- ¿Me acompañas a otro lugar?
- A donde quieras Pepe.
Arranqué el auto y me dirigí a una plaza, necesitaba pasar un rato en paz con ella.
- ¿Es acá? –Preguntó.-
- Sí, veni. –Me bajé del auto, ella también lo hizo y cerré el auto. Tomé su mano y caminamos en silencio hasta el centro de aquella plaza.-
En realidad, no era una plaza: yo le decía allí. Era un lugar todo verde, con plantas formando figuras, había algunos bancos y faroles que de noche se encendían.
Pau se sentó con las piernas cruzadas en un de aquellos bancos blancos y yo me acosté sobre el mismo apoyando mi cabeza en sus piernas.
- ¿Estás un poco más tranquilo? –Preguntó acariciando mi pelo.-
- Sí, gracias por estar conmigo.
- Deja de decir gracias. –Besó mi frente.-
- Es que hacía mucho que no estaba con alguien en un día así.
- No estás más solo, ya te lo dije. –Dijo jugando con mi barba.-
- ¿Por qué sos tan linda?
- Mmm… -Se encogió de hombros y reímos.- Relajate. –Dijo mientras comenzaba a peinarme.-
Yo cerré mis ojos y dejé que el sol calentara mi cuerpo mientras el viento a la vez, me lo enfriaba. Mientras tanto sus dedos se enredaban con mi pelo. Agradecía estar así justo en este momento.
- Pau…
- ¿Qué?
- ¿Tenes frío?
- Un poco. –Rio.-
- Te siento las manos frías.
- Sí, pero no pasa nada.
- Vamos, dale.
- No Pepe.
- Sí, Pau. –Me levanté.- Vamos, debe ser tarde a parte.
- ¿No queres quedarte un ratito más?
- No, dale. –Me levanté y le dí la mano para que se levante ella también. Caminamos en dirección a donde estaba el auto, pero la frené. La tiré de su mano e hice que quede contra una columna para poder besarla.-
- Me encantan los besos inesperados.
- A mí me encantas vos. –Sonreímos y nos besamos.-
- ¿Puedo dormir en tu casa esta noche?
- No tenes ni que preguntarlo, sos bienvenida siempre.
- Necesitas muchos mimos hoy.
- Creo que me conoces demasiado.
- Vos dejaste que te conozca.
- ¿O vos no me diste opción?
-Rio.- Podemos cortarla acá si no te gustan las circunstancias.
- No, ni se te ocurra. –Ella sonrió y me besó.- Yo a vos no te suelto más.
- Y yo a vos, menos. –Nos besamos y caminamos rumbo al auto abrazados.-
- Pepe…
- ¿Te jode pasar un toque por el departamento? Tengo que buscar un par de cosas.
- No, pasamos. No hay drama.
- Gracias.
Frenamos en su casa y ella bajó con un bolsito, luego continuamos a mi casa.
- Me doy una ducha, te juro que es rápida.
- Tomate el tiempo que quieras Pau.
- Quiero estar con vos.
- Tampoco soy un nene cerca de un enchufe.
-Rio.- Bueno, no importa.
- ¿Pido comida o queres cocinar?
- Pedí, me da fiaca. –Reímos.-
- ¿Qué pido?
- Mmm… ¿Sandwich de miga?
- Me encantó, así comemos en la cama.
- Te conozco señorito. –Me besó riendo.- Me voy a bañar.
- Dale.
Ella se fue a bañar y mientras yo pedí los sándwiches. Me serví un Fernet y salí al balcón, necesitaba sentir la mente en blanco al menos cinco minutos.
Al rato, sentí las manos de Pau deslizarse sobre mis hombros hasta mi pecho y sonreí. Se sentó detrás de mí y apoyé sobre ella. Besó mi mejilla. Suspiré.
-
Volví al cuarto luego de ordenar la cocina y me acosté a su lado. Hacía frío.
Apoyé mi cabeza en su pecho y me tapé mejor con las mantas.
- ¿Tanto frío tenes?
-Reí.- Estoy congelada.
- A ver… -Buscó una manta que estaba a los pies y la posó sobre nuestros cuerpos.-
- Descansa…
- Vos también. –Nos besamos y él apagó la tele, nos abrazamos y suspiramos al unísono.-
Al día siguiente, desperté cuando sonó su alarma –era lunes.-
- Pepe…
- Seguí durmiendo que tenes un ratito más.
- Para eso te pedí que vayamos ayer a mi casa. –Reímos.-
- Entonces aprovecha y dormí.
- Que tengas un buen día Pepe.
- Vos también. –Nos besamos y me acomodé para seguir durmiendo.-
Me desperté, a la hora que me tocaba y me cambié para poder desayunar e ir a la universidad, porque sí. Ya había retomado y hoy tenía que rendir, bah… Presentar un trabajo.
-
Llegué al trabajo y después de tener una reunión, recibí una llamada que me desconcertó.
- Conversación telefónica -
- ¿Hola?
- Hola. ¿Pedro?
- Sí. ¿Quién habla ahí?
- Julia.
- ¿Quién?
- Julia.
- ¿Quién sos?
- ¿No te acordas de mí Pedrito?
- No, no sé quien sos.
- Ese día, en tu casa… Éramos muchos.
Suspiré y quise morir.
- ¿La rubia?
- Sí nene. Al fin conectaste ideas.
- ¿Qué queres?
- Tengo una noticia para darte.
- ¿Eh?
- ¡Eso! ¿Sos sordo o qué?
- Habla.
- Estoy embarazada, vamos a ser papás.
- ¿Qué?
- Lo que escuchas.
- No, no puede ser.
- ¡Sí que puede ser! ¿O no te acordas todo lo que me cogiste esa noche?
- No pendeja. No puede ser.
Oooohhh :o!!!!!
ResponderEliminarTe odio Camila, yo sabia que te ibas a mandar una de estas maldades sino no eras vos. Espero el proximo... se vienen cosas picantes y lo espero ansiosa.
ResponderEliminarLpm!!! Si eran muchos como sabe q es de el?? Q le vaya con el cuento a otro!! mimiroxb
ResponderEliminarLa posta eh :P
EliminarMe encanto el cap
ResponderEliminarEra todo muy perfecto no ? Genial el capitulo!
ResponderEliminarnoooooooooooooo quiero el proximo
ResponderEliminar