Desperté y no quedaba otra que ir a trabajar, Pedro ya no estaba a mi lado y literalmente me sentía pegada a la cama.
- Arriba amor. –Dijo entrando al cuarto, secando su pelo con una toalla.-
- No puedo.
- ¿Por qué? ¿Pasa algo?
- No, tengo mucho sueño.
- ¿Segura?
- Sí.
- Entonces… -Se metió por los pies de la cama y por debajo de las sábanas besó todo mi cuerpo hasta llegar a mi cuello.-
- Así no me voy a levantar jamás amor.
- ¿No?
- No. –Reímos y nos besamos.-
- Dale, bañate que preparo el desayuno.
- Ayudame.
- Dale vaguita.
Se levantó y me dio la mano para levantarme.
- ¿No te diste cuenta que día es? –Pregunté triste.-
- Sí amor, pero hay que arrancar. Es lo mejor que podemos hacer.
- Pero no tengo fuerzas.
- Dale, sé que las tenes. –Me besó y nos abrazamos.- Bañate que desayunamos juntos.
- No me sueltes.
- Nunca.
Sentí que me abrazó más fuerte y yo dejé caer algunas lágrimas, hoy se cumplían cuatro meses de que nos habían dado esa horrible noticia.
- Todavía no logro superarlo.
- Yo tampoco. –Susurró en mi oído.- Pero hacerle frente es lo más sano que podemos hacer.
-Suspiré.- Ayudame.
- Estoy acá, para vos. –Me separé de él y lo besé.- Dale, al baño señorita.
Comenzó a empujarme hasta el baño y yo reí.
- Ahora te alcanzo ropa interior, después fijate que te pones.
-Sonreí.- Gracias. –Lo besé y cerré la puerta para bañarme.-
Me quité la ropa y dejé que el agua cayera con potencia sobre mi cuerpo y sin darme cuenta estaba llorando, no podía evitarlo.
Hice lo más rápido que pude, porque sabía que mientras más rápido lo hiciera más tiempo iba a poder estar con Pepe antes de irnos. Me puse lo primero que encontré y ni siquiera sequé mi pelo, solo me puse tapa ojeras y un poco de delineador.
Me acerqué a la cocina y Pedro estaba esperándome con el desayuno servido, sonreí y me senté sobre sus piernas.
- ¿Puedo desayunar acá?
- Obvio que sí. –Sonreímos y nos besamos.-
- Me cuesta bastante…
- A mí también Pau. –Acarició mi espalda.- Pero aunque suene cruel, no podemos vivir atados al pasado.
- Ya sé, pero el pasado duele.
- Y es una marca que vamos a tener siempre. –Suspiramos a la par.-
-Apoyé mi cabeza contra su hombro.- ¿Y en algún momento va a terminar de cicatrizar?
- Te prometo que sí. –Y me preparó una tostada.-
- Gracias. –Dije y la agarré para comerla.-
- Hice café.
- Sos lo más. –Besé su sien.-
- ¿Qué onda tu día laboral?
- El chico que edita seguro nos muestre las primeras cosas y a mí me toca hacer planillas, pasar gastos y demás. Un embole.
- ¿Y podrás salir a almorzar?
- Calculo que sí.
- Entonces almorzamos juntos.
- Ay, sí. Por favor.
- Extraño almorzar con vos.
- Yo también, extraño almorzar. –Reí.- Cuando grabamos el catering casi ni lo veo. –Volvimos a reír.-
- Entonces almorzamos.
- Dale, hecho. –Lo besé.- Voy a estar esperando ese momento, no tengo ganas de estar con otra persona que no seas vos hoy.
-Sentí que me abrazó más fuerte.- Trata de no pensarlo.
- ¿Cómo hago?
- Distraete.
- Como si fuera tan fácil.
- Pero para eso está el trabajo. ¿O no?
- Puede ser. –Me encogí de hombros y terminamos de desayunar.-
-
Pasé la mañana haciendo un diseño que no me terminaba de convencer y me estallaba la cabeza.
‘Amor. ¿En cuánto podes salir?’
‘Ya estoy si queres.’
‘¿Nos encontramos en el hall?’
‘Dale.’
Bajé al hall y allí la esperé, nos encontramos y salimos.
- ¿Podemos ir a algún lugar más lejos?
- ¿Por?
- No me siento bien, no quiero que nos crucemos con nadie de la empresa.
- Hay un restaurant a unas ocho cuadras creo.
- Vamos ahí, por favor.
- Está bien. –La abracé por la espalda y comenzamos a caminar.-
Cuando llegamos, ella se sentó en una mesa contra la pared, en donde había un sillón. Me senté a su lado y me abrazó, dejó su cabeza en mi cuello y la abracé.
- No aguantaba más. –Dijo ahogada en lágrimas.-
- ¿Queres que comamos o vamos a otro lado?
- Si tenes hambre nos quedamos.
- No, veni.
Se levantó y salimos del lugar, teníamos una hora reloj, asique nos alejamos del lugar y nos sentamos en una calle que casi ni se transitaba.
- No llores amor. –La besé.-
- No aguanto, perdón.
- No pidas perdón tonta. –Sequé sus lágrimas.-
- Hay días que estoy bien y otros días como hoy que no lo soporto.
- Te entiendo porque me pasa lo mismo.
- Abrazame, por favor.
Accedí a su pedido y yo me largué a llorar a la par suya.
- Estamos juntos y eso es lo que importa. –Besé su mejilla.-
- Ahora ya tendría panza.
- Lo sé amor, lo sé. Pero no tiene sentido torturarse con eso ahora.
- No puedo pensar en otra cosa.
- Va a pasar, ya va a pasar.
-Suspiró.- ¿Cuándo?
- Ojala lo supiera.
Nos separamos un poco y nos besamos, nos secamos las lágrimas el uno al otro y volvimos a abrazarnos.
- Necesitaba estar así con vos. –Dijo y besó mi mejilla.-
- Te amo. ¿Sabes?
- Lo sé y yo también te amo.
Volvimos a besarnos y nos levantamos allí, pasamos por un kiosko y terminamos almorzando dos sándwiches con gaseosas en una plaza.
Ay, espero que la tristeza pase pronto y lo recuerden con amor! A veces cuesta mas pero de todo se aprende!! Suerte tienen de tenerse el uno al otro!
ResponderEliminarPobrecitoss!! El pasado siempre les arruina todo. Lo bueno es que Pepe no deja de remarla nunca para que Pau no caiga.
ResponderEliminaraaahiii pobre m mato ;,( .. espero q pase rapido esta perdida
ResponderEliminarpobre mi vida,kindo cap rociibell23
ResponderEliminarQue lindo capitulo! ojala puedan superar lo que les paso y seguir para adelante
ResponderEliminar