sábado, 27 de junio de 2015

189.

Acomodé el nudo de mi corbata en el espejo del cuarto y Paula hacía dos horas que no salía del baño.

- Amor, dale que no llegamos.
- Ya voy Pedro, para.
- Hey. ¿Qué pasa?
- Ya voy te dije.
- ¿Puedo pasar?
- Sí. -Entré al baño.- ¿Qué pasa que me hablas así?
- Perdón, pasa que se me descosió el vestido y no sé cómo carajo arreglarlo.
- No es tan grave.
- ¿Qué se supone que haga?
- Ponete la pollera que te compraste la semana pasada con una camisa.
- Me quería poner este vestido.
- Lo mandas a arreglar y te lo pones la próxima.
-Suspiró.- ¿Me buscas el vestido que me regalaste el día del barco?
- Ay, por favor. Te morfo entera si te pones eso otra vez.
-Rio.- Dale que es tarde.
- Te lo digo de verdad.
- Cuando volvamos. –Sonrió cómplice, la besé y fui en busca del vestido.-

La esperé en el living y por fin estuvo lista.

- No podes ser más hermosa. –Dije acercándome a ella.-
- Somos una pareja muy glamorosa. –Reímos y acomodó el nudo de mi corbata.-
- ¿Vamos?
- Dale, vamos. –Nos besamos y salimos del departamento.-

Llegamos al hotel donde se estrenaría la nueva campaña de la empresa, allí se estrenaría el spot publicitario en el que había trabajado Paula y las nuevas gráficas.

Estacionamos y caminamos hasta el hotel tomados de la mano, nos anunciamos en la entrada e ingresamos al salón.

- Me encanta estar acá formando parte. –Dijo y sonrió.-
- Y a mí me encanta ver como creces en lo que te apasiona.
- Eso es gracias a vos. –Me besó.-
- Es un placer trabajar para lo mismo. –Sonreímos y nos besamos.-

Se acercó un grupo de gente a nosotros y Pau hizo que la abracé por su cuello. Besé su mejilla y nos saludamos con los que llegaron. Charlamos un rato y tomamos algo.

Cuando finalizaron los odiosos saludos, nos apartamos con Pau a un living.

- ¿Mañana vamos a ir a ver las casas o qué onda?
- Vamos, ya quiero tener en mente algo.
- Menos mal, porque no aguanto más. –Dijo sonriente.-
- Obvio ansiedad. –Reímos.-
- No seas tarado.
- Sh, no me retes acá. –Dije riendo y la besé.-

-

Ingresamos al salón principal en donde nos esperaba la cena servida y cuando nos retiraron los platos comenzó el evento en sí de la empresa.

Se estrenaron las nuevas gráficas y el nuevo spot publicitario, no lo había visto aún.

Me sentía muy orgullosa de lo que habíamos logrado como equipo, era mi primer trabajo a nivel profesional y me fascinaba.

- Felicitaciones. –Dijo Pepe abrazándome por la espalda mientras estaba en la barra.-
- Gracias mi amor.
-Besó mi hombro.- ¿Bailamos?
- Dale.

Nos acercamos a la pista de baile y después de bailar un rato, las chicas de la empresa me invitaron a bailar con ellas y accedí, pero nunca pude dejar de mirar a Pedro.

Natalia se acercó a él y me escabullí entre la gente para poder escuchar su conversación, ellos estaban en la barra.

- Al fin te soltó la rubia.
- No Natalia, no jodas. Te lo pido por favor.
- No jodo.
- Sí, jodes y mucho. No quiero tener problemas con vos.
- ¿Tu novia es celosa?
- No es algo que te tenga que importar.
- Pero si no es celosa te puede compartir.
- No digas pelotudeces. ¿Queres?
- Te extraño Pedrito.
- Te diría que te vayas buscando a otro.
- Confío en que vas a volver a tus raíces.
- Me voy a casar, asique olvidate.
- ¡Na! ¿Escucharon eso? –Dijo gritando.- ¡Pedro se casa! –Y largó una carcajada.-
- Basta Natalia, de verdad te lo digo. Hasta acá llegaste.
- No te tengo miedo.
- Deberías tenerlo porque no voy a dejar que lastimes a mi mujer.
- ¿Tu mujer?
- Mi mujer.
- Sos una joda Pedro.
- Pensa de mí lo que quieras, poco me importa.
- Bien que te importaba que te haga buena fama en la empresa.
- Ya no me interesa eso. Basta.
- Me aburrís.
- Entonces anda a buscar a otra persona.
- Pero te quiero a vos.
- Ya te dije que te olvides de mí.
- No quiero.
- Me importa un carajo lo que queres o no.
- ¡Pero Pedro!
- Pero nada.

Y se fue. ¡Te amo tanto mi amor!

Vi que Natalia se fue al baño y la seguí, pero Pedro me frenó.

- ¿Bailamos amor?
- Voy al baño y vengo. Esperame. –Lo besé y fui en busca de Natalia.-

Ingresé en el baño y esperé a que saliera retocando mi labial.

- Con vos quería hablar. –Dije mientras salía del cubículo.-
- No flaquita, yo no quiero hablar con vos.
- No me importa, me vas a escuchar igual.
- No me jodas.
- No seas irrespetuosa y escuchame.
- ¿Qué carajo queres?
- Que lo dejes en paz a Pedro.
- Soña.
- De verdad te lo digo pendeja, Pedro ya no es lo que era antes. Pedro cambió y lo hizo por mí.
- ¿Por vos?
- Sí, porque nos amamos y no estoy dispuesta a perderlo.
- En algún momento va a dejar de resistirse.
- Confío en él y sé que no va a ser así.
- ¿Confías en ese gatero?
- Confío en él más que en mí misma, lo amo y él me ama a mí. ¡Nos vamos a casar! –Dije mostrando mi anillo.-
- Era cierto.
- Sí, es cierto. Va a ser mi marido.
- Eso no me impide nada.
- No seas boluda y deja de joder Natalia.
- ¿Por qué?
- Te conviene, no me conoces enojada.
- No me das miedo.
- Deberías tenerlo. Deja de joder.

Y salí del baño en busca de mi futuro marido.

5 comentarios:

  1. Muy buen capítulo! que pesada Natalia, cuando va a dejar de arrastrarse esa zorra!

    ResponderEliminar
  2. Se puso firme Paula! Yo en su lugar la agarro de los pelos. Ella tuvo una actitud mas adulta por suerte ajajaja

    ResponderEliminar
  3. Bien pau acomodandole las neuronas al gato ese!!! mimiroxb

    ResponderEliminar