miércoles, 1 de julio de 2015

193.

Me desperté y Pedro ya no estaba, yo debía entrar más tarde al trabajo. Suspiré y me levanté sin pensarlo, iba a ser imposible si no.

Me bañé y desayuné intentando mantener la mente en blanco, hay un detalle que le omití. Los resultados están para el día de nuestro casamiento y eso me aterra.

Caminé hasta el trabajo escuchando música, como si eso sirviera de algo.

Por suerte, salí temprano y volví a casa. Me bañé otra vez y me preparé un café, necesitaba escribir.

‘¿Cómo se controla el miedo? ¿Qué se hace cuando el terror te toma de pies a cabeza? ¿Cómo se reacciona cuando el pánico se te cuela en los huesos?

Creo que la vida se enteró, y si no por las dudas lo aclaro, yo no puedo más. No soporto una nueva mala noticia, no lo resisto ni psicológicamente ni físicamente. Una mala noticia más en mi vida y me desmorono, me muero.

¿Y si es real que no puedo tener hijos? ¿Qué se supone que tengo que hacer? ¿Morir de angustia? ¿No es mucho ya?

Tengo miedo de que los resultados no sean positivos, pero tengo más miedo de no soportarlo. ¿Con qué cara iba a mirar a Pedro?

¿Cómo se suponía que ese día iba a ser feliz si me daban una mala noticia?

No entendía muy bien por qué, pero presentía que esos resultados iban a dar de la peor manera posible. No cabe posibilidad de que después de todo lo que pasé mi cuerpo esté sano, es entendible.

Quería acostarme en la cama a dormir y que me despierten solo si no hay malas noticias.’


Cerré el cuaderno y lo guardé en mi cajón, estaba secando mis lágrimas cuando el sonido de mi celular me asustó.

‘Amor. ¿Estás en casa?’

‘Sí Pepe, volví temprano.’

‘¿Te paso a buscar y vamos a ver la casa de Villanueva? Recién hablé con la inmobiliaria.’

‘Bueno, dale. ¿Ya estás viniendo para acá?’

‘Estoy saliendo de la empresa.’

‘Avisame cuando estés cerca así bajo.’

‘Dale Pau.’


-

Hacerme el fuerte delante de Paula ya no me salía tan bien, yo también me moría de miedo y no sé cómo puedo/puede/podemos llegar a reaccionar si esos resultados no son buenos.

¿Cómo se supone que debemos soportar otra mala noticia? ¿La vida no se cansa de golpearnos?

Nunca jamás en la vida había pensando en tener un hijo pero desde que estoy con ella que mi único gran deseo es formar una familia con ella, el resto ya no importa.

Frené en un semáforo y fue ahí cuando me di cuenta que estaba llorando. Lloraba de miedo, como un nene en la oscuridad.

Estacioné a la vuelta de casa y luego de secar mis lágrimas e intentar tranquilizarme le avisé a Pau que estaba cerca, arranqué y cuando pasé por nuestro edificio ella estaba esperándome en la vereda, asique estacioné y se subió al auto.

- Hola amor. –Dije y ella ni me miró.- Pau…
-Suspiró.- Hola.
- ¿Qué pasa?
- No me siento bien.
- ¿Pero me podes dar un beso?
-Me besó sin ganas y le quité sus lentes de sol, me quité los míos.- ¿Estás segura que queres ir a ver una casa en la que vamos a vivir juntos?
- Sí.
- ¿Me explicas qué pasa entonces?
- No me siento bien, ya te lo dije.
- Vamos a casa entonces.
- No, vamos. Ya estamos acá.
- No vamos a ir de última, porque sí.
-Suspiró.- Decidite, hacemos lo que vos quieras.
- Okei.

Salí del auto y cerré la puerta enojado, le tiré las llaves del auto por la ventanilla y entré al edificio.

No entendía que le pasaba. ¿Por qué me trataba así? ¡Si yo no le había hecho nada!

Ella estaba mal, pero yo también y no merecía que me trate así. Lo único que intento todo el tiempo es levantarle el ánimo y ella me maltrata. Me cansé.

Entré a casa, dejé el portafolios a un lado y me cambié. Me serví un Fernet y me senté en el balcón, allí me quedaría. No quería hacer nada.

-

No entendía por qué trata así a Pedro, o en realidad si lo entendía y me hacía la boluda.

No puedo vivir sin él, pero él se merece vivir sin mí. ¡Si lo único que le genero son problemas!

Me pasé un largo rato llorando en el auto hasta que comenzó a oscurecerse el cielo y volví a casa, creo que llovería.

- ¿Me podes explicar qué te pasa? –Dijo sentado en el balcón, sin mirarme.-
- Nada. –Respondí desde el living.-
- Repito: ¿Me podes explicar qué te pasa?
- No.
- Okei Paula, quedamos así. Estamos cada vez mejor nosotros eh.

Y se levantó enojado, ni siquiera me miró y escuché el portazo de nuestra habitación.

Tomé aire para no responderle mal y fui al baño. Allí intenté tranquilizarme y lavé varias veces mi cara, hice un rodete con mi pelo y busqué fuerzas para ir a la habitación.

- ¿Queres saber qué me pasa?
- ¿Qué te pregunté?
- ¿Podes apagar la tele?

Pedro hizo lo que le pedí y se sentó, yo me senté frente a él. Respiré hondo.

- Me pasa que me muero de miedo.
- ¿Miedo de qué?
- De que los resultados no den bien. Miedo de no soportarlo. Miedo de lo que va a pasar con nosotros.
- ¿Y por eso me tratas mal?
- Es mejor alejarnos ahora.
- ¿Vos te queres separar de mí?
- No, pero quiero que vos seas feliz.
- ¿Y quién te dijo que mi felicidad es sin vos?
- ¿Y si no te puedo dar un hijo?
- No me importa, vos sos la mujer que yo amo.
- Pero no soy suficiente.
- No digas giladas.
- Es lo que siento.
- Bueno, lo que sentís es cualquiera entonces.
- Tampoco me digas así.
- ¿Yo no te demuestro que te amo todo el tiempo? Me desvivo para que te sientas amada por mí.
- No es eso Pedro.
- ¿Y qué es entonces?

--------------
Aprovechando que hace MIL no lo hago y que tengo unos días libres antes de volver a rendir, subo otro... http://ask.fm/paulashines

5 comentarios:

  1. Noooo que maldad que tenes me encanto el cap!!

    ResponderEliminar
  2. Siiii, subi otro!! No lo podes dejar ahí! No quiero que estén así tristes!!
    Quiero mas mas mas...

    ResponderEliminar
  3. guuuuaaaauuuuu espero q Pau lo entienda y q no tenga nada

    ResponderEliminar
  4. Ojala Pau entienda el amor que le tiene Pepe, en estos momentos se necesitan mucho

    ResponderEliminar