jueves, 26 de marzo de 2015

93.

Apagué mi alarma antes de que suene y con cuidado salí de la cama, besé la frente de Pau y me quedé algunos minutos a su lado. Acariciando su pelo.

Tenía miedo, me moría de miedo. Si ese resultado era positivo yo no lo soportaría, pero ella tampoco. Y no podía permitirme que siga sufriendo por mi culpa.

La quería, la quería como nunca había querido a nadie. Necesitaba cuidarla. Necesitaba tenerla a mi lado y que esté bien.

Besé sus labios cuidadosamente y salí del cuarto.

Me bañé y busqué en mi bolsito la ropa, un jean y una remera. –Me había pedido el día en el trabajo por motivos personales.-

Obligado me comí algunas galletitas y salí de la casa de Pau.

Era temprano, asíque decidí ir caminando por varios motivos:

a- Para que el tiempo pase más rápido.
b- Para calmar mi ansiedad.
c- Si llegara mucho tiempo antes creo que caminaría por las paredes.

Llegué ocho menos diez y el laboratorio estaba cerrado. Suspiré y me senté en la vereda, el corazón me latía a una velocidad que hasta me daba miedo.

Busqué el puff en mi bolsillo e inhalé, estaba demasiado intranquilo.

‘Yo no pienso ir, tendras que buscarme vos para pedirme perdón.’

Okei Julia, okei. ¡Ojala tenga que buscarte para arrancarte los pelos! –Dije para mis adentros.-

El laboratorio abrió y entré junto con el de seguridad.

Pedí los análisis en la recepción y el tiempo que tardaron en buscarlos fue interminable.

Ya los tenía en mi mano, ya estaba afuera del lugar.

Mi mundo podría derrumbarse completamente al abrir ese sobre.

O podría seguir igual.

El cuerpo me temblaba. –Y creo que el alma también.-

Mis manos transpiraban y mi cabeza latía. Sentía que perdía la estabilidad.

Me apoyé contra la pared de entrada del lugar y suspiré, era el momento. Ya no podía esquivarlo, no podía evitarlo ni taparlo. Tenía el sobre en mis manos.

Rompí el costadito del sobre con cuidado y tratando de que el momento no llegue nunca, pero que a la vez suceda ahora.

Saqué el papel de allí adentro y lo desdoblé.

Cuando leí el resultado me sentí caer al vacío…

¡Para después revivir!

Suspiré aliviado y sonreí. –Hasta casi lloro.- Corrí toda la cuadra gritando de la felicidad que sentía.

La llamé a Pau.

- Conversación telefónica -

- Hola. ¿Y? –Dijo con miedo.-
- Tenía razón, es una mentirosa.
- ¿No es tuyo?
- No Pau, no.
- ¿Y estás triste?
- ¿Qué? ¿Cómo voy a estar triste? Tener un hijo con esa mina iba a ser una pesadilla.
- Bueno, yo estoy muy feliz. –Dijo riendo.- Pero no quería decirlo y que vos…
- ¿Cómo iba a estar triste?
- ¿Qué se yo? Capaz al verlo te pegaba mal.
- Todo lo contario.
- Qué idiota esa mina.
- No te preocupes, ya la voy a agarrar.
- No Pedro, no hagas nada.
- No me voy a quedar con los brazos cruzados, te hizo sufrir a vos y me hizo sufrir a mí. ¡Qué por lo menos me escuche!
- No es necesario, ya pasó.
- La voy a buscar igual.
- Pero…

- Fin de la conversación telefónica -

No la dejé seguir hablando, iba a buscar a Julia como sea.

Le saqué una foto a los análisis y se la envíe vía WhatsApp.

‘Te dije que no era mío. ¿En dónde podemos encontrarnos?’

Y los dos tildes azules me indicaron que lo vio y no lo respondió. ¡Cagona!

‘Necesito verte. ¿En dónde estás?’

Levanté la vista y la vi en la vereda de en frente. Crucé y la enfrenté.

- Al fin te dignaste a aparecer pendeja.
- Estoy acá desde antes que vos.
- ¿Y por qué no viniste a buscar los resultados?
- Porque ya los sabía.
- ¿Qué?
- Sí nene, ya los sabía.
- ¿Y para qué mierda me hiciste esto?
- No creí que me ibas a pedir el ADN.
- ¿No tenes ni idea de quién es el padre, no?
- No, no sé.
- ¿Y por qué me lo querías encajar a mí?
- Estás forrado en guita.
- Lo sabía, sos un gato barato nena.
- Bien que la pasaste bien conmigo eh.
- En la cama, sos un gato.
- Respetame, soy una mujer.
-Reí.- Una mujer que se encama con cualquiera, se embaraza y le encaja un pibe a un tipo solo porque tiene plata. ¡Qué mujer eh! Pobre ese pendejo, pobre.

Y me fui.

Caminé hasta mi casa, sí. Otra vez caminé. Necesitaba descargar mi bronca, no quería llegar así a ver a Paula. Además, ella rendía dentro de un par de horas y no quería ponerla más nerviosa.

Llegué a su casa y estaba repasando con un café a su lado. Ni bien me vio, corrió a abrazarme.

- ¿Qué hiciste con Julia?
- Nada, solo hablé.
- ¿Seguro?
- Sí. –La besé.- Ya está Pau, Julia es pasado. No dejemos que siga arruinando esto.
- ¿Pero qué te dijo?
- Que no tiene ni idea de quien está embarazada y que me lo quiso encajar a mí por la plata.
- Una forra.
- Exacto. –La besé.- Pero ya está, ya pasó.
- ¡Al fin! –Me besó.-
- Avisame cuando quieras ir a la facu que te llevo.
- ¿No vas al trabajo?
- No…
- Creí que entrabas más tarde.
- No, no voy. Asique te llevo a rendir.
- Sos tan chulo cuando queres. –Y nos besamos.-


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Y contra tooooodos los pronósticos, fui excesivamente buena. ☺

6 comentarios:

  1. SOS TODO EN LA VIDA ��❤��������❤��

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  2. Jajajajajajaja ya sabia el resultado pero necesitaba leerlo. Me encanto! :)

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  3. Jajaja era lo que necesitábamos leer sin duda alguna. Me encanta!!

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  4. Ufffffffff, volviva respirar! Genial el capitulo!!

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  5. Buenisimooooo !!! Vamos todavía!! Al fin un poco de paz para estos pobres chicos... mimiroxb

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