sábado, 15 de agosto de 2015

261.

- Permiso. –Dijo Pedro ingresando a la habitación y detrás venían Zai y Nan.-
- Pasen, tranquilos. –Dije con Sofi durmiendo en mis brazos.-

Pedro entró y se sentó en el sillón. Zai se colgó mirándonos y Nan se sentó con Pepe.

- No lo puedo creer. –Dijo Zai.-
-Sonreí.- Veni tonta.

Zai se acercó a nosotras y acarició la manito de Sofi.

- Es hermosa.
- ¿Queres tenerla?
- ¿Puedo?
- Obvio nena.
- Pero…
- ¿Qué?
- ¿Segura?
- ¡Sí mujer! Dale.

Le pasé a Sofi y ella sonrió. Sofi se acomodó sobre su pecho e hizo una mueca. Todos reímos.

- Me la cuidas. –Dijo Pedro jodiendo y reímos.-
- Uy, padre baboso. –Dijo Nan.-
- Sí, y cuida.
- Apa, apa. –Respondió Nan y le pegó en el hombro.-
- Está terrible. –Dije.-
- Gracias che.
- Callate amor. –Me levanté.- Ya vengo, voy al baño.

Cuando volví, Sofi estaba llorisqueando. La tomé entre mis brazos y me senté en la cama.

- Me parece que no pego onda con la madrina. –Dijo Zai.-
- No seas boluda.
- Era un chiste nena.
- Mmm….

Reímos.

Después de un rato, Sofi estaba durmiendo en la cunita y Pepe y Nan se habían ido a tomar un café al bar.
Yo estaba sentada en la cama y Zai sentada frente a mí, a los pies de la cama.

- No puedo dejar de mirarla. –Dije.-
- Mirala todo lo que quieras. Dejate caer en la realidad.
- ¿Se nota mucho que estoy volando de la felicidad?
- Sí y está perfecto.
- ¿Vos decís?
- Obvio gorda, te lo mereces.
-Sonreí.- Tengo miedo de que pase algo y me arrebate esta felicidad.
- No, no va a pasar. No seas negativa.
- Es a lo que estoy acostumbrada.
- Pero sacate todos esos fantasmas, no te vas a perdonar nunca no disfrutar este momento al máximo.
- Puede que tengas razón.
- Confía una vez en que las cosas van a cambiar. ¿Sofía no es razón suficiente para hacerlo?
-Suspiré.- Me cuesta un poco, pero te prometo que lo voy a intentar, sobre todo por ella.
- Hacelo por ella y por vos, porque que vos estés bien le va a hacer bien a ella.
- Eso es verdad.
- Vas a ver como todo de a poco va a acomodarse, además, vos pensa que ahora siempre vas a tener un motivo para salir de la cama.
- ¿Vos sabes que yo te adoro, no?
- Obvio que lo sé nena y yo te adoro a vos.

Nos abrazamos y yo me quebré.

- No me llores.
- Estoy muy sensible.
- Me doy cuenta. –Reímos y nos separamos.- Contame algo.
- ¿Qué?
- ¿Cómo fue el parto?
-Sonreí.- Yo estaba cagadísima, pero a pesar del dolor, fue hermoso. Escucharla llorar y de una vez por todas sentir que todo estaba bien fue el mayor alivio de toda mi vida.
-Sonrió.- Qué hermoso amiga.
- Te juro que no caigo.
- Ya vas a caer… Cuando estén en su casa, se acomoden, vas a ver como caes.
- ¿Vos decís cuándo no duerma más?
- Algo así. –Reímos.-
- Te juro que quiero tenerla todo el tiempo encima, sentir su calorcito, darle besos, abrazarla.
- ¡Y hacelo! ¿Quién te lo impide?
- No la quiero despertar.
- Agarrala, dale.

Yo sonreí y me acerqué para agarrarla, con cuidado para que no se despierte, y la acomodé sobre mí.

- Son hermosas.
-Sonreí.- Gracias Zai, de verdad. Fue muy importante que hayas estado conmigo desde siempre y especialmente durante el embarazo. No debe haber mejor mina que vos para ser la madrina de mi hija.
- Me vas a hacer llorar vos a mí ahora. –Reímos.- Las adoro y siempre voy a estar para ustedes. Lo sabes.
- Gracias, de verdad.
- No tenes nada que agradecer gorda, de verdad.

En ese momento volvieron Pepe y Nan.

- No es que quiera echarlos, pero la enfermera nos acaba de decir que termino el horario de visitas y bueno…
- No pasa nada Pepe.
- Te llevo Zai. ¿Queres?
- Bueno, dale.

-

- ¿Cómo estás? –Le pregunté a Pau.-
- ¿A qué viene esa pregunta?
- Pregunto, nada más.
- Odio que me conozcas tanto.
- Algo pasa. ¿Viste?
- Tengo miedo, es eso.
-Suspiré.- No tenes que tener miedo, yo estoy para cuidarlas. Más que nunca.
- Es lo único que me tranquiliza.
- Voy a estar tan encima de ustedes que se van a cansar.
- Nunca podríamos cansarnos de vos.
- ¿Nunca?
- Jamás. –Sonreímos y nos dimos un beso, en ese momento, Sofi que estaba en brazos de Pau, comenzó a llorisquear.-
- Era un besito con mamá nada más che. –Reímos.- ¿La puedo agarrar?
- Obvio nene, sos el papá.

Tomé a Sofi en mis brazos y me senté con ella sobre mí, en el sillón.

Después de unos minutos, se tranquilizó y se quedó tranquila sobre mi pecho. Levanté la vista y le sonreí a Pau.

- Son hermosos. –Dijo.-
-Sonreí.- ¿Venís con nosotros?

Ella sonrió y se levantó, se acercó a nosotros y se sentó a mi lado. Apoyó su cabeza en mi hombro y posó su mano sobre la espaldita de Sofi.

- Me dan mucha paz. –Dijo suspirando a la par que cerraba sus ojos.-
-Besé su frente.- Podemos quedarnos así toda la vida.


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Hola! Gracias por todos los comentarios tan lindos que recibí por el capítulo de ayer, por lo general los capítulos así son los que más me cuesta escribir y me alegra que les haya gustado.

Y, espero que este también les guste.

minifanficspyp.blogspot.com.ar

3 comentarios:

  1. Q lindo es leer q les pase todo esto! mimiroxb

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  2. aaahiii mori con este cap, y pensar q solo fantan 5 m agarra un ataque ... jaja sos muy buena escritora, nunca cambies por favor ..

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  3. Me encanto ♥ Hermosa imagen imaginarlos asi juntitos a los tres despues de todo lo que paso ♥

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