domingo, 5 de julio de 2015

198.

- Te necesito. –Susurré abrazada a él.-
- Y yo te necesito a vos. –Nos abrazamos más fuerte.-
- ¿Podemos no llorar por una noche?
- ¿Qué me estás pidiendo?
- Que me ames. –Suspiré.- Lo necesito más que nunca.
-Sentí sus labios depositar un beso muy suave en mi cuello y suspiré.- Sabes que necesito lo mismo.

Sonreímos y nos separamos un poco para poder mirarnos a los ojos.

- No tenemos que dejar que nada empañe nuestra pareja. –Dijo.-
- Te juro que hago hasta lo imposible para que eso no pase, sin vos me muero Pedro.
-Me besó.- Estamos juntos y vamos a hacerle frente a todo.
- Te amo mi amor. –Lo besé.-
- Te amo hermosa.

Volvimos a sonreírnos y nos unimos en un beso que comenzó siendo tierno y de a poco se transformó en apasionado. Sus manos se quedaron sobre mis omoplatos y las mías sobre su nuca.

Mis labios y los suyos se unían feroces y suaves a la vez. Nuestras manos hacían cada vez más presión sobre el cuerpo del otro y las respiraciones de a poco se iban agitando.

Sus extremidades presionaron mi espalda hasta que mi cuerpo quedó pegado al suyo y corrió la manga de mi remera para poder besar mi hombro y de allí subir a mi cuello, mientras acariciaba mi nuca y sus dedos se enredaban en mi pelo.

Mis ojos permanecían cerrados y estaba concentrada tan solo en disfrutar.

Su boca estaba al lado de mi oreja.

- Te amo princesa. –Susurró y mordió mi oreja.-
- Te amo. –Respondí haciendo que mi cuerpo caiga sobre el suyo.-

Quité mi remera mirándolo con deseo y luego quite la suya para poder besarlo por completo, recorrer sus brazos, sus manos y su abdomen. Por último, su pecho y su cuello.

Me agarró de la cintura e hizo que suba hasta su boca y nuestros labios volvieron a unirse, esta vez con mucha más vehemencia y ferocidad.

Él mordió mi labio y yo sonreí, se la devolví.

- No vale.
- ¡Sh! –Dije y lo callé de un beso.-
- No me calles.
- Solo quiero sentirte. –Dije y besé su cuello.-

Sus manos recorrieron mi espalda y suspiré, hizo que me dé vuelta y yo quedé acostada boca abajo.

Lo sentí sentarse sobre mi cola y sonreí plenamente.

Desabrochó mi corpiño y corrió el pelo de mi espalda, sus manos me masajearon de punta a punta y sus dedos me hicieron caricias exquisitas sin olvidarse de mis brazos.

Las caricias se convirtieron en besos que comenzaron por mi nuca y terminaron en mi cintura.

- Veni. –Dije con los ojos cerrados.-

Pedro volvió a acercarse a mi nuca y me besó en medio de ella. Mis manos lo buscaron.

- ¿Qué pasa?
- Quiero besarte.

Me di vuelta estando debajo de él y me deshice de mi corpiño, acerqué su cuerpo al mío y lo besé tomándolo por sus mejillas. Sus manos respondieron tomándome por la cabeza.

Su boca bajó por mi mentón y mi garganta y se estancó en mi esternón mientras su dedo índice enloquecía mi cuello.

Bajó con besos hasta mi ombligo y así lo hizo varias veces hasta que se concentró en uno de sus lugares preferidos, mis pechos.

Y cuando llegaba a aquel lugar yo ya no era conciente de nada, tan solo de su cuerpo y del mío.

Mis ojos no se abrían por nada del mundo y tan solo sentía el placer recorrerme de punta a punta. Sus manos, su lengua y sus labios me volvían loca.

Volvió a mi boca y dimos media vuelta sin dejar de besarnos, ahora estaba sobre él y recorrí todo su pecho con mis manos hasta llegar a su pantalón del pijama.

Sonreí y se lo quité, hice lo mismo con mi jean y rodee su cintura con mis piernas, hice que se sentara y lo tomé por el cuello para poder besarlo mientras mi cuerpo no se quedaba quieto.

Pedro me dio vuelta y quedé sentada sobre él pero dándole la espalda.

Yo no dejaba de moverme y él besaba desaforadamente mi cuello y mi nuca. Nos mirábamos en el espejo y nos volvíamos locos.

Lentamente terminamos de despojarnos de cualquier tela y no podía creer que mi cuerpo hirviera tanto. Mis manos esta vez no apretaban la sábana, sino que apretaban las manos de él. Nuestros ojos estaban cerrados y tan solo nos sentíamos en el sentido más íntimo de la palabra. Ambos gemíamos sin vergüenza y no había manera de estar más unidos.

-

- Gracias. –Dijo sobre mi pecho.-
- ¿Por qué? –Pregunté acomodando su pelo sobre su hermosa espalda.-
- Porque necesitaba sentirte así. –Me abrazó y cerró sus ojos.-
- Sos tan tierna. –La abracé también.-
- Quisiera poder detener el tiempo acá y vivir sin preocupaciones.

Y al rato nos quedamos dormidos.

Al día siguiente desperté y sonreí como cada vez que lo hacía y ella con su cuerpo desnudo descansaban a mi lado.

- Arriba amor. –Dije y besé su hombro.-
- ¿Ya?
- Sí.
- Ufa.
-Reí.- Me baño rápido y después anda vos.
- Está bien.

Me quise ir y me tomó de la mano.

- Dame un beso primero. –Sonreí y la besé.- Buen día.
- Buen día. –Nos dimos otro beso y nos fuimos a bañar.-

Me bañé y luego lo hizo ella. Mientras desayunábamos.

- ¿Dormiste bien? –Pregunté.-
- ¿Por?
- Estás sonriente.
-Sonrió con vergüenza.- Necesitaba estar así con vos de verdad.
- Tan linda sos. –Besé su mano.-
- Vos sos lindo. –Nos sonreímos.-
-Tomé un poco de café y suspiré.- ¿Hacemos algo después del laburo?
- ¿Algo como qué?
- ¿Podemos ir al río?
- ¿Segura que queres ir ahí?
- Sí, no es por mi mamá. Es porque quiero estar en algún lugar tranqui.
- Entonces vamos, dale.
- Genial.

Terminamos de desayunar y salimos rumbo a la empresa.

3 comentarios:

  1. que bronk tu ask que no me deja preguntar! pummm.
    se esta poniendo interesante la nove!! me dio ternura este cap s2

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  2. Lindos!
    No comprendo cual va a ser el final de esta temporada, no quiero imaginar lo peor! Danos pistas...
    Necesito que la felicidad vaya a ellos! ;)

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  3. Que lindo capitulo!! me encanta tu novela! escribís hermoso!

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