- Pau…
- No, no me digas que nada va a cambiar.
- ¿Puedo quedarme con vos? Tenes los ojos hinchados de tanto llorar, no quiero que sigas llorando.
- No puedo controlarlo. –Me separé de él.- No quiero parecer una nena que llora por todo, pero ya lloré demasiado en mi vida y no lo soporto más. No me da más el cuerpo para seguir sufriendo. –Secó mis lágrimas.- No sé si estás enamorado de mí o qué, pero no te buscaste una mina fácil. –Hice una pausa.- A mí me quisieron abortar, estoy acá de casualidad y me da pánico que un bebé pueda llegar a sufrir una mínima parte de todo lo que sufrí yo, me sentiría muy culpable y no me lo bancaria por mí además.
- ¿Podes no adelantarte a los hechos?
- Es la realidad que tenemos en este momento.
- No, esa es una posibilidad… La otra es que yo no tenga nada que ver con ese embarazo y que todo siga como siempre entre nosotros.
- Ojala.
- Hey, no llores más. Dale. –Me abrazó y besó reiteradas veces mi mejilla.- Te necesito.
- Y yo a vos.
- Entonces no me alejes.
- Perdón.
- No pasa nada.
- Te juro que reacciono como puedo.
- ¿Puedo ayudarte a estudiar así nos despejamos un poco los dos?
- Mmm… Bueno, dale.
-Se separó un poco de mí.- ¿Una sonrisa? –Sonreí.- Una sonrisa de verdad…
- Hago lo que puedo.
- ¿Haces lo que podes?
- Sí…
- Mmm… -Comenzó a hacerme cosquillas y me hizo caer en el sillón, yo ya lloraba de risa.- Esa sonrisa me gusta más.
- Odio que me hagas cosquillas.
- Y yo amo tu sonrisa.
- Basta nene, dale.
- Okei, okei. –Dejó de hacerme cosquillas y se tiró sobre mí.- ¿Seguís llorando?
- De la risa, me estabas matando.
- ¿Segura?
- Sí…
- Bueno, mejor así. –Besó mi nariz y yo reí.-
- Me da cosquillas.
- ¿Todo te da cosquillas a vos?
- Sí. –Reímos y nos besamos.-
Él se acurrucó en mi pecho y movió su cabeza para hacerme cosquillas con su barba. Reí y nos quedamos un rato allí, ambos tratando de tranquilizarnos.
- Estar con vos es lo único que me parece un poco la cabeza. –Confesó.-
- Una semana es interminable.
- Ya lo sé, pero no lo hacen más rápido.
- Una forrada.
- Opino lo mismo. Pero tranquilo…
Besé su frente y nos quedamos un rato más.
-
Fui a comprar algo para almorzar mientras ella se quedó leyendo cosas de su examen.
Mientras almorzábamos…
- ¿Qué rendís?
- Realización Multimedial I.
- ¿Y qué te toman?
- Todo esto… -Me mostró la pila de cosas.-
- A ver… -Abrí sus apuntes.- Quiero creer que planos lo sabes.
- Obvio nene. –Reímos.-
- Bueno, un tema menos.
- Hay varios que los sé.
- ¿Y qué te cuesta?
- El eje de miradas, me vuelve loca.
- A ver… -Leí el tema.- ¿Me das algo para escribir?
- Toma. –Me dio un cuaderno y una birome, yo hice un dibujo con algunas flechas y comencé a explicárselo.- ¿Entendes?
- Creo. Encima seguro tomen eso.
- Bueno, tranqui. Si te equivocas en eso, sabes todo el resto.
- Si mi mente no deambula en problemas personales. –Bajé mi mirada.- Era un chiste. No te enojes… Ya estudié, rindo mañana y viste que yo siempre estudio con anticipación.
- No das más de hincha con eso.
- Bueno che…
- Era un chiste.
- Espero. –Reímos y nos dimos un beso.-
- ¿Queres que te tome los temas y te haga de profe?
- ¿Vos mi profe?
- ¿Te va la idea?
- Me calienta un poquito.
- Mmm… Si sabes todo te tengo un premio.
- ¿Premio?
- Premio.
- Va a ver que me saco un diez profe.
- Vamos a ver señorita.
Reímos y le tomé todos los temas, me daba hasta impresión la perfección con la que conocía todos los temas que le evaluarían.
- ¿Y profe? ¿Qué nota tengo?
- Un diez alumna, es una luz.
- No soy solo una luz con el estudio.
- Ah… ¿No?
- No, tengo otras habilidades.
- ¿Qué tipo de habilidades?
- Mmm… -Acomodó el cuello de mi chomba y besó mi cuello.- Unas habilidades un poquito más intimas.
- ¿Sí? –Pregunté y la arrebaté por su cola.-
- ¿Quiere probarme profe? –Preguntó con voz de nena y era una hija de puta.-
- ¿No me va a hacer juicio después?
- No profe.
Reímos y nuestros labios se unieron algo desesperados, hacía un par de días que no estábamos juntos y eso para nosotros era una eternidad.
- ¿Tiene globito profe?
- Siempre señorita… -Le hablé al oído.- Siempre me cuido.
- ¿Siempre?
- Siempre. –La besé tomándola del cuello.- Siempre, no dudes de eso.
- Eso intento… -Dijo haciendo fuerza para no llorar.-
- Confía en mi palabra. –Y mis besos comenzaron a recorrer su cuello, no quería que llore otra vez.-
- Eso hago. –Dijo comenzando a quitar mi remera.-
- ¿Eso hace?
- Sí, confío en usted.
- Entonces saquese todas esas ideas feas de la cabeza. –Dije mientras mis manos visitaban su abdomen.-
- Le juro que estoy tratando… -Y besó mi cuello.-
- ¿Y esto no colabora a la situación? –Pregunté con mis manos subiendo a sus pechos.-
- Mmm… Bastante. –Continuaba en mi cuello.-
- ¿Y por qué no deja de hablar?
- Porque necesito escucharlo de su boca. –Besó mis labios y yo quité su remera.-
- ¿Qué necesita escuchar de mi boca? –Tirando su remera al sillón.-
- Que usted es solo mío. –Mordió la piel de mi pecho.-
- Yo soy solo suyo. ¿Usted es solo mía? –Desabroché su corpiño.-
- ¿Usted que cree? –Dejó caer su corpiño al piso.-
- Mmm…
- Mmm… ¿Qué?
- Que quiero que sea mía hasta la eternidad. –Y ese era mi paraíso, mis manos se posaron allí y ella quiso hablar, pero el gemido que su boca dejó salir de lo impidió.- ¿Ve que es mía? ¿Y qué yo soy suyo?
- Lo veo, pero quisiera sentirlo.
- Un placer…
Fuimos hasta su cuarto y otra vez fuimos uno.
Solo ♥♥♥♥♥
ResponderEliminarque bueno que pudieron estar juntos de nuevo!! Te juro que te mato si se te ocurre que el adn de positivo!! Ojo con lo que escribis en los próximos capitulos!!! Ja ja ja!!!
ResponderEliminarMe encanto!!
ResponderEliminar