- Que te mereces algo mejor que yo.
- No, no voy a bancar esto.
- Escuchame por lo menos.
- ¿Para qué?
- Por lo menos respetame.
- No, no digas que no te respeto Paula.
- ¿Podes escucharme?
-Suspiré.- Dale.
- Es horrible lo que me pasa, siento que te mereces algo mejor que yo. ¿Qué es lo que yo puedo darte? Lo único que genero en tu vida son problemas.
- No, no digas eso amor.
- Es lo que siento.
La tomé por las manos y acaricié su frente con mi nariz, luego besé sentidamente su frente.
- Tengo miedo.
- ¿De qué?
- ¿Y si no dan bien y no lo soportamos?
- Somos fuertes.
- Nos creemos fuertes.
- Somos.
- Yo no amor.
- Sí Pau. –La besé.-
- No, yo no soporto más balas.
- Estás dando por sentado que van a dar mal.
- Es lo que siento.
- ¿Para cuándo están?
- No sé.
- ¿No sabes?
- Me dijeron que me avisaban.
- Hay probabilidades de que den bien.
- No hay probabilidades de positivismo en mi vida.
- No seas tan dura.
- Soy realista.
- ¿No hay nada que pueda decirte para que cambies de opinión?
- No.
- ¿Y no hay nada que pueda hacer tampoco?
Se encogió de hombros y me acerqué a ella para poder besarla.
- ¿Nada, nada?
- Perdón, pero no tengo ganas.
- Dale, te va a hacer bien.
- No, de verdad.
No le hice caso y me acomodé detrás de ella, la abracé por la espalda y besé su nuca.
- Quiero que te sientas bien.
- No puedo sentirme bien.
- Sí que podes.
- No.
- No podes porque no queres.
- No me enrosques.
- No te enrosco. –Dije haciendo que se acueste sobre mi cuerpo y besé su cuello.-
-Cerró sus ojos y suspiró.- No me hagas esto.
- No estoy haciendo nada malo.
- Tengo la cabeza en otro lado.
- Puedo hacer que tengas la cabeza puesta en mí.
- Tampoco te creas un mago.
- Lo soy cuando quiero. –Besé su cuello otra vez.-
- Dale amor.
- Dale vos. –La abracé más fuerte.- Nos merecemos un lindo rato.
- Para. –Dijo haciendo que me separe de él.-
- ¿Qué pasa?
- Que te estoy diciendo que no.
- ¿Ni siquiera te puedo dar unos besos?
- No son solo unos besos, te conozco.
- ¿Qué tiene de malo que quiera hacer el amor con mi mujer?
- Que te estoy diciendo que tengo la cabeza en otro lado.
- Pero te va a hacer bien despejarte, sacar todo lo malo afuera.
- ¿Cogiendo?
- ¿Por qué no?
- No digas boludeces.
- Si siempre nos hace bien estar juntos.
- No podemos arreglar todo en la cama.
- No es estar en la cama.
- ¿No? ¿Y qué es?
- Amarnos.
- No vengas con eso.
- Es la verdad Pau.
- No Pepe, no. –Y me besó.-
- Sí mi amor. –La tomé por las mejillas.-
- ¿Siempre que tengamos un problema nos acostamos y ya?
- No digas eso.
- Es lo que siento.
- ¿Vos sentís que estamos juntos solo para que los problemas no estén en nuestras vidas?
- No amor, obvio que no.
- Y entonces no entiendo.
- No, no sé. Yo tampoco me entiendo.
- Veni…
Hice que me abracé y yo también la abracé.
- Nos amamos y no tiene nada de malo. –Dije besando su cuello.-
- Ya sé.
- ¿Y entonces amor?
- Tengo miedo.
- ¿De qué?
- De que pase algo que no queremos.
- Si nos cuidamos.
- Perdón, estoy re paranoica.
- No pasa nada. –Besé sus labios.- Solo quiero que dejes de hacer boludeces y por eso quiero demostrarte una vez que te amo.
Sonrió y acarició mis mejillas, besó mis labios y suspiró.
La tomé entre mis brazos e hice que se acueste sobre la cama, apagué la luz y prendí el aire acondicionado. Cerré la puerta y me acosté a su lado.
Besé su hombro subiendo hasta su cuello mientras mi dedo índice acariciaba su abdomen, por debajo de su remera. Ella cerró sus ojos y sonrió. Besé sus labios y mi mano subió con caricias.
- Te amo para siempre. ¿Sabes? –Susurré en su oído.-
- Te amo mi amor. –Suspiró.- Perdón si hago boludeces, no quiero parecer una pendeja.
- Prometeme que cualquier cosa que te pase me la vas a contar.
- Está bien.
- ¿Me lo prometes? Mirame.
-Abrió sus ojos- Te lo prometo.
Sonreímos y nos besamos, mi cuerpo quedó sobre el suyo y dejamos que nuestros labios se entretengan todo el tiempo que quisieran.
Sentí sus manos acariciando mi espalda y dejé que me la quité, hice lo mismo con ella y volvimos a besarnos. Nos necesitábamos.
-
Suspiré y me hice un bollo en la cama, él se había levantado al baño y yo ya me había puesto un camisón.
- ¿Un chocolate? –Preguntó entrando al cuarto y yo sonreí.-
- Dale. Me encanta.
Me senté en la cama y él se sentó a mí lado. Apoyé mi cabeza en su hombro y suspiré.
- ¿Avisaste en la inmobiliaria que no íbamos?
- Creo que ya se enteraron.
-Reí.- Perdón.
- No pasa nada. –Besó mi frente.- Pero sabe que en algún momento mi paciencia.
- Perdón, de verdad.
Q paciente es pp... Como cambió! mimiroxb
ResponderEliminarque paciencia pobre pp,muy lindo cap rociibell23
ResponderEliminarAy cuanta paciencia tiene Pepe! Pau es muyyy enroscada, me saca a veces!!
ResponderEliminarQue paren de sufrirrrrr....
@06_Laury
PD: Cuando se supone que se casan?
Lindo capitulo, ojala se vengan lindos momentos para los 2, que ese resultado le de una buena noticia :D
ResponderEliminaraaaahhhiii q lindo Cap..
ResponderEliminar