lunes, 20 de julio de 2015

219.

Corrí hasta mi casa y en lo único que pensaba era en la magia de ese polvito blanco, solo quería inhalarlo y morir ahí. Quería ahogar toda la mierda de mi vida en ese éxtasis.

Lo hice, lo hice desesperadamente, como si realmente el mañana no existiera.

-

No sé cuántas horas pasaron pero me di cuenta que tenerlo lejos era hasta inhumano para mí, asique me fui directo a su casa. Prefería ser la amante, la segunda o la quinta. Pero no soportaba tenerlo lejos de mi vida.

Busqué las llaves de su casa y rogué que sigan siendo las mismas.

Araceli no vivía con él y esa noche debía cuidar a su papá en la clínica, asique no debería haber problema.

Entré a su casa y me extrañó que no se acercara, lo busqué por todos lados y lo encontré acostado en su cama, dandole la espalda a al puerta.

Sonreí y me acerqué a él, lo abracé por la espalda y besé su nuca.

- No puedo vivir sin vos. –Susurré.-

Pero él se dio vuelta y me desconcerté, sus ojos estaban demasiado rojos, lloraba, tosía y sus pupilas estaban demasiado dilatadas.

No se había percatado de mi presencia claramente.

Salí de la cama y me arrodillé frente a él, fue en ese momento en el que me di cuenta de lo que estaba haciendo y me quise morir.

- Pepe, Pepe… ¿Me escuchas? –Susurré.- Mi amor, escuchame. ¡Por favor!

Así pasaron largos minutos y como no sabía muy bien qué hacer, llamé a la ambulancia.

Le hicieron un lavaje de estómago ya que también había tomado pastillas y yo estaba entrando a la habitación en donde estaba.

- No, andate Paula. ¡Andate!
- Ni loca me voy.
- Por favor. –Me acerqué a él y me dio la espalda.-
- Pepe… -Posó su mano en mi espalda.-
- No Paula.
- No te voy a retar.
- Claro.
- Hey, de verdad…
- Quiero estar solo.
- Pero no te puedo dejar solo.
- No soy un nene, me sé controlar.
- Soy yo mi amor.
- No sé quien sos.
- Soy la de siempre.
- No somos los de siempre.
- Quiero abrazarte. –Dije quebrada.-
- ¿Para qué?
- Porque quiero contenerte.

Él no hizo nada asique lo abracé por la espalda.

-

Quería tenerla lo más lejos posible, no quería dar explicaciones ni pasar vergüenza.

Pero cuando me abrazaba me daba cuenta de que ella era lo único que necesitaba.

- ¿Por qué lo haces?
- Porque no soporté perderte.

Ella vino hacia el otro lado, para poder mirarme a los ojos.

- Pero no es tu culpa.
-Suspiró y acarició mi mejilla.- ¿Y qué querías lograr así?
- Olvidarte.
-Dejó caer una lágrima.- Perdón.
- No es tu culpa. –Busqué su mano.-
- Nos arruiné la vida a los dos.
- No Pau.
- Sí. –Suspiró.- Y si queres que me vaya, me voy.
- Sos lo único que necesito. –Tomé su mano más fuerte.-

Pasó un rato en el que sentí sus manos acariciando mi cabello y una enfermera nos interrumpió.

Al rato.

- Pepe…
- ¿Qué?
- Me dijeron que deberían internarte.
- ¿Qué? Ni loco.
- Hey, para… Es lo mismo que cuando me pasó a mí.
- Vos no te drogaste.
- Pero es lo mismo, tengo que firmar el alta yo.
- No lo hagas.
- ¿Por qué?
- No quiero traerte problemas.
- Sé que no lo vas a volver a hacer.
- Es muy difícil.
- Yo voy a estar con vos. –Besó mis labios.-
- De verdad Pau.
- No voy a dejar que te encierren. ¿Alguna vez te había pasado así?
- No, fue por lo que pasó entre nosotros.
- Yo voy a estar con vos, como sea. –Besó mi sien.- Te lo prometo.
- No hace falta que te metas en este bardo.
- Ya estoy metida.
- Perdón.
- Yo tengo que pedir perdón.

Hubo un momento en el que nos miramos fijamente y nos besamos.

- Te amo mucho…
- Te amo. –Respondió y nos besamos.- Voy a firmar.
- ¿Estás segura?
- Muy segura.
- Está bien.
- Ya vengo.

Pau se fue y volvió al rato.

- ¿Araceli?
- No sé.
- Te acompaño hasta cerca de tu casa y cuando puedas me avisas que voy así hablamos.
- Bueno, está bien.
- ¿Ella lo sabe?
- No lo sabía nadie.
-Suspiró y me besó.- ¿Vamos?
- Vamos.

Pau me acompañó hasta mi casa, ya que Araceli estaba en la oficina y nos despedimos en la puerta del edificio.

- Voy a venir.
- Está bien.
- Cualquier cosa me llamas.
- Gracias. –Dije y acaricié su mejilla.-
- Nada que agradecer. –Me besó.- Y anda que es peligroso estar acá.
- Tenes razón, pero un beso más… -Reímos y nos besamos.- Nos vemos.
- Nos vemos.

Entré a casa y ella se fue.

4 comentarios:

  1. Noooo se entero ojala tomen consciencia que se necesitan

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  2. Que lindo capitulo! que bueno que Pau no lo reto, ojala puedan estar juntos de nuevo como antes

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  3. Ojalá los 2 se den cuenta que no pueden seguir así! se hacen mal separados!

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