Las declaraciones y la exposición de pruebas por fin habían terminado y estábamos con Pau merendando en un bar. (Aunque ya era bastante tarde)
- Espero que tenga la resolución para hoy. –Suspiró.-
- Confiemos en que sí.
- Te juro que no aguanto más.
- Tranquila, ya se está terminando todo.
- No lo puedo creer, te juro.
- Creelo, vas a poder vivir en paz.
-Sonrió.- Qué lindo suena.
- En paz y conmigo. –Sonreímos y nos dimos un beso.-
- ¿Terminaste? –Preguntó.-
- Sí. ¿Vos?
- También. ¿Podemos pagar e ir caminar?
- Dale.
Pedí la cuenta, pagué y salimos del bar. Nos abrazamos y caminamos por un parque que había allí cerca.
- Me voy a morir de los nervios.
- Tranqui.
- Te juro que eso intento, estar tranqui.
-Besé su mejilla.- No hay chances de que se salga con la suya.
- Eso espero.
- No tiene una a su favor.
- Ya sé. ¿Pero si compro a la jueza?
- No creo que tenga tanto poder.
- Yo ya no sé nada. –Se encogió de hombros.-
- Yo sí sé algo.
- ¿Qué sabes?
La arrinconé contra el tronco de un árbol y la besé.
- Que sos el amor de mi vida.
-Sonrió y me abrazó por el cuello.- Es la primera vez que me decís eso. –Me besó.- Y me encanta saberlo. –Volvió a besarme.- ¿No hace falta aclarar que vos sos el mío, no?
Reímos y nos besamos para luego abrazarnos.
- Gracias, sos el sostén de mi vida.
- Te juro que vos sos el de la mía. –Nos abrazamos más fuerte.-
- Siempre juntos. –Dijo en mi oído.-
- Te lo prometo.
Y en ese momento sonó el celular, mi celular.
- ¿Quién es?
- El abogado.
- Atende.
- Conversación telefónica -
- Hola.
- Hola Pedro, están por dictar sentencia. ¿En dónde están?
- A un par de cuadras, ahí vamos.
- Apurense.
- Ya vamos.
- Fin de la conversación telefónica -
- Van a dictar sentencia.
- ¿Ya?
- Sí y tenemos que ir ya para allá.
- Okei. –Dijo nerviosa.-
- Va a estar todo lo bien. –La besé y emprendimos el camino hasta el juzgado.-
-
Por mi cuerpo pasaban sensaciones que nunca creí sentir.
Por fin llegamos, ingresamos al juzgado y entramos a la sala casi junto con la jueza.
- No doy más. –Dije muy nerviosa.-
- Juego mi cabeza porque este juicio lo ganamos. –Dijo el abogado.-
- Eso espero.
La jueza comenzó a leer la resolución y mis manos estaban unidas a las de Pepe. Me sentía nerviosa como pocas veces en la vida, no podía dejar de temblar ni de pensar en toda la mierda que me había hecho ese tipo. ¿Sería que por fin esta mierda se terminaba?
La señora utilizaba un vocabulario demasiado específico pero hay dos frases que quedaron en mi mente:
‘Condenado a cadena perpetua.’
‘Trasladado al penal 241, en la provincia de Formosa.’
Comencé a llorar de la emoción y la felicidad, al fin comenzaba a despertar de la pesadilla.
- Sesión cerrada. –Dijo la jueza y me abracé a Pedro.-
- ¿Qué te dije yo?
-Reí.- No lo puedo creer mi amor.
- Listo, ya está. Se terminó todo.
- ¡Al fin!
- No llores che.
- Es la emoción. –Nos separamos un poco y nos besamos.- Al fin, mis viejos van a poder descansar en paz y yo vivir en paz.
- Te lo mereces mi amor. –Nos besamos y nos abrazamos.-
- ¡Me voy a vengar Paula! –Gritó mientras se lo llevaban.-
- Ojala que te pudras en la cárcel. –Respondí con bronca.-
Me acerqué al abogado.
- Muchas gracias, de verdad. No puedo creer que esto acaba de pasar.
- Yo solo hice mi trabajo señorita.
- Pero con su trabajo generó que de una vez por todas pueda vivir en paz.
- Me alegra mucho entonces.
- Gracias.
- No tiene que agradecerlo.
- ¿Puedo abrazarlo?
- Por supuesto.
Sonreí y lo abracé.
- Gracias, de corazón.
- No es nada Paula. –Nos separamos y nos saludamos.-
Ahora me acerqué a Rafael.
- Pudimos. –Dije sonriendo.-
- Van a poder descansar en paz.
- Y nosotros poder vivir de la misma manera. –Sonreímos y nos abrazamos.- Me encanta poder conocerte.
- Prometeme que nos vamos a seguir viendo.
- Te lo prometo Rafael, gracias por todo. De verdad.
- No tenes nada que agradecer Paulita.
Nos separamos y nos sonreímos. Pedro me abrazó por la espalda.
- Bueno, bueno che. ¡Que tu novio soy yo! –Reímos y besó mi mejilla.- ¿Salimos a festejar? –Propuso.-
- ¿Los tres? –Preguntó Rafael.-
- Si usted quiere.
- Me encantaría.
- Entonces yo invito.
Sonreí y salimos del juzgado, Pasquinelli también se sumó al festejo y cenamos los cuatro en un restaurant de la zona.
Me encanto , por fin se hizo justicia. Esperemos que no siga jodiendo a lo lejos
ResponderEliminarQ bueno q se resolvió todo! Al fin ese hdp tuvo el castigo q se merece! mimiroxb
ResponderEliminarayyy que lindooo al fin,rociibell23
ResponderEliminarAl fin, esperemos q siga bien y ese tipo se pudra en la cárcel.
ResponderEliminarQue lindo! ojala puedan estar tranquilos ahora! jaaja
ResponderEliminaraaaaahhhiii al fin pueden vivir en paz
ResponderEliminar