Está desnudo a mi lado, yo boca arriba y él boca abajo, durmiendo con su cabeza sobre mi hombro mientras yo lo abrazo por la espalda.
No quería dejar de sentirlo a mi lado.
De repente la alarma sonó y me asusté.
- La puta madre. –Dijo y la apagó.-
- ¿Qué pasó?
- Me tengo que ir.
- Son las cinco de la mañana Pedro y es sábado.
- Ya sé.
- ¿Te vas a ir?
- Me tengo que ir te dije. –Y se levantó.-
- Dame un beso por lo menos.
- Perdón. –Me besó.-
- ¿A dónde te vas?
- Es el cumpleaños de la mamá de Araceli y lo festejan en una quinta todo el día, tengo que ir a mi casa porque ella viene temprano.
- Está bien, ahorrate los detalles. –Me acosté dándole la espalda.-
- No te enojes.
- No me enojo, no tengo derecho.
- Si que tenes derecho.
- Entonces sí, me enojo y demasiado.
Suspiró y se acercó a mí mientras se ponía el pantalón, se agachó y besó mi frente.
- Yo te amo a vos.
- Te juro que me encanta que vengas y la pasemos bien, pero yo no me vuelvo a acostar con vos sin que antes hablemos y de verdad te lo digo.
- Está bien, puede ser que tengas razón. –Dijo poniéndose su remera.-
- Tengo razón. –Cerré mis ojos.- ¿Te tenes que ir ya?
- ¿Por?
- ¿Te quedas hasta que me duerma? Por favor.
- Obvio que me quedo.
-Sonreí.- Gracias.
- Sh… -Besó mi mejilla.- Descansa hermosa.
Sus manos acariciaron mi pelo y mi cara hasta que por fin me quedé dormida.
-
Cuando me aseguré de que Paula estuviera durmiendo besé sus labios y me calcé para poder irme, abrí la puerta de su casa y como tenía una copia de la cerradura principal y de la de entrada al edificio, pude salir solo.
Arranqué el auto y ya era tarde, pero no me había podido negar a quedarme con ella.
Por suerte llegué rápido y pude bañarme tranquilo, teníamos más de tres horas de viaje y nos esperaban con un asado.
La verdad que si de algo no tenía ganas era de fumarme a la acartonada y cheta familia de la que según dicen es mi novia.
Sí, Araceli es linda y la paso bien con ella pero solo le tengo cariño. Intenté amarla pero es imposible si Paula sigue existiendo en mi vida. (Y como no tengo intenciones de que deje de existir...)
En fin, estaba metido en un bardo importante.
-
Me desperté después de varias horas y la cabeza me estallaba, me levanté y me mareé. Okei, buen día Paulita.
Me levanté como pude y me fui a tomar una aspirina y salí al balcón con mi bata, necesitaba tomar un poco de aire y aclarar mi mente. (Si es que eso era imposible).
Necesitaba que Pedro me escriba y era muy claro que eso no iba a pasar. Bienvenida a la realidad.
‘El cielo de esta mañana tiene el color del ayer. Persigue desaforada las marcas de su recuerdo sobre mi piel. En unos ojos perdidos viven ojeras sin maquillar y en este roto destino mi alma se fue moviendo a otro lugar.
Y eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Si esta tormenta dejó solo tristeza, si este silencio me aturdió la cabeza, ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido.
Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste que esta soledad.
En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada, quién se llevó la tristeza de este lugar.
Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación. Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación.
Y eso que ves, también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste.
Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar.
Si esta canción no funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto. Yo creo en eso de volver a empezar, una noche cualquiera, princesa, no puedo encontrar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido.
Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste… Y no hay nada en el mundo más triste que mi soledad.’
A veces odiaba muy profundamente que existieran canciones que describieran tan a la perfección lo que me pasaba.
Por supuesto que mi celular nunca sonó y mi sábado fue para el olvido.
Eran las cuatro de la tarde y todavía no había comido nada asique me preparé unos tostados y me dispuse a comerlos mientras miraba un poco de tele, haciendo zapping encontré una película romántica. ¿Era posible que la realidad sea más depresiva?
Me bañé después de llorar cataratas con la película e intenté parecerme a una persona lo cual ese día era una tarea bastante compleja.
Caminé un rato largo con mis auriculares puestos en un parque y luego hice algunas compras y volví a mi casa porque estaba anocheciendo.
Mi celular sonó y no era precisamente quién quería.
- Conversación telefónica -
- Hola desaparecida.
-Reí.- Hola Zai. ¿Cómo andas?
- Todo bien. ¿Vos?
- Con muchas noticias.
- ¿Qué tipo de noticias?
- ¿Podes venir a cenar?
- Dale, justo Fede sale con los amigos asique estoy sola.
- Te espero entonces.
- ¿Me tengo que preocupar?
- Mmm… No sé.
- ¿Qué pasa gorda?
- Pedro.
- ¿Qué pasó?
- Te cuento en casa.
- Está bien, me cambio y voy.
- Dale, te espero.
- Un beso.
- Un beso. Nos vemos.
- Fin de la conversación telefónica -
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Me acabo de dar cuenta que el capítulo es tremendamente corto, perdón..
Meto esta canción siempre que puedo porque es una de las canciones que más me gustan en este fucking mundo, perdón si los saturé, jajaja
https://www.youtube.com/watch?v=WXwcZQZpeKE El color del ayer - Tan Bionica.
https://www.youtube.com/watch?v=WXwcZQZpeKE El color del ayer - Tan Bionica.
Subi otro para compensar (?
ResponderEliminarQue lindo capitulo! ojala Pepe deje a Araceli, menos mal que Pau la tiene a Zai
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