Salíamos de almorzar en un restaurant:
- ¡Pepe!
- ¿Qué?
- ¿Viste que yo vine un día antes?
- Ajam…
- Bueno, estuve en un Apart que era lindo y no era caro. –Hice una pausa.- Me acabo de acordar.
- ¿Es muy lejos de acá?
- Tenemos que ir en taxi, sino queres… No.
- Sí, dale. Ni ganas de perder mi tiempo con vos recorriendo hoteles.
-Sonreí.- Vení…
Nos acercamos a la avenida y allí frenamos un taxi que nos llevó hasta aquel Apart-Hotel.
Tuvimos la suerte de que había una habitación disponible para nosotros, asique la reservamos.
Acomodamos muy vagamente nuestras cosas y propuse:
- ¿Compramos para hacer submarinos? ¡No entiendo por qué hace tanto frío! -Propuse.-
- Submarino me hacía mi vieja, qué rico. ¡Por favor!
- ¿Hacemos?
- Dale. Bajo a comprar en el almacén ese que hay en la esquina… Vos quedate así no tenemos que meter todo en la caja de seguridad.
- Bueno, dale.
Pedro volvió y no me dejó mirar lo que había comprado, se encargó de hacer los submarinos y los trajo en una bandeja junto con esas galletitas que tanto amaba.
- ¡Sos lo más!
Comimos y decidimos salir a dar una vuelta.
-
Ese día pasó y no recordaba sentir tanta felicidad junta.
Pero el finde terminó y cada uno debía volver a sus respectivos actuales lugares.
- ¿Nos vamos a volver a ver? –Preguntó con lágrimas en los ojos.-
- ¡Pero qué pregunta es esa!
- No sé, me da miedo. –Me abrazó y quebró en llanto.-
- Obvio que nos vamos a volver a ver. No voy a ser tan gil de perderte otra vez.
- ¿Y cómo vamos a hacer?
- No sé, pero te prometo que ya vamos a encontrarle la vuelta.
- Eso espero.
- Vas a ver que sí Pau. –Me separé un poco de ella y nos besamos.-
- No puedo vivir sin vos.
- Y yo no puedo vivir sin vos… -Nos besamos.- Esto va a tener una solución, te lo prometo.
Nos unimos en un beso que fue eterno, un beso que duró hasta que llamaron a la salida de su micro.
- Qué tengas un buen viaje hermosa.
- Gracias. –Dijo sin poder dejar de llorar.-
- No llores, por favor. No llores. –Sequé sus lágrimas.- Nos vamos a volver a ver pronto, te lo juro. –Nos besamos y nos separamos.- Cuando te des cuenta, estamos juntos otra vez.
- Gracias.
- Sh… -Nos dimos un último beso y ella se fue.-
Yo esperé media hora más y subí a mi micro.
-
Sabía que verlo me iba a dar vuelta completamente todos los esquemas, pero no había creído que tanto.
Nunca me hubiese podido imaginar que iba a poder dejar de lado así su ego y darme el protagonismo a mí. –Eso era lo único que faltaba que haga para terminar de enamorarme.-
-
Me subí al micro y toda la fuerza que le demostré a ella desapareció. La fuerza se derrumbó y yo también.
‘Quise hacerme el fuerte adelante tuyo y ahora me desarmé.’
‘No me digas eso, por favor… Que muero por abrazarte y llenarte de besos.’
‘Me matas de ternura bonita.’
‘Vos me matas de ternura a mí. Gracias por este fin de semana, nunca me lo voy a olvidar. Me demostraste que cambiaste y me hizo muy bien.’
‘Por vos… Lo que sea.’
‘♥. Espero volver a verte pronto.’
‘En un pestañeo.’
‘Ojala… Qué tengas un buen viaje. (Y avisame cuando llegues).’
‘Buen viaje señorita. (Y digo lo mismo).’
‘No me extrañes.’
‘Lo voy a intentar, vos tampoco me extrañes.’
‘Eso es imposible…’
‘Te quiero Pau.’
‘Y yo te quiero a vos Pepe.’
-
Llegar a Uruguay me destruyó. Lo único que quería hacer era tomarme un micro de regreso a Buenos Aires.
Lo único que quería y necesitaba era estar a su lado. Todo el tiempo.
Ingresé en la casa de Zaira y ella estaba en el sillón, enojada y esperándome.
- Decime lo que quieras, lo que hice. Ya lo hice.
- Me juego la cabeza que estuviste con Pedro.
- No la perdiste. Estuve con él.
- ¡Sos tan obvia Paula!
- ¿Me ves mal?
- Mmm… No.
- ¿Y entonces cuál es el problema?
- Que estuviste con el tipo que hace una semana te tenía hecha un trapo de piso.
- Es el mismo tipo que me hace feliz.
- ¡Paula! No seas ciega.
- No soy ciega. Él cambió.
- ¿Un tipo que te denigró así puede cambiar?
- Sí, cambió y me lo demostró.
- ¿Cómo te lo demostró?
- Me lo demostró y punto.
- Jurame que no hizo nada, pero nada, que te haya molestado.
- Te lo juro. –Suspiré.- Lo amo.
- Estuve todo el finde con el corazón en la boca.
- No te preocupes, está todo bien. De verdad.
- ¿Y qué van a hacer?
- No sé, pero no puedo dejar de verlo.
Me fui y dejé mi bolso en mi habitación.
‘Ya estoy en la casa de mi prima.’
‘Buenísimo Pau, que descanses del viaje. Besitos por todos lados.’
‘¿Puede ser que seas irresistible hasta vía WhatsApp?’
‘Puede ser, vos también lo sos.’
Awwww mas lindo el cap!!
ResponderEliminarMe encanta q el haya cambiado... Pero me da mucho miedo q el la vuelva a defraudar...mimiroxb
ResponderEliminaraay tiernooss❤.
ResponderEliminarq bueno q pp cambio, espero q quede asi y no vuelva hacer como antes=).
Me encanto el cap.
❤
ResponderEliminar