‘Finalmente volvería a Buenos Aires con él, claramente las cosas no se podrían haber dado de otra manera.
Yo no sé si el destino está escrito o no –me gusta creer que no y que cada uno lo forja a un manera.- pero aún así, en algún lado debe estar asentado que Pedro y Paula deben estar juntos.
Cuando digo que nacimos el uno para el otro juro que no exagero. Él es mi complemento perfecto y yo siento que soy el suyo. Encajamos a la perfección en todos los ámbitos de la vida.
Sé que me va a costar tenerlo lejos, pero creo que es necesario. Necesito que me valore, necesito que me ame como yo lo amo a él. Necesito que tarde o temprano esto se convierta en una relación como cualquier otra.
(Aunque claramente estoy dispuesta a esperar lo que sea)
¡Y no! Eso no es menospreciarme. Porque no me importa no tener el título de novia siempre y cuando él me cuide, me quiera y me haga sentir bien. ¿Qué me interesa el rótulo? ¿Qué cambiaría?
El hecho de que yo me haya ido lo sacudió por completo y estoy segura de que no haría nada malo hacía mí. –Mucho menos estar con otra chica. ¡Porque me imagina a mí! Eso es perfecto.-
En fin, la idea de pasar mi vida junto a él fantaseaba todo el día en mi mente. Sonreía al imaginarlo. Quisiera saber que es lo que piensa, porque capaz no sueñe lo mismo que yo y mis anhelos se caigan a pedazos.
Igual, hay algo que no se negocia: Un bebe voy a tener, cuando sea. (Tendría tiempo para convencerlo).
Pensar en hijos cuando ni siquiera somos novios igual me parece una pelotudez, porque para traer una criatura al mundo creo que si deben existir algunas cosas más que buenos momentos, sonrisas y piel. (No pongo amor en la lista porque sé que lo amo, pero no estoy completamente segura –aún.- de que él sienta lo mismo por mí. Igual, tarde o temprano lo iba a aceptar).
Y aquí, un paréntesis: Despedirme de Zai no fue nada fácil, me cuida todo lo que no me cuidaron mis viejos y me hizo jurar y re-jurar que cualquier mínima cosa de él que me lastime haría que yo corte la relación con él. No me costó, estaba dispuesta a que me valore. No iba a dejar pasarme por encima otra vez y él lo sabía. Me había encargado de que la idea le entre en su cabecita tan machista.
Bueno, continuando… Estoy volviendo a Buenos Aires y como siempre que viajo, todos duermen y yo no dejo de pensar. La ruta es un lugar ideal para hacerlo. ¿Nadie nota la paz que hay acá para dejar la mente volar?
Y para utilizar una metáfora para la situación, la situación marchaba sobre ruedas.
Las cosas con Pedro no podían estar mejor ♥ y de mis viejos no tenía ni noticias. ¿Para qué tenerlas? ¿Sería que por primera vez el calvario se estaba terminando? (Ojala).
El sentir que ya no estaba sola hacía que mis esperanzas no sean tan nulas.’
Bajé del micro e inhalé aire muy profundamente.
‘Ya estoy en piso porteño.’
‘¿Qué? ¿Y cómo no me avistaste?’
‘Quería que sea una sorpresa y no me aguanté, jajaja.’
‘¿En dónde estás? Voy a buscarte.’
‘En Retiro. Pero me voy con un auto, no te hagas drama.’
‘Estoy al pedo en casa, te voy a buscar y no se discute.’
Reí y me senté a esperarlo.
Cuando lo vi en medio de toda la gente sonreí, de bermudas de jean, chomba rayada, zapatillas rojas y lentes de sol. ¡Qué partible!
Le hice señas para que me viera y él sonrió, se acercó a mí casi corriendo y nos encontramos con un de esos besos tan cargados de necesidad que me encantaban.
- ¿Tengo auto nuevo y no pensabas avisarme para que te venga a buscar?
- ¿Auto?
- Lo retiré ayer.
- Wow. Te felicito. –Lo besé.-
- Quiero estrenarlo con vos. –Miró mis bolsos.- Te fuiste para no volver nunca eh.
- Era la idea inicial.
- Menos mal que pude revertirla. –Reí.- ¿Me ayudas?
- ¿Es mucho?
- Es bastante, pero para que hagamos un solo viaje los dos… Está lejos el auto.
- Obvio que te ayudo, pero llevame los más pesados.
- Por supuesto señorita. –Reímos y nos dimos un beso.-
Él llevaba dos bolsos y una mochila y yo llevaba otros dos bolsos con un bolsito y mi cartera.
Cargamos todo en su auto nuevo y nos subimos, él en el asiento del conductor y yo en el del acompañante. Prendió el aire y sonrió, era un nene con chiche nuevo.
- ¿Te gusta?
- Es muy lindo.
- ¿Más que yo?
- Imposible. –Dije y lo besé.-
- Menos mal. –Reímos.-
Arrancó y fuimos todo el viaje escuchando música y cantando. Estábamos felices y cualquiera que nos vea podría darse cuenta muy fácilmente.
Dejamos todo en su casa y aprovechando que era sábado él me acompañó a recorrer lugares para alquilar.
Al final del día, me había decidido por un departamento chiquito pero muy lindo a solo diez cuadras de su casa. El precio no era exorbitante y si bien me daba cosa vivir de arriba, sabía que de alguna manera iba a generar algún ingreso para que Pedro no se encargue de todo.
(Si bien, mi mamá me pasaba una mensualidad por mes… A veces se acordaba de que existo).
Cerramos el contrato y ya podía quedarme allí, porque estaba desocupado. ¡Genial!
Pedro trajo todas mis cosas con su auto mientras yo me quedé allí para abrir todas las ventanas y que entre aire.
Salí al supermercado a comprar cosas para limpiar y eso hice mientras Pedro me miraba y reía.
- ¿Tan histérica?
- ¿Qué se yo quién vivió acá? Ya termino.
Terminé de limpiar todo el departamento y ordené algunas cosas con la ayuda de Pedro, armé la cama, equipé el baño y dejé mi compu y mis cosas de la facu en el escritorio.
- ¿Listo por hoy?
- ¿Qué pasa?
- Tengo hambre. ¿Podemos estrenar tu casita?
- Obvio que sí. ¿Qué le cocino señor?
- Lo que quiera.
- Mmm… No tengo nada. –Reí.- ¿Me espera que voy a comprar y vengo?
- Dale…
Salí y compré para cocinar.
-
- Este colchón pide estreno a los gritos.
-Rio.- Deben haber dormido varios ahí.
- No me refería precisamente a ese tipo de estreno.
- Ya lo sé, solo te jodo.
- ¿Asique me jodes? –Preguntó arrebatándome por la espalda, hizo que mi cuerpo quedé contra la pared y pegó mi cuerpo al suyo para hundirse en mi cuello con besos.-
- Creo que no tengo escapatoria.
- Crees muy bien.
- Igual no quiero escapar.
- Me parece perfecto que no quieras…
Awwww mas tierno ❤❤❤❤
ResponderEliminarAAAAAAAHHHII q lindo capituloo.al fin volvio Pau
ResponderEliminarque lindo capitulo! me encanta esta historia! Es muy linda la novela! Aunque me parece raro lo de los padres....
ResponderEliminar