Recibí un llamado de un número desconocido y atendí extrañado.
Corté y salí corriendo de mi casa sin que me importada nada que no fuera lo que acababan de decirme. Me subí el auto y emprendí mi camino a la clínica.
- Buenas noches. –Dije en la recepción.-
- Buenas noches señor. ¿Qué necesita?
- Me llamaron hace unos minutos que ingresaron a una paciente, Paula Chaves. ¿Puede ser?
- Ya le digo. –Revisó algo en la computadora.- En la guardia.
- ¿Puedo pasar?
- Sí, vaya.
- Muchas gracias.
Caminé hasta la zona de la guardia y la habitación estaba abierta, estaba ella junto a una enfermera asique esperé afuera.
- Enfermera. –Dije cuando salió.-
- Señor.
- Me llamaron por la paciente. ¿Cómo está?
- ¿Quién es usted?
- Un amigo.
- Está bien, solo sufrió una descompensación.
- ¿Tiene que ver con lo que tiene?
- No, despreocúpese.
- ¿Pero qué le pasó?
- Posiblemente hayan sido nervios, su cuerpo no está del todo bien porque el tratamiento es muy invasivo.
- Claro. ¿Puedo pasar a verla?
- Sí, pase.
- Gracias.
La enfermera se fue y yo tomé aire para entrar, lo más probable era que me revoleé por lo menos una aguja.
- ¿Qué haces acá Pedro?
- Me llamaron a mí, tienen mi número en tu registro.
-Suspiró.- Estoy bien, podes irte.
- Veo lo bien que estás eh.
- De verdad.
- No me voy a ir. –Me senté frente a ella.-
- Te lo pido por favor.
- ¿Me contas qué te pasa?
- ¿De verdad no lo sabes?
- Quiero escucharlo de tu boca.
- Que no puedo más Pedro. Me quiero morir, preferiría que lo que tengo hubiese avanzado.
- ¿Por qué pensas así?
- Porque de verdad no puedo más. ¿A vos qué te pasa? ¿Tenes los ojos rojos?
- Nada, no podía dormir.
- ¿Seguro?
- Sí. –Dije nervioso.-
- No quiero que estés acá.
- ¿Por qué?
- Porque no somos nada y porque vernos nos hace mal.
- No te van a dejar ir sola de acá.
- En algún momento me van a largar.
- Cuando termine de pasar el suero puedo llevarte a tu casa.
- No hace falta.
- Sí, hace falta. Si queres espero afuera.
-Suspiró.- Está bien, quedate.
- ¿Por qué no descansas?
- Porque hace meses que no duermo bien, ya es imposible.
- Esto va a llevar un par de horas, cerra los ojos y dormí.
Hice que cerrara sus ojos y tomé su mano. Ella la apretó y sonreí.
- Descansa.
- Gracias por estar acá.
- No me lo tenes que agradecer.
Mi mano libre comenzó a jugar con su pelo y sus labios esbozaron una pequeña sonrisa.
Después de un rato se quedó dormida y le di un beso en la frente para ir hasta el baño. Me miré al espejo y por suerte el rojo de mis ojos comenzaba a cesar, aún me sentía un poco inestable pero por suerte no había inhalado demasiado aquella noche.
-
Intentaba hacerme la dura pero tenerlo cerca me desarmaba como a una pila de hojas el viento.
Me mataba de amor que haya venido a verme y aunque odiaba que lo hayan llamado a él, por otra parte lo agradecía. Hacía mucho tiempo que no tenía a alguien a mi lado en un momento así. Su mano sosteniendo la mía después de mucho tiempo hizo que no me sintiera tan sola como creía.
Me desperté después de no sé cuanto tiempo y él seguía a mi lado.
- Buen día señorita.
- ¿Qué hora es?
- Las cinco.
- ¿Dormiste?
- Algo.
- Anda Pepe.
- Nos vamos juntos, te dejo en tu casa y después me voy a trabajar.
- Estás loco.
- Las cosas que uno hace con amor.
-Sonreí.- De verdad, anda Pepe.
- Ya te dije, te voy a llevar a tu casa.
- Segundo día y no voy. ¡Me van a matar!
- Tenes certificado médico, no va a pasar nada.
- Ahora lo pido.
- Ya te lo pedí yo. –Sonreí y entró el médico.-
El médico me revisó y me dijo que ya podía irme a casa.
Salimos con Pedro del hospital y nos subimos a su auto.
- Qué raro estar acá otra vez.
- Podes poner música si queres.
Sonreí y así lo hice, me puse el cinturón y él arrancó.
- ¿Queres que suba con vos?
- No hace falta, ya hiciste demasiado por mí.
- Sabes que hago cualquier cosa por vos.
- Gracias. –Suspiré y bajé mi mirada.- Yo te trato horrible y vos seguís siendo un amor conmigo.
- Sé que lo haces pero no lo sentís.
- Vamos a terminar mal, de verdad te lo digo.
- Necesito tenerte cerca.
- No podemos así.
- Mira como terminaste por no estar conmigo.
- No es por eso.
- ¿Y por qué es?
- Porque no soporto más mi vida, después de tu mensaje me dio un ataque de nervios y salí al balcón y me desmayé.
- ¿Y cómo fuiste al médico?
- Me desperté y llamé a la ambulancia.
- Es una locura que estemos viviendo así.
- Por eso te pido por favor que me hagas caso.
- No voy a hacerlo.
Quise bajar del auto pero lo trabó y me tomó por la cara para besarme.
Juro que quise negarme…
Fue en vano.
ay ame el cap @PyP_EndlessLove
ResponderEliminarAyyy ♥♥♥ Me encanto este capitulo, encima leerlocon lluvia de fondo es jagajagsjssg
ResponderEliminarAy! por favor que superen lo que están pasando juntos! No pueden seguir así!
ResponderEliminarAy por favor necesito otro!!! No podes dejarlo ahí
ResponderEliminarAyyyy por favor que terminen de estar peleados
ResponderEliminarguuuauuuu siiiiiiiiiiiiiiii al fin
ResponderEliminar