miércoles, 5 de agosto de 2015

247.

Comimos y Pedro se fue a atender cosas del trabajo, yo me quedé sola en la cama y claramente lo que menos necesitaba en ese momento era soledad.

Busqué el control remoto de la televisión y comencé a hacer zapping, no podía ser real que teniendo más de mil canales no hubiera un maldito programa para distender mi mente. ¡Ni uno solo! Resignada, apagué el televisor.

Acerqué las mantas hasta que me taparon por completo y me acomodé dándole la espalda a la puerta, flexione mis piernas y posé mi mano derecha sobre mi panza. Suspiré y cerré mis ojos.

Tenía tanto miedo que no podía explicarlo.

Comencé a llorar, sin ser consciente de ello.

No podría soportarlo otra vez… Tenía que salir todo bien esta vez. Sería insoportable más dolor en mi vida.

Dejé de sentir el paso del tiempo.

Escuché a Pedro entrar al cuarto y besó mi hombro.

- Pepe… -Susurré.-
- Amor. ¿Necesitas algo?
- No.
- ¿Segura?
- Mmm…
-Rio.- ¿Qué queres?
- Dormir. ¿Te quedas acá?
- Obvio que sí. –Besó mi cabeza.- ¿Vos estuviste llorando, no?
- No lo pude evitar.

Sentí que me abrazó por la espalda y posó su mano sobre la mía.

- Descansa, te va hacer bien.
- Quedate acá.
- Acá me quedo, tranquila.
- Gracias.
- Tranqui…
- Igual, no sé si debería seguir durmiendo.
- Si queres dormir, hacelo.
- ¿De verdad?
- Sí, yo tengo que hacer algunas cosas más del laburo, asique me quedo con vos hasta que te duermas y me voy a hacer eso… Después, soy todo tuyo.
- No podemos hacer mucho estando acá igual.
- Hoy porque te sentís mal, ya vas a encontrar cosas para hacer y para que hagamos juntos.
- Ojala.
- Vas a ver que sí. –Besó mi mejilla.-
- Gracias.
- Deja de agradecer mujer. –Reí.-

Sus brazos me protegieron hasta que me quedé dormida.

-

Necesitaba paz y ya no sabía donde buscarla. No sabía como dársela.

No tengo memoria de un momento sin desesperación con ella. ¿Por qué siempre tiene que ser así?

¿Por qué una noticia tan linda tenía que esta empañada por el miedo?

¿Por qué tenemos que vivir siempre con el corazón en la boca?

Con cuidado, dejé de abrazarla y acomodé las mantas. Besé su frente y me fui del cuarto.

Hice todos los llamados que debía hacer, respondí algunos mails y redacté una propuesta… Y basta por hoy, no podía seguir forzando mi mente a pensar en algo que claramente no era una prioridad en aquel entonces.

- Pepe… -Escuché desde el cuarto.-
- Ahí voy gorda.

Busqué unos chocolates y me acerqué a la habitación.

- Veni…
- Me matas así.
- ¿Por?
-Me acosté a su lado.- Estás tan mimosa.
-Rio.- No quiero estar sola.
- Está perfecto, claramente no tengo nada más interesante que hacer.
-Sonrió y besó mi pecho.- Mejor así.
-La abracé.- ¿Te sentís bien?
- Estoy mejor. ¿Por?
- Traje chocolates y no los pediste.
-Rio.- Tengo el estomago revuelto.
-Suspiré.- Todos los síntomas de una embarazada los vas a tener.
- ¿Por qué?
- Porque sos complicada para todo.
- ¡Hey! ¡Qué malo!
- ¿Miento?
-Rio.- No.
- ¿Entonces? –Pregunté acomodando su pelo.-
- No sé, pero no me pelees. –Dijo y cerró sus ojos.-
- Está bien, está bien.
- Estoy aburrida.
- ¿Miramos una peli?
- ¿Soy muy molesta si te pido un té?
- No amor.
- ¿Seguro?
- Sí tonta. –Me levanté.- Te preparo el té y vemos una peli. ¿Dale?
- Dale. Gracias.

Le di un beso y me fui a la cocina.

-

La película ya había terminado y estábamos en la cama, simplemente charlando.

- No puedo tener tanto sueño.
- El sueño es síntoma de embarazo.
-Reí.- No seas boludo.
- De verdad te lo digo.
- Sí, ya sé.
- ¿Y entonces?
- Te dije que no me pelees.
- Bueno, perdón.
- Mmm…
- ¿Mmm qué?
- No sé si voy a perdonarte.
- ¿No sabes? –Preguntó acercándome a mi boca.-
- No.
- No te creo.
- ¿No me crees?
- No. –Dijo y me besó, él rio.-
- Sos tan irresistible.
-Sonrió.- Vos sos linda. –Volvió a besarme.-
- ¿De verdad te vas a bancar todo esto conmigo?
- Con ustedes. –Sonreí.- ¿De verdad me lo preguntas?
- Me da miedo.
- A mí también, pero estamos juntos. –Tomó mi mano.-
- Eso es lo único que me da seguridad.
- Va a estar todo bien.
- Confío en vos.
- Y haces muy bien. –Sonreímos y nos besamos.-
- Te amo. ¿Sabes?
- Yo te amo a vos. –Nos besamos y nos abrazamos.-
- Me da bronca que siempre todo sea tan difícil.
- Lo que cuesta vale.
- ¿No fue suficiente ya?
- No lo sé amor, no lo sé.

5 comentarios:

  1. Que tramite ya mismo la compra de los huevos de oro este hombre ajajaja.

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  2. aahhhiiii q lindo q pepe dandole los mimosq se merece Pau. morii

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  3. Que lindo!!! Pepe es lo mas!!! ojala todo se mejore con el embarazo! :D

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