Los minutos se transformaban en horas… Y sí, era muy ansiosa. Demasiado.
Pero quizás esta vez lo que ocurría no era ansiedad precisamente. Tenía miedo, mucho miedo. Necesitaba que el médico me dijera que todo estaba bien, necesitaba tener esa certeza.
El sonido del timbre me tranquilizó y me alarmó a la vez.
Pedro bajó a abrirle y a los pocos minutos Pedro y el doctor estaban en la habitación.
- Buenas tardes.
- Buenas tardes. –Respondí.-
- ¿Cómo se siente?
- Nerviosa, bastante.
- ¿Y físicamente?
- Bien, en comparación a otros días. –Reí.-
- Bueno, vamos a hacer la ecografía primero, así nos aseguramos de que todo esté bien y después hacemos el resto.
- Por favor.
- Acomodese la ropa.
Yo me acosté, subí mi remera y bajé un poco mi pantalón de jogging. Le hice señas a Pedro para que se acercara a mí y se arrodilló en el suelo, a mi lado. Tomé su mano y él sonrió.
- Tranquila. –Susurró en mi oído y yo cerré mis ojos.-
El médico acomodó el aparato y sentí el gel frío caer sobre mi panza… Solo necesitaba escuchar que todo estaba bien.
Mis ojos no se habían abierto, no quería suponer nada. Solo escucharlo.
- Está todo perfecto chicos.
-Suspiré aliviada y mis ojos se llenaron de lágrimas.- ¿De verdad?
- De verdad. –Pedro sonrió y besó mi sien.- Miren…
El médico comenzó a indicarnos el cuerpito de nuestro bebé y esto era más que una locura.
Luego, nos hizo escuchar el latido de su corazón y me derretí de amor.
Era muy difícil de concebir la idea de que un ser estaba creciendo dentro tuyo, pero era tan hermoso que eso no importaba.
El médico me hizo un montón de preguntas, controló mi presión, ritmo cardíaco y demás… Estaba a dos semanas de poder dejar, de a poco, el reposo tan estricto.
Me quedé acostada en la cama, con mis manos sobre mi panza, mientras Pedro fue a despedir al médico. Lo sentí entrar y sonreí, se acostó a mi lado sin decir nada y enredó sus manos con las mías. Su cabeza se apoyó en mi hombro y cerró sus ojos, besé su frente.
- Tenías más miedo que yo.
- No hablemos de eso, lo único que importa es que está todo bien.
- Gracias por cuidarnos tanto.
- No, no tenes que agradecerlo. –Besó mi cuello y nos sonreímos.-
Después de un ratito en silencio y sin movernos.
- Amor…
- ¿Qué?
- ¿Haces café?
- Un ratito más.
- Me muero de hambre.
- Dale.
- Dale vos. –Dije riendo y lo empujé hasta que se sentó.-
- No vale.
- No puedo levantarme.
- Pero estaba cómodo así.
- Tenemos el resto del día para estar así, ahora tengo hambre.
-Suspiró.- Ahora preparo algo.
- Te espero. –Dije y lo fulminé con la mirada, él rio y se fue.-
-
Preparé unos cafés con unas tostadas y galletitas para llevar al cuarto, todo en una bandeja.
- Sos el rey del café. –Dijo tomando.-
-Reí.- ¿Tanto?
- Tanto. –Reímos y nos dimos un beso.-
- No veo la hora de que se termine tu reposo.
- ¿No aguantas más atenderme?
- No, no es eso.
- ¿Y por qué?
- No sabes lo que te extraño. –Dije besando su cuello.-
- Pepe…
- Bueno, es la verdad.
- Yo también te extraño.
- Es mucho tiempo.
- Cuando nos demos cuenta…
- Te amo mucho. ¿Sabes?
- Yo también te amo mi amor.
Pau giró su cabeza lo suficiente para poder besarnos y nos sonreímos.
- Sos una leona.
- No sé si tanto, pero si lo soy es porque vos estás conmigo.
- Lo sos, porque lo sos.
-Sonrió.- Me hace muy feliz esto.
- A mí también. –Suspiré.- Y te juro que nunca creí que tanto.
- ¿Te cambié mucho las estructuras desde que llegué a tu vida? –Preguntó riendo.-
- Me las diste vuelta mujer.
- ¿Y eso fue bueno o malo?
- Fue lo mejor que me pasó en la vida.
-Sonrió.- Gracias.
- ¿Por?
- Por dejar que te dé vuelta todas las estructuras.
- Fue, es y será siempre un placer. –Reímos y nos besamos.-
-
Esa noche, ya habíamos cenado y después de darme una ducha, me metí en la cama, busqué una peli y allí me quedé, esperando a Pedro que estaba hablando por teléfono.
- ¿No es muy tarde para que te jodan del laburo?
- Sí. –Dijo suspirando, mientras se cambiaba para dormir.-
- ¿Y entonces?
- No le puedo cortar Pau.
- Tampoco podes dejar colgada a tu mujer.
- No seas mala. –Se acostó a mi lado.-
- No soy mala, solo quiero aprovechar los últimos meses de exclusividad.
-Rio.- Nunca vas a dejar de ser mi mujer.
- Pero el bebé va a separarnos un poco, aunque no queramos.
- Eso es verdad… -Me abrazó hasta que mi cabeza quedó sobre su pecho.- Pero vos y yo siempre vamos a encontrar un ratito para estar juntos.
- Eso espero.
- No pienses en esas giladas.
- Tenes razón.
-Besó mi frente.- Descansa hermosa.
- Vos también Pepe.
Pasó un largo rato y no podía dormirme, estaba inquieta y no entendía por qué.
- ¿Pasa algo amor?
- No, estoy desvelada.
- ¿Queres un té o algo?
- No, no te preocupes.
- ¿Segura?
- Sí.
- Entonces vení, dormí…
- Estoy desvelada te dije.
- Bueno, pero intentalo.
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Pasé adelanto de cualquier capítulo, perdón! jajajaja!
Comenten por favor! Y buen finde ;)
"Estoy desvelada te dije" me sono duro me parece que esta muy bipolar lo lei con un tono algo irritado ajajajajaaj
ResponderEliminarMe paso lo mismo jaja! Es el embarazo (a algo hay que echarle la culpa jajaja).
EliminarSon las hormonas del embarazo chicas jajaja no es aconsejable tomar café durante el embarazo!! mimiroxb
ResponderEliminarQue lindo capitulo, que bueno que todo esta bien el bebe y Pau!!
ResponderEliminarahiiii realmente Pedro tiene los huevos d oro.. ajajaja
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