- Amor. ¿Estás acá?
- Estoy teniendo una perdida Pedro. –Dijo casi sin voz y suspiré, entré al baño y ella estaba sentada en el inodoro. Temblando.-
- Hey, para un poco.
- ¿Qué queres que pare?
- Te doy dos minutos para que salgas de acá y te acuestes en la cama, yo llamo a un médico.
- Tengo mucho miedo Pedro.
- Yo también, pero con el miedo no vamos a ningún lado.
La besé y salí del baño, cerré la puerta y busqué mi celular para llamar a la emergencia. Me temblaba el cuerpo.
La acompañé a Paula hasta la habitación y ella se acostó en la cama, la tapé y corrí el pelo de su cara.
- Pau. ¿Me escuchas?
- Sí.
- Va a estar todo bien. ¿Sabes?
- No, no sé.
- Sh… -La besé.- Tranquila.
- No puedo estar tranquila.
- Tenes que hacer todo lo posible para estarlo, es lo mejor para nuestro porotito.
- No puedo, te juro que no puedo.
- Sí que podes… ¿Queres un té?
- No, quiero que te quedes conmigo.
- Yo estoy acá mi amor.
-Tomó mi mano y entrelacé mis dedos a los suyos.- ¿En cuánto vienen?
- Me dijeron diez minutos.
- Una eternidad.
- Sh… -Hice que cerrara sus ojos y besé su frente.- No pienses, no pienses en nada.
- Mira lo que me pedís.
- Intentalo, dale. –Y mi cara estaba a milímetros de la suya.-
- No lo soporto otra vez.
- No va a pasar.
- Tuve una perdida.
- Eso no significa nada.
- ¿Y si significa?
- ¿Y si dejas de ser negativa por un segundo?
- Tengo miedo Pedro.
- Lo sé y yo también.
- Entonces deja de hacerte el macho alfa y quédate conmigo.
- Estoy con vos.
- En silencio.
Suspiré y besé sus labios.
Por fin llegó la ambulancia y como no podían hacer nada en el departamento la trasladaron a la clínica.
- ¿Para qué vinieron si no pueden hacer nada?
- Porque si tuvo una pérdida es peligroso que se ande moviendo.
-Suspiré.- Okei.
Bajaron a Paula hasta la ambulancia, yo agarré nuestros documentos, celulares y algo de ropa de ella (ya que estaba en pijama) y los seguí.
- Tranquila. –Dije tomando su mano en la ambulancia.-
- Es horrible esto.
-Besé su frente.- No pienses en nada.
Por fin llegamos a la clínica y la trasladaron hasta la habitación de la guardia de maternidad y nos dejaron solos allí.
- ¡Que venga alguien! Me voy a morir.
- Paula. ¿Te podes tranquilizar?
- Si me hablas así no.
-Suspiré.- Tenes razón, perdón.
- Andate si queres.
- No digas boludeces.
- No me bancas así.
-La callé de un beso.- Va a estar todo bien.
- ¿Podes ir a llamar a un médico? –Le di otro beso y salí de la habitación.-
Reiteré el pedido de un médico en la recepción y luego de intentar serenarme para no tratarla mal, volví a la habitación en donde ella estaba.
- Ya vienen.
- Ya vienen y mientras tanto yo puedo estar per…
- No lo digas.
- ¿Me abrazas? Por favor. –Dijo quebrada.-
Me acerqué a ella y la abracé como pude.
- No va a pasar nada malo mi amor.
- Ojala pudiera tener esa fortaleza.
- Me tenes a mí.
- Gracias.
- Sh…
En ese momento, por fin, entró un médico y nos pidió que le contáramos lo que pasó, se lo expliqué yo ya que Paula no podía hablar por el llanto.
- Le vamos a hacer una ecografía en principio.
-
Sentía que el tiempo no pasaba nunca y hasta llegué a creer que el tiempo no existía de tanta eternidad que sentía atravesarme el cuerpo.
¡El médico tenía una parsimonia que nunca había visto en mi vida!
Y yo mientras tanto a punto de morirme por no saber cómo está mi bebé. Creo que deberían agregar unas cuantas materias en la carrera de medicina.
El gel helado cayó sobre mi panza y apreté con muchísima fuerza (toda aquella fuerza que no tenía en ese momento) la mano de mi novio. Su mirada me transmitió seguridad y se lo agradecí con una sonrisa de costado.
El doctor comenzó a deslizar el aparatito por mi panza y cerré mis ojos con fuerza, rezando para que todo estuviera bien.
- El bebé está bien.
Y escuchar esas palabras era todo lo que necesitaba.
- Pero, no se los puedo asegurar, pero es probable que sea un embarazo especial.
- ¿Qué quiere decir con eso?
- Hay que hacer estudios.
- ¿Pero qué quiere decir?
- Que depende de cómo estén las cosas, deba cuidarse muchísimo más.
- ¿Pero el bebé está bien?
- Sí, el bebé está perfecto.
- ¿Y qué fue esa pérdida?
- Es normal que suceda, fue muy pequeña. –Hizo una pausa.- Quedense acá que le voy a sacar sangre y a hacer una serie de estudios.
- Okei.
El médico se fue y suspiré.
- No sé si tengo que ponerme feliz o triste.
- No hagas nada. –Me besó.-
- Voy a hacer cualquier cosa para que nuestro bebé esté bien.
- Lo sé mi amor y yo también.
- ¿Me vas a bancar aunque me tenga que pasar los nueve meses en la cama?
- Me voy a alquilar unos huevos de oro y…
- ¡No seas malo! –Dije riendo.-
- Te hice reír.
-Sonreí y lo besé.- ¿Me tengo que dejar el gel?
- ¿Queres que lo limpie?
- Por favor.
Pedro sacó papel de un dispenser y limpió mi panza. Luego me tapó con una mantita.
- Gracias.
- No es nada. –Nos besamos.-
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¡No me maten!
No se porque pero senti la bipolaridad de Pau en el aire mientras laeia. Me gusto el capitulo aunque no lo creas, asi que te perdono por el sustito.
ResponderEliminarCamilaaaaa, con que necesidad 😕😕😕
ResponderEliminarahhhii pobre Pau...
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