sintió tu abuela.
- Y es horrible. –Hice una pausa.- Pero también pienso que si ella pudo, nosotros también podemos.
-Suspiró.- Habría que tomarla de ejemplo.
- Mi abuela fue ejemplo de todo para mí.
- ¿Por ella sos así de lindo?
-Sonreí.- Por mis viejos también.
- Obvio que sí.
- Pero mi abuela estuvo toda la vida conmigo.
- Se lo tenes que agradecer… ¿Sabes cómo?
- ¿Cómo?
- Recordándola con una sonrisa.
-Sonreí.- Gracias amor.
- ¿Por?
- Necesitaba este abrazo y tus palabras.
- Y no me querías contar, ves que sos terco.
Reímos y nos besamos.
-----------------
Con mi ask ya no sé que hacer, no funca. Pero tienen otros medios para comentar y agradezco que lo hagan, por fas!!
Me encanto el capitulo, ojala prontito puedan concretar ese deseo y el dolor pase un poco. Se merecen sonreir mas.
ResponderEliminaraaaaahiiii llore con este cap. me hace recordar a mi papa cuando habla de mi abuela q no conoci... Muy emocionante el Cap, Cami
ResponderEliminarQue lindo capitulo! ojala puedan formar una familia !! que lindo como se contienen ambos
ResponderEliminarLindo cap :3
ResponderEliminarsigue el fans club los renaceres eh ! :P
ResponderEliminar