domingo, 22 de marzo de 2015

88.

- ¿Vamos a dormir? –Pregunté y lo tomé por su cuello para besarlo.-
- Por favor.
- ¿Queres un té relajante?
- Prefiero unos masajitos.
- Mmm… Bueno, está bien. Esperame en la cama que busco una crema en el baño.
- Dale. –Nos dimos un beso y él se fue a la cama.-

Busqué la crema en el baño y después de revisar que la puerta y las ventanas estén cerradas, fui con él.

- Sentate. –Pepe se sentó sobre la cama y yo me arrodillé detrás de él- Relajate, cerra los ojos, respira hondo… -Besé su nuca.- Que tu cabeza va a mil y te va hacer mal, no tenes que olvidarte que tenes un corazón un poco débil.
- ¿Cuándo te fuiste no te acordaste de eso?
- ¡Hey! No seas malo.
- No soy malo…
- ¿No tenía razón?
- Sí, tenías razón. –Buscó mi mano y la besó.-
- Entonces cerremos el pase de facturas por favor. –Reímos y besé su mejilla.-

Llené de crema mis manos y le hice masajes en toda su espalda, los omoplatos y el cuello.
Cuando mis manos y su piel ya habían absorbido toda la crema, subí por su cabeza y también le hice masajes allí.

- Me dejas hecho un bebé.
- Soy infalible.
- Menos mal que me quedé.
-Reí.- Veni… -Dije ya acostada.-
- Voy al baño y vengo.
- Bueno, pero apurate.
- ¿Por?
- Necesito unos besitos antes de dormirme.
- Mmm… -Reímos y se fue.-

A los pocos minutos, yo estaba boca abajo, haciéndome la dormida.

- ¿No me digas que te dormiste? –Se acostó sobre mi cuerpo y corrió el pelo de mi cuello y mi nuca.- Na… ¿En serio? –Me llenó de besos y yo suspiré.-
- ¿Por qué sos así?
- ¿Así cómo?
- Así de perfecto para mí.
-Besó mi nuca sentidamente y sonreí.- Vos sos perfecta para mí. ¿Queres masajitos vos también?
- Es imposible negarse.

Se sentó sobre mi cintura y masajeo mi espalda…

- Ahora sí… Estamos los dos relajaditos. –Dijo y se acostó a mi lado, estábamos frente a frente.-
- No te preocupes, va a estar todo bien. –Dije y busqué su mano.-
-Suspiró.- Eso espero.
-Besé su mano.- Descansa y no pienses en nada.
- Gracias… Te quiero.
- Y yo te quiero a vos. –Besé sus labios.-

Y nos quedamos dormidos así, enfrentados y tomados de la mano.

Al día siguiente, lo escuché despertarse y cuando se fue me levanté para poder bañarme, necesitaba despabilarme porque sino no llegaría ni al uno en el examen.

Desayuné un café bien cargado y me fui rumbo a la universidad.

Moría de nervios, pero no estaba muy segura de que los nervios fuesen producto del examen que estaba por rendir. Suspiré y ni bien llegué le envíe un wp a Pedro.

‘Buen día… Ya estoy en la facu.’

‘Buen día Pau. Éxitos para el examen, aunque sé que no lo necesitas.’

‘Jajaja! Gracias. ¿Cómo estás?’

‘Cómo puedo. ¿Vos?’

‘Igual. ¿Nos vemos a la noche?’

‘No creo que pueda dormir sin vos en estas condiciones.’

‘Hoy voy a tu casa, así estamos más cómodos. Te dejo que quiero repasar, te aviso cuando sepa la nota. Trata de despejarte. ¿Sí?’

‘Dale, avisame.’
 


Me senté en un pasillo de la universidad a repasar los contenidos del examen y no entendía por qué lo hacía si lo sabía todo. Como detestaba la inseguridad.

-

Estaba tratando de distenderme poniendo la cabeza en el laburo cuando suena mi celular, creí que era Pau que había salido de rendir, pero no.

Era Julia, otra vez Julia.

¿No se iba a cansar nunca?

Me estaba enviando un montón de fotos de una ecografía y de estudios.

‘No puedo creer como pensas que podría engañarte con algo así.’

Mis ojos se llenaron de lágrimas y decidí no responderle. No iba a entrar en su juego, no iba a dejar que me manipule como tenga ganas.

Dejé el celular a un lado y me dediqué a terminar unos informes que debía entregar, al menos era más divertido que imaginarme con un bebé.

‘Pepe… Me saqué un 8.’

‘¡Bien ahí genia! Te felicito.’

‘Gracias… ¿Te falta mucho para salir a almorzar?’

‘Media hora como mucho.’

‘¿Queres que te espere por acá y almorzamos juntos?’

‘Por favor, necesito verte. ¿Nos encontramos en el bar de la esquina?’

‘Dale, te espero por ahí.’
 


Siempre esperaba el break contando hasta los segundos, pero hoy aún más.

Por fin se hizo la hora de salir, busqué mi celular y cerré mi oficina. Salí del edificio sin llevarle el apunte al resto de la empresa y caminé muy apresurado hasta llegar a donde estaba.

- Hola… -Dije y la abracé.-
- Hola Pepe. –Me abrazó también y besó mi mejilla.- ¿Pasó algo?
- No importa, vos abrazame.
- Siempre. –Me abrazó más fuerte.-

Después de algunos minutos entramos al bar e hicimos nuestro pedido.

- ¿Me contas qué pasó?
- Me mandó fotos, no sé. Es una sínica. ¿Cómo puede estar tan segura de que es mío?
- No sé Pepe. Es su cuerpo, quizás lo siente.
- No puedo creerle ni media palabra.
- Bueno, tranquilo. –Tomó mi mano.- Todavía no sabemos el resultado de los análisis.
- Ojala pudiese saberlo ahora.
- Pero no se puede, trata de estar lo más calmo posible.
- No puedo, te juro.
- Me da miedo que estés tan nervioso.
-Suspiré.- Lo único que me falta es terminar internado por culpa de esta pelotuda.
-Se levantó de su silla y se sentó a mi lado, yo estaba en un sillón.- Tranquilo. –Besó mi cuello y apoyó su mentón en mi hombro.- Tranquilo.

3 comentarios:

  1. me encanta esta Paula compresiva y ojalá hoy también delaites a tus lectoras con doble capitulo!!!

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  2. Me da mucha lástima q no puedan vivir en paz su historia de amor...�� mimiroxb

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  3. Me encanto el capitulo. La otra es una yegua pero me encanta como Pau esta acompañando a Pepe en esta situacion ♥

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