martes, 21 de julio de 2015

220.

Me aseguré de que Araceli no viniera a mi casa al menos hasta la noche siguiente y le hablé a Pau.

‘¿Queres venir?’

‘¿Ahora?’

‘Si queres…’

‘Termino de redactar una cosa del laburo y voy.’

‘Dale, te espero.’
 


Acomodé un poco mi casa porque era un real desastre y la esperé, sentí la llave en la cerradura y sonreí.

- Hola. –Dijo entrando.-
-Sonreí.- Qué lindo escucharte entrando a casa otra vez.
-Rio y comenzó a mirar todo.- Está intacto.
- Hice todo lo posible para no sentirte tan lejos.
-Sonrió y me besó.- ¿Cómo estás? ¿Cómo te sentís?
-Suspiré.- Mejor ahora que estás conmigo.
-Me besó otra vez.- ¿Hay algo para comer?
- La caja de siempre está en donde estuvo siempre.
- Sos lo más. –Me besó y fue en busca de unos chocolates.-

- ¿Sale charla balconera?
-Reí.- Dale…

Nos dirigimos con nuestros chocolates al balcón y allí nos sentamos.

- Qué lindo estar otra vez acá. –Dijo y suspiró.-
- Me encanta. –Besé su mejilla.-
- Igual me da miedo.
- ¿Por qué?
- Si viene Araceli.
- No tiene todas las llaves de la puerta.
- Pero puede venir igual.
- Ya me aseguré de que no lo haga.
- Eso espero. –Suspiró y comió un poco de su chocolate.-
- Tranquila, no pienses en eso.
- Lo voy a intentar.
-La besé.- De verdad.

Hizo una pausa para suspirar y mirar al frente.

- Quiero saber la verdad.
- ¿La verdad de qué?
- No te hagas el boludo Pedro.

Me senté a su lado y busqué su mano, también miré al frente.

- Preguntame y te respondo.
- Okei. ¿Por qué lo haces?
- No soporto tenerte lejos.
-Suspiró.- ¿Lo habías hecho antes?
- Te juro que no.
- ¿Y lo hiciste muchas veces?
- No sé, pero lo hago desde que nos separamos.
- ¿Y no hay manera de revertirlo?
- Estando con vos. –Apoyé mi cabeza en su hombro.- Si te tengo cerca no existe esa necesidad.
- Perdón, de verdad.
- No tenes que pedir perdón.
- Ya sé que pedir perdón no lo va a remediar, pero quiero hacer algo para ayudarte.
- Estando así conmigo me ayudas demasiado.
- ¿Me prometes algo?
- ¿Qué?
- Que sea la hora que sea y el día que sea, me vas a llamar antes de hacerlo.
- Te lo prometo, pero mientras estemos juntos no lo voy a hacer.
- ¿Seguro?
- No lo hice desde que nos reencontramos.
- ¿De verdad?
- De verdad, pero cuando me dijiste de separarnos se me vino el mundo abajo.

Hizo que me acueste y que apoye mi cabeza en sus piernas.

- Nosotros siempre vamos a estar unidos, lo sabes.
- Lo sé. –Sonreí.- Pero unidos no es lo mismo que juntos.
- Bueno, ahora estamos juntos.
- Quiero estar siempre así.
- Depende de vos.
- Ya lo sé, pero no quiero pensar en eso ahora.
- Está bien. –Besó mi frente.-
- ¿Sabes que quiero?
- ¿Qué?
- Tus mimos.
- Mmm… -Sentí su mano acariciar mi nuca.- ¿Y si vamos a la cama? No sabes lo que extraño ese colchón.
-Reí.- Dale.

Nos levantamos y después de cerrar el balcón fuimos a la habitación, ella se quitó sus zapatillas y se zambulló allí boca abajo.

- Podría vivir acá, te juro.
-Me tiré sobre ella.- Ya vamos a estar juntos otra vez.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo mi amor. –Besé su cuello y ella sonrió.-
- Te amo Pepe.
- Te amo mi amor. –Volví a besar su cuello.-

Ella se acostó y yo lo hice con mi cabeza sobre su pecho.

- ¿Podemos dormir una siestita?
- Obvio que sí. –Besó mi frente.- Descansa.
- Vos también.

-

Desperté y no podía creer en donde estaba, era como si el tiempo nunca hubiese pasado.

- Buenas tardes remolona.
-Reí.- Hola.
- ¿Cómo dormiste?
- Como no dormía hace meses.
- Te regalo un colchón eh.
-Reí.- No es eso tonto.
- ¿Y qué es?
- Que es nuestro lugar… Bah, era.
- Es. –Me besó.- Es nuestro.
- Y te acostas con otra.
- No me acuesto con ella.
- Dale Pedro.
- Desde esa noche que fui a tu casa y me preguntaste, no volví a estar con ella.
- ¿De verdad?
- De verdad.
- Tampoco vas a poder pilotearla mucho más.
- Vos dejalo en mis manos.
- Me da un poco de miedo.
- ¿Miedo de mí?
- No, de lo que podes llegar a hacer.
- Amarte tanto que explote, eso es lo más grave.
-Reí.- Sos un tarado.
- Te digo que te amo y me respondes que soy un tarado, quedamos así.
- ¿Viste?
- Veo… -Reímos y nos besamos.- ¿Te quedas a cenar?
- Me encantaría.
- ¿Y a dormir?
- Por favor. –Sonreí y nos besamos otra vez.-

5 comentarios: