sábado, 28 de marzo de 2015

95.

- Amo que me folles. –Dijo estando sobre mi espalda, aún desnuda.-
- Te juro que nunca vi el cielo tan de cerca como con vos.
- Menos mal. No quiero que me dejes.
- Jamás te dejaría.
- ¿Jamás?
- No, sos tan adictiva como yo lo soy para vos.
- Estamos jugando con fuego me parece.
- ¿Y quién te dijo que no me quiero quemar?
- ¿No queres quemarte?
- ¿Yo? Ya estoy quemado.

Giré y quedé sobre ella. Sus piernas rodearon mi cintura.

-

Salí de bañarme y me sentía mal. Todo me daba vueltas y sentía escalofríos.

- Pedro. ¿Podes venir? –Grité desde su cama, había aterrizado allí.-
- ¿Qué pasa Pau?
- Veni, por favor.

Pedro entró y yo estaba acostada en la cama, como podía.

- Me siento mal. –Dije.-
- ¿Qué sentís?
- Me da vueltas todo, tengo chuchos de frío.
-Besó mi frente.- Me parece que tenes fiebre.
- No sé.
- Toma. –Dijo y buscó un camisón mío.- Vestite y metete en la cama.
- No me puedo mover Pedro.
- ¿Queres que te vista?
-Reí.- No, mejor no.
-Rio también.- Dale, yo busco el termómetro.

Hice lo que me dijo, como pude.

Pedro me alcanzó el termómetro y lo puse debajo de mi axila. Él estaba arrodillado a mi lado, acariciando mi cabeza.

- Tenes 39°.
- Dame una aspirina.
- No, voy a llamar al médico.
- No jodas.
- Vos no jodas.

Y se fue.

-

El médico que revisó a Pau me dijo que no había de qué preocuparse, que era una gripe muy fuerte y que seguramente tuviera fiebre alta por un par de horas. Pero que no sería más que eso.

Llené una olla con agua fría y cubitos para ponerle paños en su frente.

- Pau… ¿Dormís?
- No.
- Traje para ponerte paños de agua fría.

Ella no respondió, yo escurrí el trapo y lo puse su frente.

Así debo haber estado como quince minutos hasta que empezó a hablar sola.

- Quiero, quiero que Pedro me proponga ser su novia. Quiero ser su mujer, quiero ser algo en su vida. Quiero, quiero todo con él. Quiero que me coja todo el día y quiero que me trate como a una nena. Quiero casarme con él, quiero tener hijos con él. Quiero que me abrace y me bese todo el tiempo. Quiero acompañarlo a todos lados y que él me acompañe a todos lados a mí. Quiero morir a su lado.

Suspiré y un nudo se hizo en mi garganta, no llore solo por miedo a que me viera.

Saqué el paño de encima de su frente y susurré en su oído.

- Pau. Te acompaño al baño así te das una ducha bien fría. ¿Sí? Porque volas de fiebre.
- Quiero a Pedro, quiero a Pedro. –Y se largó a llorar.-

Salí corriendo de la habitación y me largué a llorar en el pasillo.

¿Tanto la había hecho sufrir? Soy una mierda.

- ¡Quiero a Pedro! No aguanto más esto. ¿Cuánto tiempo más va a tardar este pendejo? ¿Cuánto? ¿No se da cuenta que no me gusta ser solo una minita en su vida? ¡Quiero ser su mujer! ¡Quiero que no pueda respirar sin mí! Lo necesito. Necesito saber que nunca me va a dejar, necesito dejar de tener miedo. Necesito sacar los fantasmas de mi cabeza. ¡Quiero dejar de tener pánico de que algún día caiga y me diga que estuvo con otra!

Escondí mi cara entre mis piernas y me largué a llorar como un nene.

¿Cómo iba a remediarlo?

A los pocos minutos, Paula se quedó dormida y yo recargué la olla. Volví a su lado y de nuevo puse el pañuelo sobre su frente.

- Perdón. –Dije entre lágrimas y tomé su mano.-

Esto no daba para más, iba a proponérselo. Lo iba a hacer.

Pero no podía hacerlo así no más. Tenía que organizar algo especial.

Más tarde, estaba en el living mirando la tele, tratando de tener alguna idea, cuando la veo parada en el umbral de la puerta. Rogaba que no se acuerde de nada.

- ¿Te sentís mejor? –Pregunté.-
- Un poco. Me siento un poco mareada todavía.
- Veni, sentate.

Vino y se sentó a mi lado. Besé su frente.

- Estás más fresquita.
- Puede ser.
- ¿Por qué no te vas a bañar así termina de bajarte la fiebre?
- En un ratito voy. ¿Por qué te fuiste de la pieza?
- Para que puedas dormir.
- Me desperté porque no estabas.
- Perdón. –La abracé por la cintura y ella apoyó su cabeza en mi hombro.-
- No pasa nada.
- ¿Qué queres comer?
- Helado.
- ¿Solo helado?
- No tengo mucha hambre y necesito algo fresco.
- ¿Un cuarto de menta granizada y chocolate con almendras?
- Por favor.
- En un rato pido entonces.
- Genial…

Acaricié su hombro y besé su cabeza.

- Te quiero mucho. ¿Sabes?
- Yo también te quiero mucho Pepe. –Me abrazó por la panza y suspiré.-


--------------


Y se va acercando el final de esta primera parte...

3 comentarios:

  1. Espectacular este capitulo pero se buenita ya que es sábado y subite otro con la tan esperada propuesta!!!

    ResponderEliminar
  2. Espero que esta temporada termine de 10!!!!

    ResponderEliminar