Todos los caminos conducían a Rosario pero no dije nada hasta que llegamos a la entrada de la ciudad.
- Me imagino que ya sabrás a donde vamos.
-Sonreí.- Estás loco.
- ¿Por qué?
- Primero el barco, ahora esto.
- Solo me gusta disfrutar con vos de lo que puedo tener. ¿Está mal?
-Sonrió.- No, me encanta.
Llegamos al hotel pasadas las tres de la madrugada, dejamos el auto en el estacionamiento y nos instalamos en la habitación. Era la misma de la vez pasada.
- Qué lindo estar acá otra vez. –Dije y me dejé caer en la cama.-
- ¿Te acordas que te conté que quería que volvamos?
- Sí.
- Bueno, lo teníamos pendiente. –Se tiró sobre mí y me besó.-
- Gracias.
- Nada que agradecer. –Nos dimos otro beso.-
- Me voy a cambiar.
- ¿Para?
- Dormir.
- Pero…
- Los dos estamos muerto, mejor disfrutemos mañana. –Besó mi mentón.-
- Está bien, tenes razón.
Después de un rato, estábamos los dos acostados en la cama, enfrentados.
- Descansa mi amor. –Besó mi frente.-
- Descansa bonito.
-
- Buen día. –Dije estando frente a Pau.- Arriba amor. –La besé.- Dale que sino se va a terminar lo que hay para desayunar.
-Bostezó y abrió sus ojos.- Buen día. –Sonrió.- ¿Qué hora es?
- Las diez.
- ¿Ya?
- Sí. Mis planes son desayunar, meternos en la pile hasta la hora de almorzar, nos bañamos, comemos y podemos salir a dar una vuelta. Volvemos para merendar, nos metemos en el jacuzzi hasta bajar a cenar y después la habitación es toda nuestra.
- Perfecto y en ese orden por favor.
-La besé.- Arriba entonces.
- No puedo bajar así igual.
- Yo tampoco. –Reímos.-
Nos cambiamos y bajamos a desayunar, luego volvimos a la habitación del hotel y nos pusimos los trajes de baño para poder ir a la pileta. Por suerte no había mucha gente allí.
Yo me metí de una y ella se sentó en el borde de la pileta, con sus pies dentro del agua.
- Dale amor, metete.
- Para un poco.
- Pero está linda.
- Me da frío si me meto sin escala, nada un poco si queres.
- Hago un largo y vuelvo.
- Dale.
Nadé hasta el fondo y cuando volví lo hice bien por debajo del agua para poder sorprenderla agarrando sus pies.
- ¡Pedro! –Gritó y yo salí riendo.-
- Perdón, me tenté a hacerlo.
- Comportate.
-Reí.- ¿Qué sos? ¿Mi mamá?
- Tu novia.
- ¿Y me podes retar?
- Obvio que puedo.
- Mmm… -Dije y la mojé.-
- Dale amor.
- Metete, te quiero cerquita.
-Sonrió.- Ahora me meto.
- Ahora es ahora.
- No me presiones.
- Es agua Pau.
- Ya sé, pero igual.
- Veni… -Y la alcé para traerla al agua.-
- Pedro. –Dije riendo y sin soltarla.-
- ¿Qué?
- Me da vergüenza.
- Casi no hay gente y vivimos en otra provincia, no nos van a ver más. –Reímos y nos dimos un beso.-
- Me encanta tu pelo todo mojadito. –Dijo despeinándome.-
- Y a mí me encantas vos. –Respondí e hice que nos besaramos debajo del agua.-
- ¿Me soltas?
- ¿Por qué?
- Dale. –Se bajó de mí pero la abracé por la cintura.-
- ¿Así se puede?
-Rio.- Sí. –Y me besó.- Porque tengo frío.
- ¿Tenes frío?
- Sí, está helada.
- ¿Hacemos una carrera ida y vuelta?
- Okei.
- El que pierde… -Me acerqué a su oreja.- Se la banca eh.
- No te tengo miedo.
- ¿No me tenes miedo?
- No.
- Bueno… Listos, preparados, ya.
Comenzamos a nadar y finalmente gané.
- ¡Gané! –Dije y la agarré por su cintura.-
- ¿Y?
- Y que aceptaste el reto.
- ¿Qué reto?
- Este.
La agarré por la cintura y la trabé contra el borde de la pileta, corrí el pelo hacia su izquierda y llené de besos su cuello y su hombro.
- No te zarpes.
- Callate. –Dije y mordí su hombro.-
- De verdad amor, estamos en una pileta.
- Abajo del agua nadie ve nada. –Dije acariciando su parte íntima.-
- Pero me calentas.
- Es la idea.
- ¿Qué queres? ¿Cogerme acá?
- No lo digas dos veces porque lo hago.
- No jodas Pedro.
- Te dije que te calles. –Y la interrumpí de un beso.- ¿Podes dejar de quejarte y de pensar en el resto para pensar en nosotros? ¿Podes disfrutar?
- Lo hago, pero no da desubicarnos.
- ¿Desubicarnos? ¿Cómo? –Mordí su oreja y ella clavó sus uñas en mi espalda.- ¿Así?
- Exactamente así.
-Volví a hacerlo.- Dejate llevar.
- No lo vamos a hacer nada.
- Nadie dijo eso. Solo quiero besarte. –Y volví a besarla debajo del agua otra vez.-
- Te amo. –Dijo debajo del agua y sonreí.-
- Yo también te amo.
Salimos del agua y nos besamos.
- Aguanta hasta la noche. –Guiñó el ojo y salió de la pileta por la escalera, dándome la espalda.-
- Sos una forra. –Dije con mis labios mientras me miraba y ella rio. Salí de la pileta y la empujé para que volviera a entrar, me metí luego de ella.-
- Vos sos el forro.
- Estamos a mano. –La besé.-
- Okei, pero ahora te calmas.
- Lo voy a pensar.
- Más te vale nene. –Me besó.-
- ¿Salimos?
- Mejor, porque ya me das miedo.
- ¿Yo te doy miedo?
- Sí, esto de estar tan ligeros de ropa en un lugar público no sé si está tan bueno.
- Vos tampoco aguantas. –Rio.- El que calla otorga.
- ¿Qué tiene de malo?
- Nada. –Reímos y nos besamos.-
Jajajaja hay que aceptar que lo dos son terribles! No pepe nada mas! Se pasan ajaja
ResponderEliminarque lindooo,terrible los dos jajajaja rociibell23
ResponderEliminarQue lindo capitulo! son tremendos los dos jajajajaa pero esta bueno!
ResponderEliminarjaja lindo ...
ResponderEliminar