Se hizo demasiado tarde y yo seguía en la oficina, punto final en el informe y apagué la computadora. La cabeza me estallaba como nunca.
Ordené un poco el escritorio y busqué mi cartera para poder salir, revisé mi celular en el ascensor y lo guardé antes de salir. Ya casi no quedaba nadie en la empresa.
Caminé las dos cuadras que me separaban de la parada de colectivos, pero no pude hacerlo en paz. Me di cuenta que alguien me estaba persiguiendo, intenté acelerar el paso pero fue en vano.
- Flaquita, para. ¡Para!
No le respondí y comencé a correr pero me alcanzó en la esquina.
- ¿No te das cuenta que te estoy llamando flaca?
- No te conozco.
- ¿Y qué problema hay? –Dijo tomándome de la cara.-
- ¡Soltame!
- Mmm… ¡No!
- ¿Queres mi cartera? ¡Toma! –Dije nerviosa.-
- No, precisamente tu cartera no.
- ¿Y para qué me jodes?
Me agarró del cuello y me obligó a caminar hacia la otra esquina, una calle sin salida. Yo ya no podía respirar y estaba llorando, tenía pánico.
- ¡Soltame! ¡Soltame! –Grité.-
- Si gritas la vas a pasar peor bebota.
- Soltame, por favor. –Dije quebrándome.-
- Un carajo te suelto. ¡Un carajo!
- ¿Para qué haces esto?
- ¿No te das cuenta que estás buenísima?
- No, no. ¡Por favor!
Me estampó contra la pared me apoyó con mucha fuerza.
- No me hagas nada, por favor.
- Podemos hacer los dos. ¿No te parece?
- Soltame, te lo ruego.
- Ya te dije que no. –Quiso sacarme la campera y me negué, pero aún así lo intentaba.-
- Por favor. –Intenté sacarlo de encima mío y ya me sentía desesperada.-
- Por favor vos… Si vos lo disfrutas la vas a pasar mejor.
- Basta, basta. –Cerré mis ojos e intenté respirar.-
- Por favor bebita.
- ¡Soltame! –Le pegué un rodillazo y salí corriendo.-
Corrí hasta la empresa sin entender nada y por suerte no me alcanzó, me senté en el hall de la empresa y estaba temblando. Busqué mi celular y lo llamé a Pedro.
- Conversación telefónica -
- Hola mi amor.
- Pepe. –Dije casi sin voz.- Veni a buscarme.
- ¿Pasó algo?
- Veni, por favor.
- ¿En dónde estás?
- En la empresa.
- ¿Pero qué pasó?
- ¿Podes venir?
- Ahora voy, tranquila.
- Fin de la conversación telefónica -
La espera fue interminable y por fin lo vi entrar, le hice señas de que no entrara y corrí hasta la puerta. Lo abracé, sin poder decir nada.
- ¿Qué pasó Pau? –Me abrazó y me desarmé en sus brazos.- ¿Qué pasó? –Negué con mi cabeza.-
- ¿Podemos ir a tu casa?
- Me preocupas Pau.
- Vamos, por favor.
Nos subimos a su auto y fui todo el viaje en silencio.
Llegamos a la cochera y Pedro estacionó, bajé del auto y casi me caigo de lo que temblaba. Pedro tomó mi mano y besó mi frente.
- Tranquila hermosa, tranquila. –Me abrazó.- ¿Subimos? –Asentí con mi cabeza y subimos hasta su casa.-
Pedro agarró mi cartera y me sacó la campera para dejarlo a un lado y corrió el pelo de mi cara.
- ¿Queres tomar algo?
- ¿Me puedo duchar?
- Obvio que sí… ¿Pero me contas qué pasó?
- Un tipo me agarró en la calle, me quiso tocar… Fue horrible.
- ¿Te hizo algo?
- No.
Me abrazó y me desarmé aún más.
- Ya está, ya pasó mi amor. Ya pasó.
- Fue horrible, fue como revivir otra vez todo eso…
- Pero no pasó nada mi amor, estás bien. Sh…
- Creí que me moría ahí.
- Tranquila Pau.
- Me voy a bañar.
- Dale. –Se separó un poco de mí y me besó.- ¿Queres que te prepare algo para comer?
- No me pasa nada.
- ¿Vos recién salías del laburo?
- Sí.
- Entonces tenes que comer algo gorda.
- Pero no tengo hambre.
- ¿Un caldito?
-Me encogí de hombros.- Como quieras.
- Y dormimos juntos.
- Necesito que me abraces.
- Por eso mismo. –Secó mis lágrimas.- Anda, dale.
Me fui a bañar e intenté que el agua se llevara el pánico y el asco que tenía encima de mi cuerpo. Quise que las gotas de agua lavaran mi pasado, ese que nunca me iba a dejar de atormentar.
Me puse un jogging y una remera de Pedro (Sí, una diosa) y fui hasta la cocina.
- ¿Comemos? –Preguntó.-
- Bueno. –Suspiré e hice un rodete con mi pelo mojado.-
- ¿Queres que comamos en la cama?
- Sí, dale.
Pedro puso los dos platos de sopa (más caldo que sopa) en una bandeja con dos vasos de jugo y fuimos hasta el cuarto.
Cenamos allí y se llevó la bandeja, mientras me quedé sola me metí en la cama y me largué a llora otra vez.
No era la situación, era mi pasado atormentándome otra vez. Era esa mierda que nunca se va a terminar.
Lo sentí abrazarme por la espalda y suspiré.
- Nunca se termina Pedro.
- Sí mi amor, vas a ver que sí.
- Si me pasaba otra vez, me moría.
- Pero no pasó Pau, tranquila.
- Abrazame, por favor. –Me di vuelta para poder apoyar mi cabeza en su pecho y que me abrace así.-
- Te amo hermosa.
- Yo también te amo. –Suspiré.-
Es un dulce cuando la cuida...espero q deje pronto a la otra...mimiroxb
ResponderEliminarnoooooooooooooooo me mueroooo xq le pasan estas cosas a Pau?? mmuuuy bueno el cap.
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