miércoles, 27 de mayo de 2015

158.

Finalmente ya le habían dado el alta a Pedro y habíamos ido a almorzar para esperar el horario de la consulta con el médico.

- Me da un poco de nervios esto. –Dije sentada a su lado.-
- A mí también. –Tomó mis manos.- Pero va a estar todo bien.
- Eso espero.
- Confia mi amor.
- Digamos que no estoy muy acostumbrada a que las cosas me salgan bien.
- Pero esta vez va a ser distinto.
-Lo besé.- No sé que haría sin vos.
- No vivirías. –Dijo gracioso.-
- Sabes que es así y no es un chiste. –Lo besé.- Te amo.
- Te amo. –Nos besamos.-

Nos llamaron e ingresamos en el consultorio.

- Buenos días. –Dijo la doctora.-
- Buenos días. –Respondimos al unísono.-

Nos sentamos en el escritorio de la doctora.

- ¿Primerizos?
- Me hice ayer un test y dio positivo, es todo lo que tenemos. –Dije riendo.-
- ¿No te hiciste análisis de sangre?
- No.
- Bueno, no importa. Podemos hacer una ecografía directamente.
- ¿Solo eso? –Pregunté extrañada.-
- Ahora sí, después te voy a dar una serie de órdenes para otros análisis.
- Bueno, está bien.

Pepe tomó mi mano por debajo del escritorio y lo apreté fuerte, estaba muy nerviosa, pero feliz.

- Si queres anda acostándote, yo tengo que ir a buscar gel que no me quedó más y vengo.
- Está bien.

La doctora se fue y casi por impulso lo besé a Pepe.

- Tranquila. –Dijo acomodando mi pelo.-
- ¿Y si tu mal presentimiento tiene que ver con esto?
- No pienses en eso. ¿Sí? –Me besó.- Dale, acostate.

Caminé insegura hasta la camilla y allí me acosté, Pepe se sentó a mi lado y busqué su mano.

- Tranquila. ¿Sí? –Dijo y besó mi frente.-
- Sí. –Respondí dudosa y entró la médica.-

- Bueno mami, levantate la remera y desabrochate el pantalón.

Yo hice lo que la médica me hizo y sentí el frío del hielo sobre mi panza.

- Está frío.
- Me doy cuenta. –Dije riendo y apreté aún más la mano de Pedro.-

Pasó un rato y la médica no decía nada, los nervios me habían tomado el cuerpo por completo.

- ¿Pasa algo doctora? –Preguntó Pedro.-
- No quiero mentirles chicos.
- Entonces díganos algo.
- No puedo estar segura de nada.
- ¿Qué es lo que pasa? –Pregunté al borde del llanto.-
- El embrión no está donde debería.
- ¿Y qué significa eso? –Preguntó Pedro mientras yo comenzaba a llorar.-
- Voy a ir a llamar al jefe de obstetricia.

¡Y nos dejó solos!

- ¿Qué te dije Pedro? –Dije estallada en lágrimas.-
- Tranquila, por favor. –Besó mi mejilla y él también lloraba.-
- No hay bebé, no hay nada.
- No sabemos nada todavía.

La médica ingresó con otro médico y ambos, sin decirnos nada, se pusieron a analizar la pantalla.

El médico comenzó a hablarnos y me sentía morir una vez más.

- Lo más probable es que sea un embarazo ectópico, lo lamento chicos.
- ¿Qué es eso? –Preguntó Pedro.-
- El embrión se ubica en una trompa de Falopio y es muy peligroso para ella, incluso lo más probable es que el embrión ya no tenga vida.

Y a partir de ese momento no escuché más nada.

- Vamos a hacerte una transvaginal para asegurarnos.

Y se retiró.

- Es normal que esto suceda. ¿Es su primer embarazo?
- Sí. –Dijo Pedro quien entendía menos que yo.-
- Pero esto no indica que no puedan tener hijos.

¿Y? ¿Qué me importa? Yo quería a este hijo.

Me hicieron esa ecografía y yo me sentía aislada de todos, no quería escuchar, no quería saber. No quería nada que no fuera mi bebé, aquel que no estaba más.

Estábamos con Pedro en otra habitación.

- No, no digas nada. –Supliqué.- Nada que puedas decir me va a hacer sentir mejor así como nada que yo diga te pueda llegar a hacer sentir mejor a vos.
- Te amo. ¿Lo sabes?
-Asentí llorando.- Te amo.

Nos besamos en medio de las lágrimas y besó mi frente.

- Te van a intervenir.
- Explicame porque no pude escuchar nada.
- Te tienen que intervenir porque es peligroso que el embrión siga adentro tuyo.
- ¿Ya no tiene vida? –Pregunté casi sin voz. Él negó con su cabeza y cerré fuerte mis ojos.-
- Si lo dejan puede generarte una hemorragia interna que puede ser mortal, por eso es muy importante que te lo hagan ahora.
- ¿Ves qué siempre me sale todo mal Pedro?
- No pienses ahora en eso.
- ¿Y en qué queres que piense?
- No sé mi amor, pero hacernos la cabeza es peor.
- Necesito abrazarte.

Me senté y Pedro se sentó a mi lado, nos abrazamos y ambos nos desarmamos en aquel abrazo.

Después de un rato, entro el médico.

- Lo que te vamos a practicar no es una cirugía, es solo una pequeña incisión, porque estás de muy poquitas semanas y eso nos permite solo intervenir el embrión sin necesidad de tener que afectar tus órganos reproductores, por lo tanto, a pesar de que haya posibilidades de que esto vuelva a pasar, también hay muchas posibilidades de que más adelante puedas tener un embarazo normal.
- ¿Lo van a hacer ahora? –Preguntó Pedro.-
- ¿Comió algo señorita?
- Sí, almorcé.
- Entonces no, porque no podemos anestesiarla así. Lo haremos a la madrugada, mientras tanto tiene que permanecer acá. Permiso. –Y se fue.-

Me tapé hasta la cabeza y me hice un bollito. Pepe me destapó la cabeza y besó sentidamente mi frente.

- Estoy configurada para sufrir.
-Suspiró.- No puedo respirar.
- Usa el puff.
- Voy a comprarme uno porque no tengo.
- Apurate, por favor.
- Si no me lo compro rápido me voy a descomponer y no quiero. –Me dio un beso y se fue.-

Volví a taparme y me quedé allí llorando porque no podía hacer otra cosa.

7 comentarios:

  1. Este capitulo me partio el corazon, pero nada pasa porque si. Seguramente detras de esta tormenta pronto saldra el sol... o eso esperamos todos jaja.

    ResponderEliminar
  2. Ay pobre Pau... Por que le cuesta tanto ser feliz... Tenes una gran forma de escribir. Quiero el próximo

    ResponderEliminar
  3. Me parte el alma q les toque sufrir tanto... mimiroxb

    ResponderEliminar
  4. Era lo que imaginaba! Que feo momento para los dos, ojalá lo puedan afrontar bien y pronto puedan ser felices!

    ResponderEliminar
  5. Que triste! ojala pronto ella quede embarazada de nuevo

    ResponderEliminar
  6. nooooo xq lo perdio ??? lloro con este Cap :,(

    ResponderEliminar