No podía creer estar otra vez en esta maldita situación. Otra vez en la clínica, otra vez lleno de cables y con mi vida pendiendo de un hilo. ¡Otra vez!
Quería llorar y morirme o recomponerme de una, no soportaba esta situación otra vez. No tenía fuerzas, no quería más pinchazos ni cables. No quería nada.
Solo quería estar con mi mujer, abrazados y en donde sea.
¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? No termino de salir de una que ya estoy en otra. No puede ser, no puede ser tanto golpe para una sola persona. La balanza claramente no está equilibrada y sí, es un palito para Dios.
Otra vez postrado en una cama viendo como la vida pasa y yo no puedo hacer nada, solo estar concentrado en no dejar de respirar. Es una verdadera mierda.
Y a esta altura ya no sé si es que me duele por mí o por ella. No soporto verla así, me mata de amor que quiera hacerse la fuerte… Pero su mirada no la deja mentir.
Quiero estar bien por ella y solo por ella, porque quiero hacerla feliz. Necesito que conozca la felicidad. Necesito que la felicidad deje de ser una utopía para nosotros porque no puede ser tan complicado ser feliz… Y no, tampoco es que pretendo una felicidad eterna porque creo que la felicidad son momentos, pero quiero tener esos momentos con ella.
Solo quiero poder formar una familia con el amor de mi vida. ¡No puede ser tan complicado! Y tampoco creo que sea un deseo tan increíblemente imposible. Más bien, creo que es lo que pide cualquier persona, o la mayoría.
En fin, estaba otra vez sufriendo la misma mierda y ya no tenía fuerzas para nada.
-
Cambiamos el rumbo y bajamos con Zai hasta el bar y nos sentamos allí, nos pedimos un agua cada una y no sabía por donde empezar. Estaba nerviosa, muy nerviosa.
- Te escucho gorda.
-Suspiré.- Pasa algo.
- ¿Qué?
- Pasa que… -Hice una pausa.- Estoy embarazada.
- ¡Ay, Pau! –Dijo y se acercó a abrazarme.- Te felicito.
- Pero es una situación de mierda Zai.
- ¿Pepe lo sabe?
- No. –Me separé un poco de ella.- Y tengo miedo que nunca lo sepa.
- Hey, no… Para un poco a moto. –Volvió a su asiento y tomó mi mano.- Pepe va a estar bien.
- Tengo más miedo que nunca.
- Aunque él no lo sepa, seguro que en el inconsciente lo intuye y eso le va a dar la fuerza necesaria para salir adelante.
- Estoy muerta de miedo, de verdad.
- Va a estar todo bien. ¿De cuánto estás?
- No llego al mes.
- ¿Y cómo te enteraste?
- No sé, me hice el test porque lo sentí y dio positivo… No entiendo nada.
- ¿Fuiste al médico?
- Sí y está todo bien.
- Entonces tenes más que un motivo para estar bien.
- Y tengo un motivo enorme para estar mal.
- Pero Pedro va a estar bien.
- ¿Cómo estás tan segura?
- Porque nunca se perdería la posibilidad de ser feliz al lado tuyo y menos si estás esperando un hijo.
- ¡Pero él no lo sabe!
- Va a estar bien Pau.
- Eso espero Zai.
- Vas a ver que sí.
- ¿Me das un abrazo?
Ella sonrió y se acercó a abrazarme, me paré.
- Es hermoso lo que te está pasando.
- Tengo mucho miedo igual, soy muy chica.
- Vos sos mucho más grande de lo que dice tu dni.
- No sé.
- Todo lo que pasaste te hizo crecer de golpe y este bebé viene para sanarlos.
- Con que salve a su papá me conformo.
-Se separó un poco de mí.- Van a estar bien los tres.
- Es lo que más quiero en este mundo.
- Confía en eso entonces. -Suspiré.- Tranquila. –Y volvió a abrazarme.- ¿Comiste?
- Sí, almorcé hace un rato.
- No te hagas la boluda y cuídate.
- Te prometo que sí.
- Y podes contar conmigo para lo que sea. ¿Sabes?
- Gracias, no sabes la necesidad que tenía de contártelo. –La abracé más fuerte.-
- ¿Quién más lo sabe?
- Flor, del trabajo.
- ¿Antes que yo? –Se separó de mí.-
-Reí.- Me enteré antes de irme a Mendoza.
- ¿Y por qué no se lo contaste a Pedro?
- Porque no quería que influya en su decisión de dejar o no a Araceli.
- Sos un poco boluda.
- Ya lo sé.
- Igual, lo que pasó ya está. Ahora hay que mirar para adelante.
- Y Pedro va a estar bien. ¿No?
- Obvio que sí… -Me abrazó.- Vas a ser mamá Pauchi.
- No lo puedo creer.
- Y me imagino que yo la tía preferida y malcriadora.
- Obvio que sí. –Reímos.-
-
- Hola… -Dijo Pau entrando a la habitación.-
- Hola. –Dije moviendo mis labios, no podía hablar.-
- ¿Cómo estás?
- Mal.
-Suspiró y besó mi frente.- ¿Qué puedo hacer para que te sientas mejor? –Tomé su mano.- ¿Quedarme con vos? –Asentí con mi cabeza y sonrío.- Me quedo entonces.
- ¿En dónde estabas?
- Con Zai, en el bar.
- No te quedes a la noche.
- Sh… Me voy a quedar.
- Anda a casa.
- No y no lo voy a discutir.
- Terca.
- ¿Ni estando así vas a dejar de…?
- Sh. –Reí.-
- No me des órdenes que el que tiene que portarse bien acá, sos vos.
- Ya sé.
- Los médicos me dijeron que estás un poquito mejor.
- No.
- Sí, de verdad. –Besó mi frente.-
- Me hace bien que estés conmigo.
-Sonrió.- Por eso me quedo…
- Te amo, no te lo olvides.
- Deja de hablar así porque parece una despedida. –Me besó.- Te amo.
- Quizás lo sea.
- Te prohíbo que pienses así.
- ¿Vos viste cómo estoy Pau?
- Vas a estar bien. No pienses en negativo.
- Me cuesta.
- Hace el esfuerzo y deja de hablar que me van a matar.
Que se mejore pepe y...que puedan ser felices de una vez...subi masss me encanta la nove,escribis muy bien.
ResponderEliminarmuuuy buenooo pobre pepe
ResponderEliminarUno tiene que estar agradecidos a cualquier persona que hace un gran favor de allí la vida, esta es la razón por la que he tomado sobre mí para agradecer a este gran hechicero llamado Dr.akpada porque a través de su ayuda mi vida llegó a ser más lleno de amor y yo estoy feliz de decir que mi amante que se ha separado de mí por las últimas semanas volvió a mí pidiendo la aceptación de mí, este fue un evento impactante porque antes me puse en contacto Dr.akpada yo era el que mendigar mi amante para volver a mí, sino a través de la asistencia de Dr.akpada que tengo ahora mi relación restaurada. También puede tener una mejor relación sólo si se comunica con Dr.akpada por email (akpadatemple@hotmail.com)
ResponderEliminar