viernes, 14 de agosto de 2015

260.

De repente escuché su llanto y fue como si todo el mundo alrededor no existiera, todo se veía borroso menos ella. La mano de Pedro tomaba con fuerza la mía y ambos llorábamos de la alegría.

La enfermera posó a Sofía sobre mi pecho y aunque pasen años, jamás encontraría las palabras justas para describir ese momento, es que es inexplicable y hasta parece irreal. Hasta hacía minutos estaba dentro mío y ahora ya la podía abrazar. No neguemos que es una locura.

Fueron pocos los segundos que estuvo conmigo porque debieron llevarla a control, había nacido de 36 semanas y aunque me habían dicho que ya no había riesgo, debían revisarla.

Se la llevaron y cerré mis ojos, me largué a llorar como una nena. Pedro besó mi frente.

- Estoy muy orgulloso de vos.
-Sonreí.- Anda con Sofi.
- Te amo.
- Y yo te amo a vos Pepe.

Me dio un beso y se fue.

-

Me sentía flotando, como si el aire me levantara. No podía creer que tanta felicidad entrara en el cuerpo de alguien, me parecía mentira.

Y pensar (y saber) que todo estaba bien era todo lo que necesitaba.

Luego de limpiarla, revisarla y cambiarla, pedí por favor si la podía llevar al cuarto con Pau y la enfermera accedió. La posó sobre mis brazos y me sentí explotar de emoción, su manito se apoyó en mi pecho y me quedé mirándola, como si todo se hubiese detenido. Era hermosa.

La enfermera me acompañó al cuarto y cuando entré, Paula sonrió. Le devolví la sonrisa.

Entré y con cuidado se la pasé a Pau.

-

Pedro dejó a Sofía sobre mi pecho y de repente toda la tensión que tenía en mi cuerpo desapareció, como si fuese por arte de magia. Acaricié cuidadosamente su cabecita y se movió despacito, hizo una mueca y sonreí. Mis ojos comenzaron a llorar sin pedir permiso, sin cesar.

- No lo puedo creer. –Susurré.-

Pedro se sentó a mi lado y apoyó su cabeza en mi hombro.

- Es hermosa. –Dijo.-
- Muy hermosa. –Suspiré.- Es nuestra hija. ¿Te das cuenta?
- Es una locura.
- Estoy muy feliz de que sea con vos.
- Sabes que me pasa lo mismo. –Nos dimos un beso y nos sonreímos.-

Suspiramos y nos quedamos mirándola.

- ¿Está bien, no? –Pregunté.-
- Perfecta. -Suspiré, completamente aliviada.- ¿Vos cómo estás?
- Dolorida, pero bien.
- Si necesitas algo, me avisas.
- Para un poco loquito, quedate con nosotras. Disfruta de esto.
-Sonrió.- Las quiero cuidar.
- Estando con nosotras nos cuidas.

Al rato.

- Quiero que se despierte. –Dije.-
- Estaba pensando en lo mismo. –Reímos.-
- Quiero que se despierte, darle la teta, cambiarle los pañales, cambiarla, bañarla. Quiero hacer todo.
- Banca ansiedad.
- ¿Si digo que estaba pensando en cuando la llevemos al jardín es mucho?
- Muchísimo. –Reímos.- No cambias más.

En ese momento, Sofi se movió y se acomodó sobre mí. Estaba durmiendo sobre mí.

- Sos tan hermosa mi amor. –Susurré y besé su cabecita.-
- Como su mamá.
-Sonreí.- ¿La ves parecida?
- Me parece una gilada buscarle parecido a los bebés cuando recién nace.
-Reí.- Pienso igual.

Una enfermera tocó la puerta y entró.

- Chicos. ¿Necesitan algo?
- Está durmiendo desde que llegó, asique estamos bien. Gracias igual. –Dije.-
- Bueno, dejenla dormir. Avisenme cuando se despierta, así te ayudo a amamantarla.
-Sonreí.- Dale, gracias.
- No es nada. Los dejo tranquilos.

Y se fue.

- ¿Le avisaste a Zai y a Nan?
- Sí, me dijeron que pasan mañana así la conocen.
- Por favor, sus padrinos tienen que conocerla. –Dije y sonreímos.-
- Por eso mismo.
- ¿Te puedo pedir algo?
- Lo que quieras.
- ¿Me tiras una manta en las piernas? Tengo frío.
- Por supuesto.
- Gracias.

Pedro hizo lo que le pedí y sacó su celular para sacarnos una foto.

- Necesito tener este momento para siempre.
-Sonreí.- Pobrecita, como la voy a torturar con la cámara.
-Rio.- Callate que el fotógrafo ahora soy yo.
- Bueno che.

Al ratito, Sofi se despertó y se quedó sobre mí. Completamente tranquila.

- Hola mi amor. –Dije buscando su manito.- Al fin te despertaste. –Besé su frente y ella se hizo un bollito. La acomodé sobre mí, haciendo que me mire y me desarmé de amor.-

Después de un rato, llamamos a la enfermera, quien me enseñó como darle la teta y ahora entendía lo que decían todos. Es una conexión hermosa.

-

Pau y Sofi dormían y yo tan solo las miraba. Me sentía completo. Eran tan hermosas y las amaba tanto.

- Gordo… -Dijo Pau.-
- ¿Qué?
- ¿Por qué no dormís?
- No puedo dejar de mirarlas.
-Sonrió.- Sos un tierno, pero dormí. Dale. En un rato se va a despertar.
- Vos dormí.
- Veni, conmigo.

Me acerqué y me acosté detrás de ella y la abracé por la cintura.

- ¿Estás bien así? –Pregunté.-
- Sí, no te preocupes.
- Descansa.
- Vos también.

Nos quedamos dormidos, abrazados.


--------------

Tanto esperar y nació! Quiero leer que les pareció el capítulo☺.

(En una semanita, se termina Renacer :O )

8 comentarios:

  1. Ayyy no deje de sonreir como tarada. Despues de tanto sufrimiento llego a sus vidas la princesita Sofia. Hermoso capitulo ♥

    ResponderEliminar
  2. Hermoso capítulo! Por fin nació! y está bien, eso era lo más importante, no quería leerlos sufrir en un momento tan hermoso!

    ResponderEliminar
  3. ♥♥♥Una ternura total este cápitulo!!!por fin esta sofia con ellos y todo esta bien...♥♥♥

    ResponderEliminar
  4. Noooo ya terminada, me encanto el cap, muy muy tierno ❤❤

    ResponderEliminar
  5. Ayyyyyy morí de amor!! Q hermoso cap!!! Mucha emocion !! mimiroxb

    ResponderEliminar
  6. Mas amor!! Que lindo que disfruten la felicidad que tanto se merecen! ;)
    @06_Laury

    ResponderEliminar
  7. Increíble, que lindo cuando no hay drama y disfrutan de su amor, y ahora de Sofi que es el fruto del mismo. Hermoso capitulo!

    ResponderEliminar